- El Ministerio de Transportes desvela el que aspira a ser el mayor ciclo inversor en infraestructuras de las últimas décadas en España. El grueso de los proyectos, con su correspondiente inversión financiera, irá destinado a modernizar los ferrocarriles, aeropuertos, puertos y carreteras, sin dejar de atender extensiones
Gobierno de España, a través del Ministerio de Transportes, ha dado por iniciado un nuevo ciclo inversor para modernizar las grandes infraestructuras españolas y responder al aumento de la demanda de movilidad previsto para la próxima década, al albur del crecimiento poblacional. Entre los planes ya anunciados para ferrocarriles, aeropuertos, puertos y carreteras, el volumen de inversión comprometido supera los 40.000 millones de euros destinados a ampliar capacidades, modernizar la tecnología de los sistemas, sostenibilidad y mejorar la conectividad logística.
El grueso del esfuerzo se concentrará en el ferrocarril y en el sistema aeroportuario, aunque el Gobierno también ha activado importantes programas en puertos y carreteras para adaptar las redes de transporte al crecimiento del tráfico.
La mayor partida corresponde al ámbito ferroviario. El Ministerio trabaja ya en un nuevo convenio de financiación para Adif y Adif Alta Velocidad que permitirá movilizar inversiones cercanas a los 20.000 millones de euros durante el próximo quinquenio. El acuerdo, que negocia actualmente el gestor ferroviario con el Ministerio de Hacienda, dará continuidad al fuerte ritmo inversor desarrollado en los últimos años y servirá para reforzar especialmente la red convencional, las Cercanías y el transporte ferroviario de mercancías, frente a una expansión de la alta velocidad que empieza a llegar a su fin.
El nuevo marco financiero llega además en un momento de cambio estratégico dentro de Adif. Por primera vez, la inversión en red convencional superó en 2025 a la destinada a alta velocidad, concentrando el 53% del total frente al 47% de la red rápida. El giro responde a la intención de priorizar la movilidad cotidiana y reforzar unas Cercanías que transportan más 600 millones de viajeros anuales.
Según los datos trasladados por Adif, la inversión total en la Red Ferroviaria de Interés General se ha triplicado desde 2017 y la destinada a red convencional se ha multiplicado por siete. El gestor ferroviario prevé además seguir elevando el gasto en mantenimiento hasta alcanzar los 1.800 millones de euros anuales al final de la década, frente a los cerca de 700 millones que se destinaban en 2011.
El plan ferroviario contempla actuaciones repartidas por toda la red. Entre los proyectos en ejecución figuran la Y vasca, Murcia-Almería, Burgos-Vitoria, la variante de Loja, las duplicaciones entre Palencia y León o entre Antequera y Granada, además de actuaciones estratégicas en corredores europeos y conexiones ferroviarias de mercancías con puertos.
También se acelerarán las ampliaciones y remodelaciones de grandes estaciones. Madrid-Chamartín, Puerta de Atocha, Barcelona-Sants, Barcelona-La Sagrera, Valencia, Sevilla, San Sebastián o Murcia están inmersas en proyectos de ampliación para absorber el crecimiento del tráfico ferroviario y adaptar las instalaciones a un escenario con mayor competencia entre operadores.
En paralelo, Transportes busca impulsar las autopistas ferroviarias y aumentar la cuota del ferrocarril en el transporte de mercancías. Actualmente existen más de 20 itinerarios planteados en ancho ibérico y otros tres en ancho estándar, con tres corredores ya operativos y varios en obras.
El segundo gran eje del nuevo ciclo inversor se sitúa en los aeropuertos. Aena presentó en febrero el DORA III, el documento regulatorio que ordenará las inversiones entre 2027 y 2031, con un presupuesto global de 12.888 millones de euros. Se trata del mayor plan inversor de la historia del gestor aeroportuario y estará orientado principalmente a ampliar capacidad y modernizar terminales ante el crecimiento previsto del tráfico aéreo.
Las previsiones del sector apuntan a que la red de Aena podría superar los 400 millones de pasajeros anuales en 2031, frente a los 320,6 millones registrados en 2025. Las aerolíneas estiman un crecimiento medio anual del 3,6% durante el próximo quinquenio, lo que obligará a reforzar varios aeropuertos que ya operan cerca de sus límites durante la temporada alta.
Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat concentrarán más de la mitad de la inversión aeroportuaria prevista. En el caso de Barajas, Aena movilizará unos 3.220 millones para ampliar las terminales T4 y T4S, construir un nuevo procesador para las terminales T1, T2 y T3 y reorganizar las áreas operativas y de embarque. El objetivo es elevar su capacidad desde los 70 hasta los 90 millones de pasajeros anuales.
