- El Ayuntamiento destinará una ayuda de fondos Feder para transformar 12.000 metros cuadrados con pérgolas, arbolado, nuevas zonas infantiles y una solución definitiva a las filtraciones del aparcamiento subterráneo
- A medio plazo, el Consistorio prevé trasladarse al edificio de la actual biblioteca José Riquelme
Dicen los vecinos de La Línea de la Concepción que en verano la Plaza de la Constitución quema. Que apenas hay sombra, que el sol rebota en el pavimento de baldosas grises y que cuesta quedarse. Y tienen razón. Pero eso está a punto de cambiar.
El Ayuntamiento ha puesto en marcha la licitación del proyecto de remodelación integral del espacio más emblemático del centro histórico, con una inversión que roza los cinco millones de euros —4.902.300 euros con IVA, financiados íntegramente con fondos europeos Feder— y un plazo de ejecución de doce meses. Si los trámites administrativos avanzan según lo previsto, las obras arrancarán en agosto, una vez concluida la Velada y Fiestas, la feria de La Línea que se celebra a finales de julio.
La plaza, ubicada entre la avenida de la Banqueta, la avenida del Ejército y la calle Gibraltar, tiene casi 12.000 metros cuadrados. Cuando acaben las obras, no parecerá la misma.
Más sombra, más verde, más ciudad
El principal problema del espacio es, según reconoce el proyecto técnico redactado por la empresa CAI Soluciones de Ingeniería, la ausencia casi total de “confort climático”. En los meses calurosos, la exposición solar directa convierte la plaza en un plano inhóspito donde el peatón no encuentra refugio. El proyecto quiere acabar con eso de raíz.
Se plantarán algarrobos, jacarandas, ficus, acebuches y palmeras, acompañados de arbustos y flores, para crear una cubierta vegetal que genere zonas de sombra natural. Además, se instalarán pérgolas ligeras y elementos de acero corten estratégicamente distribuidos para articular los espacios de estancia. El suelo se renovará con pavimentos de tonos neutros y alta reflectancia que reducirán el sobrecalentamiento superficial.
La concejal delegada de Infraestructuras, Yolanda Fernández, lo resume así para Europa Sur: la plaza “mantendrá su esencia como punto de encuentro ciudadano, incorporando nuevos espacios de estancia, zonas de sombra y áreas de bancos que favorecerán la convivencia y el disfrute diario”.
La remodelación incluye una mejora significativa del área infantil. Los juegos previstos inicialmente en el proyecto han sido ampliados durante la licitación, incorporando como mejora estructuras de mayores dimensiones y mejores prestaciones. Las nuevas zonas de juego se ubicarán junto a los locales comerciales y bares del entorno, una decisión que busca fomentar la actividad en los establecimientos hosteleros del área.
Solución definitiva al aparcamiento subterráneo
Bajo la plaza hay tres aparcamientos subterráneos. Y llevan años con un problema crónico: filtraciones e humedades que se cuelan desde la superficie. La remodelación dará, por fin, una solución definitiva a este asunto.
Los trabajos de impermeabilización serán la primera intervención prioritaria en cuanto arranquen las obras. Antes de renovar la superficie, los técnicos actuarán en la estructura inferior para reparar las fisuras y garantizar que el problema no se repita. Durante las fases más críticas de esta reparación, se prevén restricciones temporales en el uso del parking.
Para compensar la reducción de plazas durante las obras, el Ayuntamiento trabaja en la habilitación de una gran zona verde de aparcamiento con más de 4.100 plazas gratuitas y exclusivas para ciudadanos empadronados.
Un diseño que mira al futuro sin olvidar la historia
La Plaza de la Constitución no siempre se llamó así. En una conversación con este periódico, el alcalde Juan Franco recuerda que “históricamente se conocía como La Explanada, un espacio muy amplio, muy abierto. Con el tiempo se fue incorporando a la trama urbana, tuvo varios nombres, hasta que a partir de principios de los 80 se le puso el nombre de Plaza de la Constitución. La fisonomía actual data de esa fecha en la que se construyó el parking subterráneo y se sobreelevó parte de la plaza”.
Franco sitúa esta actuación dentro de un contexto histórico más amplio: “La trama urbana de la ciudad crece históricamente de sur a norte, al calor de la frontera con Gibraltar“, y la Plaza de la Constitución es la última de las cuatro grandes plazas estructurantes del casco histórico, junto a la Plaza de la Iglesia, la Plaza Fariñas y la Plaza de Cruz Herrera. Para él, esta intervención tiene un significado especial: “A mi entender, es la última gran intervención que nos queda para rematar todo el espacio de la zona centro”.
El proyecto, no obstante, no quiere romper con esa identidad acumulada. La propuesta combina materiales contemporáneos con referencias a la historia del lugar, incorporando recorridos peatonales que conectan visualmente la plaza con la antigua Contravalación, el Museo del Istmo y la Ruta de los Búnkeres. Se proyecta además un paso peatonal elevado que mejorará la conectividad con el eje histórico de la ciudad.
El diseño garantiza que la plaza mantenga un amplio espacio central libre, capaz de acoger eventos multitudinarios como la coronación de la Velada y Fiestas, mercados, conciertos y exposiciones. La infraestructura necesaria —electricidad, puntos de saneamiento— quedará integrada en el subsuelo para facilitar la organización de estos actos sin necesidad de instalaciones provisionales aparatosas.
La concejal Fernández subraya además el compromiso del Ayuntamiento con los negocios del entorno: “Se mantendrá una comunicación permanente tanto con comerciantes como con comunidades de propietarios, con el objetivo de informar detalladamente sobre la planificación de las distintas fases de obra y coordinar aquellas actuaciones que puedan tener un menor impacto económico para los negocios afectados”.
La Comandancia, de biblioteca a nueva sede del Ayuntamiento
La reforma de la Plaza de la Constitución no es la única gran transformación que se avecina en ese rincón del centro histórico. El edificio de La Comandancia, que preside el entorno de la plaza y alberga actualmente la biblioteca municipal José Riquelme y el Archivo Histórico, va a cambiar radicalmente de función.
El Ayuntamiento tiene previsto convertir este histórico inmueble en la nueva sede institucional del municipio, trasladando allí la Alcaldía, el salón de plenos y la Secretaría General. La distribución ya está pensada: el salón de plenos ocuparía el ala derecha de la planta baja, mientras que la Alcaldía y la Secretaría General, junto con distintas salas y oficinas, se instalarían en la primera planta.
Para hacerlo posible, la biblioteca municipal tendrá que mudarse. El Ayuntamiento trabaja en su reubicación en otras dependencias municipales vinculadas a un nuevo espacio, más cercano al conservatorio Muñoz Molleda y al museo Cruz Herrera, lo que permitiría además crear un eje cultural más cohesionado en esa zona de la ciudad.
La financiación de ambas obras procede íntegramente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) del periodo 2021-2027, dentro del Plan de Actuación Integrado del Ayuntamiento, denominado proyecto HELLO —Hub Económico de La Línea de la Concepción—, que sustituye a las antiguas ayudas Edusi.
La fecha límite para la presentación de ofertas por parte de las empresas constructoras es el próximo 22 de junio.
- Europasur

