- El presidente comparece en la tarde del lunes para hacer oficial la fecha de los comicios
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, comunicó anoche en un mensaje televisado que ha elegido el 17 de mayo para las próxima elecciones autonómicas. Momentos antes había reunido a su Consejo de Gobierno para comunicarles su decisión, que implica la disolución del Parlamento. Consecuentemente, el pleno previsto para este miércoles, en el que iban a aprobarse cuatro leyes, no se celebrará.
Moreno fundamentó la elección de la fecha en que ese día se garantiza la máxima participación y además permite que Andalucía llegue al verano con el horizonte político despejado. Ir a las urnas en ese momento, aseguró, «va a permitir que Andalucía afronte los próximos meses con plena capacidad política institucional en un contexto económico que exige estabilidad y anticipación».
La decisión se ajusta escrupulosamente a la arquitectura legal que marca el paso de la democracia. Según el artículo 42 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), los comicios deben celebrarse exactamente el quincuagésimo cuarto día posterior a la convocatoria. Con la publicación del decreto en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA), el calendario sitúa la cita con las urnas en ese domingo de mayo, cumpliendo los 54 días de rigor. La campaña electoral dará comienzo a las 00.00 del viernes 1 de mayo, en pleno puente.
Juanma Moreno ha insistido por activa y por pasiva en su voluntad de agotar la legislatura y el escenario político ha precipitado los acontecimientos. Aunque se daba por hecho que la fecha de las elecciones estaría entre el 31 de mayo y el 14 de junio –con la exclusión expresa del 7 de junio debido a la visita del Papa–, finalmente la cita con las urnas será antes de lo esperado.
El día elegido supone un mero adelanto técnico, pero es también un movimiento estratégico para capitalizar el actual estado de gracia del presidente en las encuestas y evitar un cambio en el panorama general, que de todas formas podría producirse en los casi dos meses que restan para el día de las elecciones.
Cuatro años
«Andalucía ha completado una legislatura de cuatro años con estabilidad, confianza y en buena convivencia entre los andaluces -dijo este lunes al anunciar el adelanto- han sido cuatro años intensos en los que nuestra tierra ha avanzado, ha ganado en solidez y ha demostrado que puede mejorar cuando hay un gobierno centrado en el interés general».
Según el presidente, el cambio que comenzó hace siete años ha permitido impulsar reformas que hoy están dando resultados. Así, aseguró que Andalucía tiene ahora unos servicios públicos más sólidos y al servicio de un mayor número de andaluces. «Seguimos creciendo en empleo con cifras que son muy positivas en todos los ámbitos de empleo juvenil y empleo femenino», aseguró.
En una comunidad en la que la primavera está plagada de fiestas populares, la elección de la fecha ha supuesto un ejercicio de encaje de bolillos en el que, además de la visita del Papa, se ha evitado coincidencia con la Feria de Sevilla (21 al 26 de abril), la romería del Rocío (22 al 25 de mayo) y el Corpus (4 de junio).
Final de la legislatura
Moreno señaló que a lo largo de estos años le han animado en muchas ocasiones a que tomara la decisión de anticipar las elecciones porque sus adversarios no tenían ni siquiera candidato. No obstante, afirmó, siempre tuvo claro que había que llegar hasta el final de la legislatura, algo que no ocurría en Andalucía desde 2012.
El presidente recordó que hace cuatro años obtuvo en las urnas una mayoría suficiente «para gobernar con estabilidad y para todos». «Eso es exactamente lo que hemos hecho, con nuestros aciertos y con nuestros errores».
En su opinión, votar cada cuatro años con la legislatura cumplida y habiendo aprobado cuatro presupuestos es normalidad democrática. «La estabilidad política se ha convertido en una seña de identidad en nuestra tierra de Andalucía, han sido cuatro años intensos en lo que el Parlamento ha aprobado 64 leyes y decretos en leyes», señaló.
Periodo electoral
Desde el momento en el que el decreto de convocatoria de elecciones aparece publicado en el BOJA, comienza oficialmente el periodo electoral. Durante todo este tiempo y hasta la celebración de las elecciones entran en vigor restricciones cuyo objetivo es garantizar la neutralidad de las instituciones durante todo el proceso.
Así, quedan prohibidos los actos de inauguración de obras, servicios públicos o proyectos, independientemente de la denominación que se utilice (visita de obra, puesta en servicio, etc.). Las infraestructuras sí pueden entrar en funcionamiento, pero sin celebraciones oficiales.
También queda limitada la publicidad institucional que pongan de relieve logros o realizaciones de la legislatura.
Sólo se autorizan campañas informativas imprescindibles para el interés público o aquellas destinadas exclusivamente a informar sobre la fecha de votación, cómo votar y el procedimiento del voto por correo. Asimismo, cualquier acto organizado o financiado por poderes públicos no puede contener alusiones a logros ni utilizar imágenes o expresiones similares a las que usen los partidos en sus campañas.
Una vez disuelto el Parlamento, el Gobierno andaluz continúa operando pero con facultades limitadas para no condicionar al siguiente ejecutivo. Así, no debe aprobar planes estratégicos nuevos ni adoptar decisiones de gran calado político que no sean de extrema urgencia.
Al estar disuelto el Parlamento, se constituye la Diputación Permanente, órgano encargado de velar por los poderes de la Cámara hasta la constitución del nuevo.
También, hasta que no comience la campaña electoral oficial (los 15 días previos a la votación), los partidos políticos tienen prohibido contratar publicidad en espacios públicos, vallas o medios de comunicación para pedir el voto. Las infracciones a estas normas pueden acarrear sanciones económicas impuestas por la Junta Electoral que oscilan entre los 500 y los 20.000 euros.
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