Urbanismo, en concreto, va a licitar un contrato de servicios centrado en la realización de un levantamiento topográfico tridimensional que incluirá no sólo la estructura principal del Pósito de la Corredera, sino otros dos inmuebles adyacentes de titularidad municipal: la conocida como Casa de la Plaza del Socorro y la Casa del Arco Bajo. El órgano de contratación ha fijado un presupuesto base para esta labor de 10.381,80 euros con impuestos incluidos.
Una inversión de 6,6 millones de euros
La intervención sobre el Pósito es una asignatura pendiente desde hace mandatos, y los fondos económicos requeridos para sufragar este levantamiento tridimensional están consignados en el presupuesto municipal ordinario de la Gerencia para el ejercicio en curso. Aunque para recuperar el histórico inmueble hará falta una inversión mucho mayor.
De hecho, se calcula una inversión global de 6,6 millones de euros, de los que el Ayuntamiento asumiría con fondos propios el 35%, lo que equivale a 2,3 millones de euros. Para sufragar el resto, el Consistorio solicitó el pasado febrero al Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana una ayuda dentro del programa del 2% cultural, una petición cuya resolución aún no se conoce. Mientras tanto, no obstante, la idea es seguir dando pasos y tenerlo todo dispuesto para el momento en que se disponga de la financiación.
Los años de inactividad han ido mermando la cubierta, los muros de fábrica y los elementos interiores de este edificio singular articulado en torno al gran espacio de la Corredera. Por ese motivo, el uso de tecnología láser en tres dimensiones permitirá obtener una nube de puntos milimétrica que refleje grietas, deformaciones y cotas exactas sin poner en peligro la integridad del monumento ni la seguridad de los operarios. Gracias al análisis del escaneo 3D, los arquitectos del Ayuntamiento sabrán a qué se enfrentan antes de redactar el proyecto básico de restauración.
Un edificio de 1538 comprado en 1988 por el Ayuntamiento
El edificio del Pósito fue adquirido por el Ayuntamiento en 1988, aunque desde entonces no se le ha dado uso. El inmueble fue construido por el Concejo municipal en 1536 y, en su momento, fie el primer inmueble institucional levantado en la Corredera. Durante los siglos XVI y XVII, se utilizó principalmente para almacenar grano, aunque también albergó otros productos agrícolas, como el aceite y el vino. En 1683, sufrió una reforma significativa debido a la ampliación de la plaza, cuando se desmontó una parte de la edificación y se trasladó la fachada hacia el centro.
Así que, con el tiempo, el edificio de la Romana -adosado a su frente oriental-, de la Cárcel y Casa del Corregidor -ahora el mercado Sánchez Peña- y la reforma de la propia plaza en el último cuarto del siglo XVII hicieron que quedara oculto desde la vía pública.
El Pósito cuenta con una planta casi cuadrada (23 por 26 metros), y presenta una distribución de seis naves longitudinales que se cubren con techos a dos aguas. En la planta baja, las naves están separadas por arcos de medio punto, apoyados sobre pilares de sillería, que permiten sostener las bóvedas de cañón de la planta baja. La planta alta cuenta con una estructura de madera, con techumbres soportadas por una potente cornisa pétrea que facilita la evacuación del agua. El diseño arquitectónico refleja su origen como almacén de grano, con medidas adaptadas para la circulación de animales de carga y vehículos. Las modificaciones a lo largo de los siglos, como la adición de una rampa, fueron transformadas más tarde.
El edificio es característico por su fachada de ladrillo y su construcción en tapial, y conserva detalles como las piqueras en el suelo y el aljibe de la Romana, elementos funcionales vinculados al almacenamiento de grano.
Desde su adquisición, desde Capitulares se han realizado varias campañas de investigación, una actividad arqueológica preventiva, un estudio estructural y patológico y varias propuestas de recuperación para distintos usos, pero las obras nunca se han materializado por distintos motivos. En la actualidad, el edificio permanece desocupado y en estado de ruina parcial consolidada.