- El puente del Centenario se irá como mínimo a los seis años de obras, lo mismo que tardó en construirse el AVE a Madrid; la SE-40 habrá tardado como mínimo tres décadas en cerrarse, el doble del tiempo que tardó en ejecutarse la M-40 en Madrid
Ninguna de las grandes infraestructuras de Sevilla desde la Exposición Universal de 1992 ha acabado en plazo. En algún caso, ni siquiera se han terminado o, incluso, están por comenzar. Aquel acontecimiento que modernizó Sevilla hizo, al mismo tiempo, que se parara el reloj del progreso en la capital de Andalucía. Desde entonces, las obras principales tardan una media de 30 años en concluirse, el doble de tiempo que en otras ciudades de España.
El Estado lleva décadas dejando a la capital hispalense a la cola de las inversiones. Así, mientras Madrid consolidaba su red de circunvalaciones y ampliaba sus 12 líneas de metro, Barcelona expandía su red de Cercanías o Bilbao transformaba su ría con un metro de primer nivel, en Sevilla la movilidad sigue gestionándose con modelos del siglo pasado. ABC ha realizado un estudio que disecciona la parálisis sistemática de las infraestructuras necesarias, lo que pone de manifiesto un agravio comparativo con las grandes capitales del país que ha venido lastrando hasta ahora a la cuarta ciudad de España.
La SE-40 no estará lista hasta 28 años después de su inicio y la M-40 se construyó en 15 años
Si hay un símbolo de la falta de compromiso del Estado con Sevilla es la segunda ronda de circunvalación. La autovía ha pasado de ser una solución estratégica a un monumento a la ineficacia y a la ausencia de voluntad política. De sus 77,6 kilómetros proyectados, apenas están en funcionamiento la mitad. Su construcción arrancó oficialmente en 2007 y, en el mejor de los casos, estará terminada -puente incluido- a mediados de la próxima década, teniendo en cuenta el calendario de anualidades que ha previsto el Gobierno de Pedro Sánchez.
Esto supondrá un ciclo total de 28 años, después de tirar a la basura el proyecto y la inversión para construir los túneles en el tramo Coria del Río-Dos Hermanas, y apostar ahora por un nuevo puente, que sigue en los papeles.
El ritmo de ejecución de la SE-40, a 2,7 kilómetros por año, es ridículo si se compara con infraestructuras similares en la capital de España. La M-40, con una complejidad técnica superior -salvo en el cruce del río Guadalquivir- al tener varios tramos soterrados de gran envergadura, se completó en apenas 15 años. Madrid, por su parte, tiene en funcionamiento también la M-50. Otras ciudades como Bilbao o Valencia tienen tres rondas de circunvalación.
METRO
Para las dos primeras líneas necesitará 27 años y en Bilbao se han construido tres en 22 años
El gran engaño a Sevilla siempre fue el metro. Proyectado a finales de la década de los 60, las obras comenzaron en 1976, pero se pararon en 1983. Numerosos problemas constructivos hicieron desistir al Ejecutivo de Felipe González. Las competencias de esta infraestructura eran entonces del Estado. Se diseñó por parte del Gobierno socialista una campaña bajo el lema ‘Metro, un túnel sin salida’, que acabó enterrando ese primer intento pese a haber horadado buena parte del Casco Antiguo.
No fue hasta finales de 2003, cuando el Gobierno autonómico de Manuel Chaves inició la construcción de la ‘nueva’ Línea 1, que concluyeron con su inauguración en abril de 2009. Apenas seis años y medio, tiempo récord en comparación con el resto de obras de la ciudad. Sin embargo, aquel impulso inversor se paró con la llegada de la crisis y de una decisión salomónica del Ejecutivo andaluz de repartir inversiones en todas las provincias: si Sevilla tenía metro, también debía haberlo en Málaga y Granada.
Hoy, 23 años después del inicio de aquellos trabajos, sólo está en funcionamiento la Línea 1. El Gobierno de Juanma Moreno cumplió su promesa de poner en marcha la Línea 3 Norte, cuyas obras empezaron en febrero de 2023, cofinanciadas por el Estado. Será, en realidad, medio trazado (Pino Montano-Prado) que debe estar en funcionamiento en 2030. Es decir, Sevilla habrá tardado en tener una red de metro (dos o más líneas) 27 años desde el inicio de su construcción, siempre que no se cuente con aquel primer proyecto de hace ahora 50 años.
