La regidora ha sido la encargada de abrir la sesión, en la que ha puesto de relieve que el nuevo planeamiento, aprobado definitivamente el pasado septiembre, “abre una etapa de grandes oportunidades para Marbella y proporciona la confianza y la seguridad jurídica y urbanística necesarias para atraer inversiones y promover proyectos de calidad”.
En este sentido, ha explicado que el documento posibilita acometer Actuaciones de Transformación Urbanística (ATU) sobre una superficie de 2.860.600 metros cuadrados de suelo urbano, que podrán incorporar un 20% de vivienda pública, nuevos equipamientos, viarios e infraestructuras, además de un 10% de aprovechamiento para las arcas municipales.
La primera edil ha incidido en que el PGOM también contempla la posibilidad de impulsar nuevos desarrollos en cerca de 30 millones de metros cuadrados de suelo rústico común, conforme a las condiciones establecidas en la normativa.
Muñoz ha recordado que “Marbella deja atrás el planeamiento de 1986 y dispone ya de un instrumento adaptado a la legislación andaluza actual, consensuado y con todos los informes sectoriales favorables”, mientras continúa avanzando en la elaboración del Plan de Ordenación Urbana (POU).
Colegio de Arquitectos de Málaga
Por su parte, Gómez de Lara ha destacado que la aprobación del PGOM supone para la ciudad “un avance y un paso muy importantes hacia la seguridad jurídica por dar cerrojazo a tiempos pasados”, incidiendo en que el nuevo documento permite “determinar dónde se puede construir y dónde no”, así como “qué condicionantes deben cumplir algunas bolsas de oportunidad para ordenar ese suelo”. Mientras, ha señalado que el POU posibilitará conocer “de manera pormenorizada qué es lo que se puede hacer y lo que no”.
Así, la aprobación del PGOM ha sido acogida por los profesionales del sector “con muchas expectativas”, ya que “en un principio vamos a tener la certeza de dónde se pueden desarrollar suelos para una cuestión tan importante como es la vivienda, que nos azota al país entero, pero también para nuevos desarrollos urbanos en otros suelos y define perfectamente las compatibilidades e incompatibilidades que pueda haber y las oportunidades”.
Asimismo, Gómez de Lara ha valorado que la inversión se verá favorecida en la zona, al dotar a la ciudad de “esa seguridad jurídica” con el Plan General y “cerrar la etapa anterior con unos instrumentos de planeamiento nuevos y adaptados a la Ley de Impulso a la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA), y a los nuevos reglamentos”.
Vivienda asequible
Uno de los principales retos de la ciudad es abordar el problema de la movilidad y el acceso a la vivienda. En este sentido, la decana de los arquitectos ha señalado que ambas “van de la mano”. “No podemos acometer nuevos desarrollos urbanísticos si no tenemos las infraestructuras y, sobre todo, la vivienda”, ha subrayado, poniendo como ejemplo el caso de Málaga capital, donde “se está desplazando a la población hacia el extrarradio y, si no tiene una buena movilidad, se soluciona el problema en parte pero se está agravando, por otro”.
Según ha expresado, la falta de vivienda asequible que existe en la actualidad en la Costa del Sol y Málaga se debe a que “no se ha cumplido con la obligación de un porcentaje de vivienda pública del 30%” que establecían los antiguos planes generales, regidos por la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA).
Ahora, ha detallado que se establece “que sea un mínimo de un 20%”, abogando por que “se haga más porque evidentemente para el sector de alto poder adquisitivo hay mucha oferta pero para la mayoría, que somos trabajadores y que nuestro nivel de renta no ha evolucionado de la misma manera, tenemos que tener una oferta asequible y adaptada a las necesidades de la población en general”.
Otros factores que han generado la falta de vivienda actual es el hecho de que “se han ido haciendo unos cambios de uso con compatibilidades que se han dirigido hacia los sectores turístico y tecnológico, sin tener en cuenta que la población autóctona necesita también vivienda y a un precio evidentemente distinto a estos nuevos residentes o no residentes, porque son temporales la mayoría de ellos y tienen un nivel adquisitivo mucho más alto”, ha apostillado.
“Al sector residencial, que es el de la persona que vive y que hace ciudad, se le ha superpuesto o desplazado una actividad económica, como es el sector turístico”, ha remarcado en relación a las viviendas de uso turístico, destacando que “tiene que haber un equilibrio” y “tienen que hacerse viviendas a precios asequibles”. A ello ha agregado la “rehabilitación del parque edificatorio” con inmuebles o espacios en desuso como forma de “recuperar vivienda a coste de suelo cero”, y que ha cifrado en una medida del 41% a nivel nacional y autonómico. “La solución no viene por construir más simplemente, hay que construir lo que no se ha construido anteriormente pero también hay que rehabilitar y recuperar vivienda que está en desuso, que está en malas condiciones e, incluso, dotacionales”, ha remarcado.
El “cambio de modelo de familia” también ha influido en la situación actual con un menor número de miembros, ha incidido, por lo que la Decana de los arquitectos apuesta por “repensar el modelo en general”, al considerar que “igual no necesitamos tanta superficie pero sí más número de viviendas”.