“Se han saltado los límites legales y hay dudas de que con el segundo modificado sea suficiente. Hay que volver a licitar el contrato”, es la posición de la UTE, según las fuentes consultadas.
La petición se ha realizado al departamento que dirige Óscar Puente porque la obra se ha hecho “ingobernable” por su complejidad, dado que los trabajos de ampliación hay que realizarlos sin cortar totalmente el tráfico en este puente de 100.000 vehículos diarios.
En caso de producirse la rescisión, Acciona tendría que culminar los trabajos que ya han sido abonados por el Ministerio. El resto serían adjudicados por un contrato de emergencia que se volvería a sacar a licitación.
“No es más dinero, el problema es el proyecto”
El mensaje de la UTE es que “no se trata de una pelea por más dinero y que el problema es el proyecto”.
Por ejemplo, citan el problema que hubo con el acero cuando se encareció con la Guerra de Ucrania. Al multiplicarse por tres su coste, las ingenierías Fhecor e Ideam que asesoran al Ministerio de Transportes en esta obra aconsejaron que había que reducir la cantidad de acero previsto que se iba a usar para las estructuras, por ejemplo, las costillas que envuelven el tablero y sobre las que van ancladas los nuevos tirantes. El modificado consistió en recortar las 8.000 toneladas de acero proyectadas hasta dejarlas en 5.000 toneladas.
Las empresas adjudicatarias entienden que “la obra del puente no se puede enderezar” tal como ha ido avanzando con constantes modificados y hay que volver a licitar. Aseguran que van a dejar todo preparado para que venga una nueva UTE. Consideran que no van a dejar colgada la obra, sino que van a dejar un trabajo sólido, operable y garantizar la transición de las empresas que vengan a culminar el contrato de ampliación del puente.
Dos años de retraso
El problema de esta obra de ampliación del tablero del puente para alojar un carril más (seis en total) y cambiar sus 88 tirantes es que se eterniza: se adjudicó para 27 meses y ha acabado duplicando este plazo por encima de los 54 meses. Es decir, que el retraso en la ejecución de las obras supera los dos años.
El presupuesto de los trabajos se ha disparado desde los 86 millones en los que se adjudicó hasta los 136 millones que suma actualmente. Y lo mismo ha sucedido con los plazos de ejecución, que se han más que incumplido.
En agosto de 2021 comenzaron los trabajos de ampliación y sustitución de los tirantes de este puente con un presupuesto de adjudicación de 86.399.620 euros (impuestos incluidos).
A la lentitud con que avanzan los trabajos se sumó el año pasado el escándalo que lo vincula con el cobro de mordidas.
La petición de anular el contrato se produce a pocas horas del inicio de la campaña electoral en Andalucía.