De hecho,
la construcción de la nueva estación, a la altura de la calle Tigris, obligará al menos a la demolición de dos de las naves industriales del polígono industrial que afectan al trazado diseñado para la construcción de la estación en este barrio como punto intermedio antes de llegar al aeropuerto de San Pablo.
Concretamente, según los cálculos realizados en el informe económico que forma parte del expediente, que se encuentra en fase de exposición pública, en total será necesaria la expropiación de 9.220 metros cuadrados de suelos industriales o comerciales por los que se estima el pago de 155 euros por metros cuadrado. De esta forma, el importe final que se calcula asciende a 1,4 millones de euros.
Del mismo modo, también será necesaria la expropiación de 7.050 metros cuadrados de redes viarias y terrenos asociados (sin coste alguno) y de 7.388 metros cuadrados de regadíos por los que estima que se abonarán 26.000 euros. Por último, dentro de esta misma estimación se intervendrá sobre 240 metros cuadrados de tejido urbano continuo por los que la administración del Estado abonará 37.372 metros cuadrados.
Las expropiaciones de los suelos industriales, comerciales o de espacios libres formarán parte del proyecto constructivo que se licitará una vez que finalice la fase de exposición pública del estudio informativo que se ha iniciado este mes de julio. De acuerdo con la planificación establecida en este expediente el objetivo es que las obras puedan comenzar en el año 2027 para que la conexión ferroviaria, tras dos décadas de espera, pueda estar en funcionamiento en el año 2030.
Proceso de expropiación
El estudio informativo aprobado de forma provisional por el Ministerio de Transportes estima que el recorrido elegido, con una parada en Parque Alcosa, conseguirá en torno a 2,1 millones de viajeros que dejarán de usar el coche, el autobús o el taxi para desplazarse a través de este sistema ferroviaria. Para ello tendrá una tarifa competitiva equivalente a los precios actuales del Cercanías.
El nuevo sistema ferroviario que plantea el Ministerio se realizará a través de 62 circulaciones por día y sentido durante 18 horas al día, de forma que se proyecta un tiempo medio de espera de 17,5 minutos. En cuanto a las tarifas, se ha escogido un modelo similar al del Cercanías que en el momento de elaboración de los estudios se situaba en 3,55 euros la ida y 5,20 euros con ida y vuelta. Con esta base, la previsión es que se superen los 2,1 millones de viajeros en 2030 y los 2,8 millones en diez años después. Estos tendrán su origen principalmente en el bus (un 70%), el coche privado (un 14%) o el taxi (un 11,65). La mayor parte de los viajeros se concentrará en los dos extremos de la ruta, la estación de Santa Justa y el aeropuerto de San Pablo mientras que la estación nueva de Alcosa tendrá un alcance más limitado con una estimación de 143.975 usuarios anuales.
La alternativa escogida por parte del Ministerio de Transporte es la más cara de todas las analizadas. En total, necesitará de una inversión de 309 millones de euros, parte de la estación de Santa Justa. Concretamente en las vías de 7 a 12 destinadas a servicios de Cercanías y Media Distancia. En los primeros 3,8 kilómetros se usará la infraestructura existente mientras que el resto del recorrido (4,7 kilómetros) será de nueva elaboración. La primera parte será en superficie pero la mayor parte discurrirá bajo tierra a través de un túnel. De esta forma se limita la incidencia sobre la A-4 y sobre el propio aeropuerto.