- La Junta acelera los trabajos, que van simultáneos hasta el Hospital Virgen Macarena, donde ha comenzado a construirse la compleja estación
El inicio la semana pasada de los trabajos de la estación del Hospital Virgen Macarena, la más compleja de todo el recorrido de la Línea 3 Norte del Metro de Sevilla porque entre otras circunstancias está diseñada para conectar con la futura línea 4, marca un avance destacado de la obra, cuya finalización (en el Prado) esta prevista antes de 2030. Casi 40 meses después de que empezara a ver la luz el proyecto retomado por el gobierno de Juanma Moreno, y aun a falta de más de la mitad, los tiempos se están cumpliendo de cara a ese horizonte cada vez más cercano. La clave estriba en la simultaneidad de la ejecución de los tramos, cuyas tareas actualmente incluyen desde Pino Montano hasta el mismo Parlamento de Andalucía. Esto es, se encuentran en faena los tramos I, II y III de los seis planificados hasta completar el recorrido.
A la vez del tajo a pie de calle, también prosigue a buen ritmo el trabajo de oficina y planificación. Estos meses son decisivos para mantener la puntualidad e incluso ganarle tiempo al reloj. El tramo IV (Macarena-María Auxiliadora) se encuentra en fase de licitación con un presupuesto de 135,91 millones de euros (IVA excluido) y un plazo de ejecución de 36 meses. Este segmento incluye tres paradas: una frente a la muralla, otra cerca de la avenida de la Cruz Roja y una tercera junto a José Laguillo. Paralelamente, la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda ultima la contratación de la dirección facultativa y la coordinación de seguridad y salud de este tramo, que irá totalmente soterrado, y se extenderá por una longitud algo mayor al kilómetro (1.064 metros) entre la Macarena y la intersección con la calle Doctor Relimpio junto al ambulatorio de María Auxiliadora. Con todo, se prevé que los trabajos comiencen entre finales de este año y el siguiente, en un periodo en el que la distribución del tráfico será más compleja.
Sin solución de continuidad, la Junta -que financia a medias el proyecto (1.366 millones de euros en total) con el Gobierno de España- licitará antes de que termine 2026 el tramo V, mientras que el tramo VI y las futuras instalaciones de talleres y cocheras afrontarán su tramitación a partir de 2027, completando así el desarrollo integral de la Línea 3 Norte hasta Prado de San Sebastián, punto en el que se une a hasta la fecha la única línea de metro de la que dispone Sevilla, la 1.
Los hitos en la construcción de un infraestructura de 7,5 kilómetros de subterráneo y doce estaciones (sólo una en superficie) se han ido sucediendo en estos últimos tiempos, haciendo cada vez más visible su forma.
Como es lógico, el más avanzado es el tramo I. Con el ramal técnico listo, ya supera el 56% de ejecución y se dibujan perfectamente las estaciones y estructuras definitivas. Los trabajos se intensifican también en Los Mares, San Lázaro y Doctor Fedriani, donde la semana pasada comenzó a operar la hidrofresadora, una maquinaria de alta precisión reservada para las actuaciones más complejas del trazado.
Este primer tramo, de 2,46 kilómetros de longitud, incluye tanto el Ramal Técnico Sur como la primera parte del trazado comercial de la Línea 3 Norte. Las actuaciones discurren desde el entorno de la SE-20 hasta la Ronda Urbana Norte atravesando el barrio de Pino Montano.
Una de las tareas más destacadas del último mes ha sido el montaje del viaducto sobre la SE-20 y el arroyo Tamarguillo. La actuación permitió colocar las diez grandes vigas prefabricadas que conformarán esta estructura elevada, utilizando para ello dos grúas de 400 toneladas.
El apartado de las paradas de esta esperada línea está generando mucha literatura, sobre todo en los tramos de la Ronda Histórica por su impacto patrimonial. De momento, se puede apreciar la única estación en superficie de todo el trayecto, la de Pino Montano Norte. El edificio terminal y la marquesina sobre andenes ya están listos y se están ejecutando los acabados arquitectónicos y las losas de andén, además de las canalizaciones ferroviarias.
