- La patronal de obra pública andaluza Ceacop alerta de que, al insuficiente mantenimiento del firme, se suma la falta de respuesta a la masiva afluencia de coches y camiones
El puente del Primero de Mayo abre la puerta a las escapadas a las playas antes de que llegue el ansiado verano. Son muchos los sevillanos que optan ya en estas fechas por ir a la costa para evitar las temperaturas que ya empiezan a hacer estragos en Sevilla y, un año más, vuelven a encontrarse con unas carreteras que no responden a las necesidades actuales.
Así lo señala el secretario general del Círculo de Empresas Andaluzas de la Construcción, Consultoría y Obra Pública (Ceacop), Arturo Coloma, que pone el acento en dos problemas prioritarios: uno se refiere a la conservación de las vías -es decir, si está roto el aglomerado, incomoda la conducción-, mientras que el otro es de falta de capacidad. “Lo que más va a notar el sevillano a la hora de desplazarse a las playas no van a ser los baches, porque si va a ir en un tapón continuado desde Sevilla hasta Cádiz, no se dará cuenta del deterioro del tráfico, por lo que lo primero que me preocupa es el problema de capacidad“. Coloma pronostica que, cuando la gente comience a ir con asiduidad, “va a ser un desastre la comunicación de Sevilla con las playas de Cádiz, y con las de Huelva”.
Un problema a largo plazo
El representante de Ceacop ha puesto el acento en la necesidad de desdoblar la N-IV desde Sevilla a Cádiz, así como dotar de un tercer carril en la AP-4. Esta última, desde la liberalización del peaje, soporta además un gran tráfico de vehículos pesados que antes optaban por circular por la nacional.
Hay que recordar que, desde el pasado verano, funciona un tercer carril en la AP-4, aunque solo está habilitado 3,2 kilómetros sentido Cádiz a la altura de Las Cabezas de San Juan cuando así lo considera la DGT y este verano no está prevista su ampliación en más recorrido.
Sí hay un plan de inversión estatal de 268 millones en esta autovía. Entre las iniciativas incluidas, destacan la construcción del tercer carril entre Dos Hermanas y Las Cabezas de San Juan, la remodelación de los enlaces de Los Palacios y El Cuervo –cuyos proyectos se encuentran actualmente en fase de redacción–, la duplicación de la N-4 en el tramo Dos Hermanas-Los Palacios y Villafranca, y la rehabilitación de firmes para garantizar un mantenimiento adecuado y una mayor seguridad en la circulación. Lo que sucede es que este proyecto aún se encuentra en fase de redacción, por lo que su construcción se puede alargar en el tiempo varios años.
En este sentido, Coloma ha lamentado que, aunque “son cosas que urgen”, hoy por hoy no ve fecha. “No veo ninguna fecha anunciada ni de comienzo, ni de terminación y me preocupa que vayamos a estar aquí los próximos diez años sufriendo las consecuencias de algo que se evita con una acción decidida y con presupuesto claro, con la asignación presupuestaria. Pero no es una prioridad hoy por hoy”, enfatiza.
Necesidad de inversión: 560 millones al año
La inversión en la conservación del firme de las carreteras andaluzas es de 560 millones anuales, según los cálculos de Ceacop. Estos se distribuyen entre tres administraciones: la estatal (a la que corresponden 120 millones de euros; a la Junta de Andalucía (250 millones) y a las diputaciones provinciales (190).
Coloma ha valorado que la administración andaluza haya presupuestado para este 2026 una partida de 140 millones a este fin de conservación, con lo cual llegarían a los 250 -ya que, habitualmente, destina 110 millones-. Lo que sucede, alerta, es que la Guerra de Irán ha desbaratado los planes, ya que el precio del betún se ha disparado más del 50% y el aglomerado, en torno al 25%.
“Desde Ceacop defendemos que las inversiones para carreteras no deben ser puntuales, sino que deben ser sistémicas y anuales con el fin de no alcanzar un deterioro tal que al final se necesite mucho más presupuesto para tener las infraestructuras en condiciones”, subraya.
Puede ser peor cuando se acaben los fondos europeos
Y dicho deterioro puede ir a más. Como recuerda Coloma, los fondos Next Generation de la Unión Europea dentro del plan de recuperación podrían terminar este año, lo que pone en riesgo gran parte de la inversión en carreteras de todo el país.
“La inversión en obra pública en España está en el 2% del PIB, que es muy poco, y a eso se suma la desaparición este año de los fondos Next Generation, por lo que esta cantidad puede incluso bajar más y afectar de manera directa a las carreteras”, indica.
- El Correo de Andalucía