Actualmente tiene 18 kilómetros construidos y 21 estaciones. Comparado con Bilbao, el agravio es abrumador. El suburbano de la capital vizcaína tiene ya tres líneas en funcionamiento. En tener las dos primeras tardaron 14 años, la mitad de lo que tardará Sevilla en las suyas. Su primera línea se inauguró en 1995, tras siete años de obras; la segunda se inició nada más inaugurarse la primera, y ya estaba en marcha en 2002. Y la tercera, que en realidad es también media línea, se hizo en ocho años y se inauguró en 2017. En total, tiene 49 kilómetros construidos con 49 estaciones, más del doble que Sevilla, cuya área metropolitana es 412.000 habitantes mayor que la bilbaína.
La comparativa con Madrid es abismal. La capital de España tiene 12 líneas de metro y tres de metro ligero. En total, 296 kilómetros y 303 estaciones. Desde que en 2003 se iniciaron las obras de la Línea 1 sevillana, se han ampliado las doce líneas madrileñas en decenas de kilómetros y se han construido las tres del metro ligero. Las inversiones actuales superan los 2.440 millones, el doble de lo que cuesta la Línea 3 Norte de Sevilla.
CERCANÍAS
La capital andaluza lleva 15 años sin ampliar la red y tiene la mitad de estaciones que Valencia
El Cercanías de Sevilla tiene el mismo número de líneas que Bilbao y casi las mismas que valencia (con 6). En total son cinco, la última en Sevilla fue la C5 (Sevilla-Aljarafe Norte), que entró en servicio el 28 de marzo de 2011. Es decir, hace 15 años que no se amplía la red.
A diferencia de Valencia y Bilbao, pese a tener prácticamente las mismas líneas, el número de estaciones, o núcleos poblacionales a los que atiende, es ridículo. Sevilla tiene construidos 251 kilómetros de Cercanías, con 37 estaciones. En Valencia son 323 con 72 paradas. Y Bilbao, en apenas 100 kilómetros, son 63 las estaciones.
Barcelona tiene 16 líneas, con 615 kilómetros y 228 paradas, en constante ampliación por parte del Gobierno, que ha cedido además las competencias a la comunidad autónoma. Y en Madrid, son 9 líneas con 370 kilómetros y 93 estaciones.
CONEXIÓN AEROPUERTO
El tren hasta Santa Justa lleva 18 años esperando la licitación y en Málaga funciona desde hace 16
Hace 18 años que Sevilla espera la conexión ferroviaria entre Santa Justa y el aeropuerto, desde que se reservaron los suelos en el PGOU de 2006, y no hay un solo avance constructivo más que estudios de alternativa que también se han retrasado. Los expertos estiman que, al ritmo actual, tardará al menos otros 15 años en ser una realidad, sumando un total de 33 años de espera.
Ciudades como Madrid y Barcelona cuentan con conexiones ferroviarias múltiples entre ambas infraestructuras (metro, Cercanías y AVE) desde hace décadas. También la tienen Málaga o Valencia. En todas estas ciudades se cumple con la normativa europea que Sevilla no podrá acatar hasta bien pasada la fecha límite de 2030.
OTROS PROYECTOS
Terminar la reforma del Centenario durará lo mismo que la obra del AVE Madrid-Sevilla
El culmen del despropósito en Sevilla ha sido la paralización de las obras de ampliación del puente del Centenario. Se construyó en 1991 para aliviar el tráfico en el área metropolitana y se hizo a sabiendas de que se quedaría corto para su volumen de tráfico. A falta de la SE-40, el Gobierno de Sánchez planteó su ampliación siguiendo el modelo del puente de Rande en Vigo, para que ganara más carriles, y sustituir también los tirantes, que estaban al final de su vida útil.
Más allá del interés electoral y de la corrupción que ha envuelto a la obra, la realidad es que debería haber estado acabada en 2023 y ya va para cinco años. La UTE constructora ha decidido abandonar por los problemas técnicos y económicos del proyecto, que como mínimo tardará un año más. En total, seis, los mismos que se tardó en construir toda la línea del AVE entre Madrid y Sevilla para la Expo.
- ABC

