- La elaboración del documento ha salido a licitación esta semana
- El proyecto muelle-ciudad, la transformación digital y el enfoque medioambiental son sus ejes fundamentales
El Puerto de Cádiz mira hacia el futuro. Aunque el comienzo de este reportaje parezca más un anuncio publicitario (los tintes marketinianos de la primera oración son incuestionables), no había mejor forma de empezar a explicar lo que ha pasado, lo que está pasando y lo que ocurrirá en un futuro en todo lo relacionado con el muelle de la ciudad. En concreto, la publicación del nuevo pliego para el desarrollo del Plan Estratégico del Puerto de la Bahía de Cádiz es el hecho que fuerza a redactar esta pieza.
El documento se hacía publico por parte de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Cádiz (APBC) el martes de la semana pasada, quien colgaba en la Plataforma de Contratación del Sector Público tanto el pliego como el anuncio de licitación, de la que se podrán recibir ofertas hasta el próximo 24 de junio. Pero, ¿en qué consiste concretamente un plan estratégico?
“La licitación del nuevo Plan Estratégico supone un paso fundamental para definir cómo queremos que sea el futuro de nuestro puerto”, explica a este medio Teófila Martínez, presidenta de la APBC. “Estamos en un momento decisivo, con importantes inversiones en marcha, nuevos retos logísticos, tecnológicos y medioambientales, y con la oportunidad de consolidar nuestro papel como motor económico de la Bahía y de toda la provincia”, detalla Martínez, haciendo referencia a este documento, que aún no se ha redactado, pero que se convertirá en la hoja de ruta que guiará los pasos del Puerto de Cádiz en la próxima década. No obstante, como se suele decir, para echar a caminar hay que tener muy presente dos cosas fundamentales: saber de dónde se viene, y saber hacia dónde se va.
El antiguo plan de 2015
En el caso de la APBC este no es el primer plan que desarrollan. El primero, que se realizó en 1998, surgió bajo la presidencia de Rafael Barra, quien a su vez siguió la recomendación de Puertos del Estado para trazar un plan que ayudara al muelle gaditano a salir de la crisis en la que se encontraba inmerso en aquel momento. Desde entonces ha llovido bastante, llegando así hasta el último plan de 2015, ideado por la UTE Pricewaterhouse S.L., con el que se ha conseguido muchos de los grandes adelantos con los que cuenta hoy el puerto: crecimiento de la actividad portuaria, el inicio de las obras de acceso del tren al muelle de cargas, la construcción de la nueva terminal de contenedores, el desarrollo económico del entorno (en gran parte gracias a los cruceros) y la integración del muelle ciudad, uno de los proyectos urbanísticos más esperados y que parece que, poco a poco, se está convirtiendo en una realidad.
El nuevo marco estratégico nacional
Sin embargo, a pesar de todos los logros conseguidos, las cosas han cambiado mucho en estos diez años, siendo necesario proponerse otras metas y objetivos. “La efectividad de los anteriores planes estratégicos ha quedado demostrada, habiendo permitido anticipar retos, orientar inversiones y transformar en realidades los objetivos marcados en cada etapa de desarrollo”, confirma Martínez. “ Pero en un contexto global, cada vez más competitivo, más tecnológico y más exigente en materia de sostenibilidad, es importante definir la estrategia para llegar a ser lo que queremos llegar a ser”.
Y es que es imposible hablar del nuevo Plan Estratégico del Puerto de la Bahía de Cádiz sin antes hacer referencia al Marco Estratégico del Sistema Portuario Estatal 2022. Este documento, en el que se analizan los principales retos futuros a los que se enfrentan todos los puertos españoles, sirven de guía a estas organizaciones estatales para abordar la mejor forma de hacer frente a los nuevos escenarios. Con este paso de sacar el proyecto a licitación a quedado claro que Cádiz no se quiere quedar rezagado.
Los ejes fundamentales del nuevo proyecto
Ahora, por delante, la APBC tiene aún mucho trabajo, en concreto nueve meses desde que se adjudique la licitación. Hablar, idear y planificar es muy bonito. Ahora queda lo más importante de todo: concretarlos y hacerlo realidad.
Ahora que ya se sabe de dónde se viene y hacía donde se quiere ir, ¿qué camino es el que hay que tomar? Aunque justamente esta cuestión es la que se pretende responder con este nuevo Plan, la APBC ya ha puesto algunos requisitos que despejan la duda. De hecho, según se puede leer ya en el Pliego Técnico, hay algunos puntos a tener en cuenta obligatoriamente ante cualquier de las medidas que se tomen: el crecimiento económico del puerto, la visión medioambiental y el ámbito social.
En el aspecto económico es evidente que se quiera atraer la mayor riqueza posible al muelle de Cádiz. Aquí los cruceros tienen un peso fundamental, sin embargo, en el ámbito de las mercancías, no será suficiente con el aprobado. El objetivo de la APBC será exprimir al máximo tanto el suelo disponible, como la logística y las estructuras digitales (donde incluso se habla del uso de la inteligencia artificial). A ello hay que añadir el impulso definitivo a la Economía Azul, fortaleciendo la reparación de naves y buques en los muelles gaditanos.
No obstante, esta riqueza no se conseguirá a cualquier precio, ya que el requisito obligatorio para ello será una visión medioambiental, consiguiendo de esta manera un puerto limpio, ecológico. Esto supondrá también la instalación de energías renovables, dejando también un capítulo reservado para el cambio climático, y todas las consecuencias que puedan derivar de él. Por el momento, en este sentido, la gran apuesta de la APBC es el sistema OPS (Onshore Power Supply), que permite a los cruceros apagarse por completo y conectarse a la propia red eléctrica del muelle al llegar, eliminando así la emisión de humos y ruidos en la ciudad.
Por último, y como no podía ser de otra manera, el pliego se centra en la integración muelle-ciudad, el gran proyecto de la APBC. Tal y como se espera esto se traducirá en la desaparición de las vallas, y la instalación de nuevos espacios, negocios y zonas comerciales integradas en el entorno urbano que, a su vez, estarán generando más riqueza. “La puesta en servicio definitiva de la Nueva Terminal de Contenedores, la conectividad ferroviaria, la integración del puerto en las ciudades son retos ya en marcha que impactarán de forma decisiva en la actividad portuaria de los próximos años, por lo que este documento será mucho más que una planificación interna”, enumera Martínez. “Será una hoja de ruta compartida que nos permitirá alinear la actividad portuaria con las necesidades del territorio, de las empresas, de las administraciones y de la ciudadanía, definiendo las prioridades que deben guiar nuestro crecimiento sostenible durante las próximas décadas”.
- Diario de Cádiz

