- El objetivo es eliminar el lodo y la vegetación invasora antes de la llegada de las lluvias otoñales
A principios de este 2026, una sucesión de temporales elevó el nivel del río hasta cifras récord. Esta situación obligó a cerrar el paso peatonal por el Puente Romano, una imagen nunca vista. El agua se desbordó del canal alcanzando una crecida de casi seis metros de altura, lo que durante varias jornadas atrajo la curiosidad de centenares de cordobeses y turistas. Conforme el nivel se fue reduciendo, toneladas de lodo y de sedimentos de todo tipo quedaron varados en los márgenes del río Guadalquivir a su paso por Córdoba.
Los bajos de espacios emblemáticos como la Torre de la Calahorra o el Balcón del Guadalquivir quedaron rodeados de toneladas de limo y la empresa municipal de limpieza y saneamientos de Córdoba, Sadeco, retiró gran parte de ese barro acumulado en zonas de estancia peatonal. Sin embargo, la limpieza en varios puntos próximos del margen sur del Guadalquivir se hizo imposible, por lo que, hasta la fecha, ya en los últimos coletazos del verano, la zona sigue llena de sedimentos y con una frondosa vegetación que ha aflorado donde antes no existía.
Pese a encontrarse al lado de la zona protegida de los Sotos de la Albolafia (declarado monumento natural el 2 de octubre de 2001), esa nueva vegetación que ha nacido del lodo acumulado no habrá que protegerla ni se considera que está dentro del entorno natural. Es decir, las nuevas especies que han brotado no tienen ningún tipo de protección y, por lo tanto, se pueden arrancar sin problema. Es más, desde la Junta de Andalucía señalan, sobre dichas plantas, que “se pueden y se deben quitar”.
Limpieza en más de un kilómetro
Tras meses de espera, recientemente han comenzado los trabajos para retirar los sedimentos acumulados junto al río Guadalquivir. La intervención se ha iniciado en la parte más afectada visualmente tanto por la gran cantidad de plantas y suciedad que acumulaba hasta la fecha como por ser el entorno más turístico de la ciudad. En los últimos días, parte de la maleza del margen de los Sotos de la Albolafia ha sido ya desbrozada. Bajo el Puente Romano, varias excavadoras se encuentran realizando labores de retirada de sedimentos que quedaron acumulados bajo él tras el paso del tren de borrascas por la capital, así como de desbroce de la vegetación sobrante que invade parte del camino.
Proyecto ejecutado por Fomento
Las labores de limpieza han recibido la autorización de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, aunque es la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio la encargada de ejecutar las obras. La intervención está incluida dentro de un paquete de arreglo de carreteras, en concreto, la antigua CO-200 Puente Romano, correspondiente al paquete de obras de emergencia activado tras el tren de borrascas de comienzos de 2026.
El proyecto se trata del arreglo del camino de tierra que conecta la parte baja de la Torre de la Calahorra con el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía (C3A). Es decir, la intervención se extenderá a lo largo de todo el margen sur del río Guadalquivir desde el entorno protegido de los Sotos de la Albolafia hasta casi el puente del Arenal.
Sin plazo para concluir los trabajos
La limpieza del entorno natural se hará, por tanto, en más de un kilómetro, de momento sin plazo para concluir los trabajos. El objetivo, además de ser estético y cumplir con la protección medioambiental del Guadalquivir, es retirar el lodo que falta y los múltiples sedimentos acumulados tras el tren de borrascas del pasado mes de febrero antes de que lleguen posibles precipitaciones de otoño, una época en la que en los últimos años ha llovido en la capital cordobesa. De volver a pasar por un temporal similar al de comienzos de 2026, la suciedad acumulada se multiplicaría si no se concluyen estas labores de limpieza.
- Diario Córdoba