En Barcelona-El Prat, la inversión prevista ronda los 3.200 millones de euros e incluye la futura ampliación de la pista más cercana al mar, la construcción de una terminal satélite y la remodelación de las terminales actuales. Salvo esta última, todas las demás obras no se ejecutarán hasta después de 2032 debido a la necesidad de actualizar todos los trámites administrativos, lo que dejará a la ciudad condal a la cola del crecimiento aéreo en próximos años.
La estrategia de Aena también pone el foco en los aeropuertos turísticos. Alicante-Elche recibirá inversiones de 619 millones de euros para ampliar cerca de un 30% su terminal y construir un nuevo dique para vuelos no Schengen. Málaga-Costa del Sol contará con 571 millones para ampliar el edificio terminal y reforzar las áreas operativas, mientras Palma de Mallorca movilizará otros 410 millones.
Las Islas Canarias concentrarán igualmente una parte relevante del esfuerzo inversor. Los aeropuertos del archipiélago superarán los 1.500 millones de euros en actuaciones hasta 2031, con proyectos de ampliación en Tenerife Norte y Lanzarote, además de mejoras operativas y de capacidad en otras instalaciones.
Las inversiones aeroportuarias incluyen además actuaciones de digitalización, nuevos sistemas de seguridad y control fronterizo, ampliaciones de zonas de embarque y renovación energética. Buena parte de los proyectos están ligados a la implantación del sistema europeo de control de fronteras Entry/Exit System (EES), que obligará a reorganizar los flujos Schengen y no Schengen en numerosos aeropuertos.
7.000 millones para modernizar puertos
En el ámbito marítimo, Puertos del Estado ha activado otro de los grandes planes de inversión previstos para los próximos años. El sistema portuario estatal movilizará más de 7.000 millones de euros entre 2025 y 2029 para ampliar capacidad, reforzar accesos y acelerar su transición energética.
Se trata del mayor impulso inversor en puertos de las dos últimas décadas. Del total, más de 4.500 millones se destinarán directamente a infraestructuras portuarias para extender y modernizar espacios, y así aumentar la capacidad logística del sistema.
Entre las principales actuaciones destacan la nueva terminal norte del puerto de Valencia, los desarrollos del sur del puerto de Barcelona, las actuaciones previstas en Algeciras, la ampliación del dique Reina Sofía Sur en Las Palmas o el desarrollo del muelle de Ribera en Granadilla, en Tenerife.
También la descarbonización constituye uno de los pilares del plan portuario, con más de 1.000 millones destinados a proyectos ambientales y energéticos. Entre ellos, la electrificación de muelles mediante sistemas OPS, que permitirán a los buques conectarse a la red eléctrica durante su estancia en puerto y reducir emisiones. Otros 950 millones se destinarán a mejorar los accesos ferroviarios y viarios a los puertos, para así reforzar su intermodalidad.
Conservación de carreteras
El cuarto gran bloque de inversiones corresponde a las carreteras. Transportes prepara un nuevo plan de conservación valorado en 1.629 millones de euros para reforzar la Red de Carreteras del Estado y reducir el déficit acumulado de mantenimiento.
El Ministerio reconoce que más de 5.000 kilómetros de carreteras requieren actuaciones urgentes y calcula en unos 5.600 millones de euros las necesidades pendientes acumuladas especialmente durante el periodo comprendido entre 2012 y 2020.
Hasta que dé comienzo este plan, están en marcha 150 actuaciones financiadas con fondos europeos, con una inversión movilizada de 905 millones de euros en 37 provincias y Ceuta.
Las obras incluyen modernización de túneles, despliegue de sistemas inteligentes de tráfico, actuaciones de movilidad ciclista y peatonal y proyectos para reducir emisiones y mejorar la eficiencia energética de las infraestructuras.
Entre las actuaciones más destacadas figuran las obras de modernización de los túneles de la AP-66 entre Asturias y León, con más de 76 millones de euros de inversión, el carril bus-VAO de acceso a Barcelona o las mejoras de accesos al Puerto de Algeciras.
Todos estos programas configuran una de las mayores oleadas inversoras en infraestructuras desarrolladas en España en las últimas décadas. En su conjunto, están llamadas a reforzar la capacidad de las redes de transporte, mejorar la conectividad interior e internacional y adaptar las infraestructuras al crecimiento de la movilidad y a las nuevas exigencias medioambientales y tecnológicas.
- El Economista

