• Anuncia un plan especial a tres años tras estimar daños de 224 millones por las borrascas
  • Busca rebajar el déficit acumulado en la red estatal desde 5.600 a 4.000 millones

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha anunciado este martes que está trabajando en un Plan Especial para la Mejora de los Firmes de la Red de Carreteras del Estado dotado con 1.629 millones de euros y a acometer en tres años. Llega después del deterioro en las vías por las borrascas de las últimas semanas, que han provocado múltiples incidencias en diferentes puntos de España. El departamento que dirige Óscar Puente ha realizado una estimación preliminar de daños que alcanza los 224,4 millones de euros. Este impacto y el déficit de inversión acumulado requiere destinar partidas adicionales a los presupuestos para restaurar firmes, recuperar funcionalidades de drenajes, estabilizar taludes y reforzar protecciones frente a los socavones, además de reponer elementos de seguridad vial y señalización.

El anuncio busca amainar las demandas del sector privado, que alerta desde hace años de un deterioro progresivo de la red de carreteras de España. Según la Asociación Española de la Carretera (AEC), el déficit acumulado se aproximaba el año pasado a los 13.500 millones de euros. La Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras (Acex) cuantifica, por su parte, en 5.000 millones de euros las necesidades de inversión anual para conservación de las carreteras. De ellos, 2.000 millones corresponden a la red estatal, 2.000 millones a la autonómica y 1.000 millones para las de los Ayuntamientos y Cabildos.

En el caso del presupuesto para el mantenimiento de las vías del Estado, Puente ha asegurado durante su comparecencia en el Senado que en 2025 la inversión en conservación de carreteras por parte del Ministerio fue de 1.910,6 millones de euros. Una cifra que, según el ministro, más que duplica los 918,9 millones invertidos en 2018 –último año con el PP–. Las cifras ofrecidas por Transportes, sin embargo, no encajan con las que maneja el sector, que fijan el importe del último año en menos de 1.500 millones. En el caso del desembolso para la mejora de firmes, la cifra se acota a unos 250 millones, lejos de los 400 millones que las empresas de conservación estiman adecuados en un estado óptimo de la red.

En cualquier caso, los 1.629 millones anunciados por Puente supondrán un impulso muy relevante que servirán, según resaltó el ministro, para reducir el déficit acumulado. De acuerdo con los cálculos ofrecidos por Transportes, el agujero en el caso de las carreteras estatales se sitúa en 5.600 millones. Con este programa especial, lo rebajaría hasta el entorno de los 4.000 millones.

El sector privado recibirá con los brazos abiertos esta inyección extraordinaria, aunque su pretensión es que las partidas sean consolidadas en los presupuestos. Un problema que enfrentarán las empresas para poder ejecutar la inversión adicional del plan especial para firmes es la falta de maquinaria y, sobre todo, de mano de obra que afecta al sector actualmente. Se trata de un problema generalizado que sufre el conjunto de la construcción.

En su intervención, Puente recordó que sólo un 16% de la red de carreteras es competencia del Gobierno (26.000 kilómetros), aunque soporta el 53,5% del tráfico total y el 65,7% del pesado. El 84% restante recae otras Administraciones.

 

El ministro remarcó que el plan especial “no va solo de asfalto, va también de una política pública moderna, porque mantener bien el firme también es sostenibilidad. Un buen firme reduce consumo, reduce emisiones, se estiman ahorros potenciales en emisiones de CO2”.

La crisis en las carreteras agudizado por la climatología ha descubierto también las discrepancias en el seno del Ministerio en relación al nuevo pliego para los contratos de conservación que prepara la Dirección General de Carreteras (DGC). La propuesta ha recibido la contestación del sector privado por considerar que convierte la contratación en subastas. Un hecho con el que tampoco comulgaba la hasta ahora subdirectora de Conservación, Paula Pérez, que dimitió días atrás. También ha salido, aunque por otros motivos, la subdirectora de Coordinación Ana Mártinez Pérez-Beato, nueva directora de Auditoría y Control de Correos.