Más al sur, las estaciones soterradas de Pino Montano y Los Mares han completado ya las pantallas de hormigón y afrontan ahora una de las fases técnicamente más complejas: la ejecución de las grandes losas superiores. De igual forma, el túnel del metro también avanza bajo el barrio de Pino Montano desarrollándose actualmente la excavación interior, impermeabilización y ejecución de contrabóvedas con las que garantizar la estabilidad de la infraestructura.
Estos avances han permitido completar buena parte de las reposiciones urbanas y de servicios afectados. Así, se ha producido la reapertura de los cruces de Camino de los Toros con calle Agricultores y Estrella Betelgeuse en Pino Montano.
El tramo II, a más de un 40%
El tramo II (Los Mares-San Lázaro), alcanza ya un avance global superior al 40%. Con una longitud de 1,46 kilómetros completamente soterrado, este tramo incluye las estaciones de Los Carteros y San Lázaro, ambas excavadas entre pantallas.
Uno de los avances más importantes ha sido la finalización de parte de la gran losa que permitirá el paso del metro bajo la Ronda Urbana Norte. En este punto, la ejecución del túnel se ha planificado en dos fases para compatibilizar el avance de las obras con la circulación viaria en la SE-30 a su máxima capacidad.
De igual forma, las obras han obligado además a reorganizar parcialmente la movilidad de la zona, con nuevo cruce semafórico junto al tanatorio para facilitar los cambios de sentido y mantener la circulación durante las distintas fases de la obra.
En paralelo, se están desarrollando algunas actuaciones que afectan a importantes colectores y arterias de abastecimiento de EMASESA, así como a otros servicios de comunicaciones y eléctricos, con la realización de cruces profundos sobre el futuro túnel de metro y bajo la ronda norte de Sevilla mediante el método de hinca.
Excavaciones arqueológicas en La Macarena
El tramo III (San Lázaro-Macarena) representa una de las actuaciones de mayor dificultad constructiva de la Línea 3 Norte en la que se llevan ejecutados más de 250 metros de pantallas en menos de un año de trabajos.
Estas labores se coordinan con las actuaciones arqueológicas que se desarrollan en el entorno. Así, en esta zona han aparecido restos de una maqbara (cementerio) andalusí, con al menos 40 enterramientos, cuya documentación, recuperación y protección se están ejecutando de manera simultánea al avance del metro, bajo supervisión arqueológica y coordinación con la Consejería de Cultura. Este descubrimiento no se ha interpuesto con el avance de la infraestructura, pero preludia la llegada de la ‘zona caliente’ en cuanto a posibles descubrimientos de vestigios. Especialmente sensible será la zona de la Trinidad, Miraflores y la Carretera Carmona, por la presencia de la necrópolis romana y de la parte oculta del lienzo de la muralla. De esta forma, la consejería de Fomento ha asignado seis meses de trabajos solo para labores de metodología arqueológico en el subtramo al que corresponde, el IV.
Esta integración entre obra civil y conservación patrimonial constituye una de las singularidades de un tramo, el III, de poco más de un kilómetro pero de elevada complejidad técnica. La construcción de esta línea ha traído sistemas con los que ya el sevillano empieza a estar familiarizado. Como la excavación mediante sistema cut&cover o ‘pantalla y cubierta’, una técnica habitual en metros urbanos que permite construir túneles bajo tierra minimizando la afección en superficie y garantizando la seguridad estructural en entornos urbanos densos. Es la que se está empleando bajo el aparcamiento subterráneo del Hospital Virgen Macarena.
Así, el pasado 19 de mayo comenzaron los trabajos de la futura estación Hospital Virgen Macarena, concebida como un nodo estratégico de movilidad que se organiza estructuralmente en tres niveles: un vestíbulo y dos niveles de andenes superpuestos para albergar la Línea 3 y la futura Línea 4. Para ello, ha entrado en funcionamiento la hidrofresadora, una maquinaria de alta precisión destinada a ejecutar las pantallas más profundas y complejas de toda la Línea 3 Norte. Entre sus atributos destaca la reducción del ruido y las vibraciones, algo clave debido a la proximidad del hospital y la sensibilidad de sus equipos médicos. Las pantallas alcanzarán hasta los 40 metros de profundidad y 1,20 metros de espesor.
Junto a esta máquina, pantalladoras y pilotadoras también forman parte estos meses del paisaje del barrio, al que cada vez le queda menos para estar conectado por metro.
- ABC

