- La UCO cuenta con proyectos de infraestructuras redactados y avanzados, pero la falta de financiación retrasa su ejecución y licitación hasta contar con un escenario económico estable
La Universidad de Córdoba llega al nuevo mandato con una cartera de grandes infraestructuras prácticamente preparada para dar el salto a la obra. Los proyectos están redactados, algunos cuentan incluso con licencia o con los trámites administrativos muy avanzados, pero todos comparten el mismo obstáculo: la financiación.
La vicerrectora de Campus Sostenible, Amanda García Marín, asegura a CÓRDOBA que la institución está en condiciones de licitar actuaciones por un importe superior a los 21 millones de euros, aunque reconoce que resulta imposible fijar un calendario mientras no exista un escenario económico estable. «Si contásemos con ese dinero, podríamos licitar la ejecución de todos esos proyectos. Todos son prioritarios en la medida en la que atienden una necesidad de la Universidad, pero sin un escenario económico cierto no podemos calendarizar», afirma.
La situación de las infraestructuras llega marcada por el complejo escenario económico que atraviesa la Universidad de Córdoba. Ante este escenario y durante su discurso de toma de posesión como rector, el pasado 29 de junio, Manuel Torralbo anunció la puesta en marcha de un plan de mitigación de riesgos para garantizar la sostenibilidad financiera de la institución. El rector advirtió de que el proyecto de presupuesto de la UCO para 2025 presenta un desequilibrio negativo de 4,5 millones de euros y avanzó que el equipo de gobierno trabajará en medidas de contención del gasto, captación de financiación externa y revisión de la estructura presupuestaria. Es decir, un plan de ajuste ante el reto de la financiación.
Con todo ello, la UCO ha pasado de tener proyectos pendientes de diseñar a tener proyectos pendientes de pagar. Es decir, la mayoría de las grandes actuaciones (Vial Norte, Zona Militar, ampliación de Derecho o Rabanales) ya cuentan con estudios, proyectos o tramitaciones muy avanzadas; el cuello de botella ya no es técnico ni urbanístico, sino económico. La prioridad del mandato ya no es solo proyectar infraestructuras, sino hacerlas viables económicamente.
«Nosotros estamos trabajando desde hace cuatro años para tener proyectos, de forma que en cuanto haya disponibilidad presupuestaria puedan ejecutarse. Si hay dinero y no hay proyectos, se retrasan igualmente las infraestructuras», sostiene García Marín. Según explica, la UCO está «buscando fórmulas de financiación alternativas, pero de momento parece complicado». Para ella «sería necesario que las universidades fuésemos beneficiarias de financiación que hasta el momento se ha puesto a disposición de otras administraciones, que, por supuesto, también lo necesitan».
En esa cartera de actuaciones figuran la construcción del edificio del Vial Norte, destinado principalmente a ampliar la Facultad de Ciencias del Trabajo; una nueva fase de urbanización del Campus de Rabanales; la reforma del salón de actos del Colegio Mayor Nuestra Señora de la Asunción; la rehabilitación exterior de varias viviendas de la Colonia de San José y la reforma de los baños del Aulario Averroes. A ellas se suman otros proyectos estratégicos de mayor dimensión, como la ampliación de la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales o ese futuro desarrollo de la denominada Zona Militar.
La Zona Militar
La antigua Zona Militar, junto a la plaza de la Trinidad, representa el gran proyecto de expansión de la Universidad en el casco histórico. La UCO adquirió el antiguo edificio de reclutamiento al Ministerio de Defensa en diciembre de 2023 con la intención de dar respuesta, principalmente, a la falta de espacio de la Facultad de Filosofía y Letras. Sin embargo, desde el principio el proyecto se planteó con un alcance mucho mayor.
Cuando en 2025 la Universidad anunció la licitación del estudio de viabilidad, explicó que quería analizar la posibilidad de que el edificio acogiera no solo la ampliación de Filosofía y Letras, sino también una residencia universitaria para estudiantes e investigadores, una biblioteca, un espacio expositivo y una Casa del Estudiante abierta durante todo el día. Para ello, había que evaluar primero su viabilidad.
Ahora el proyecto entra en una nueva fase. Amanda García confirma a este periódico que el estudio de viabilidad ya ha sido entregado y que la Universidad trabaja ahora en el programa de necesidades previo a la redacción del proyecto de ejecución.
Sin embargo, la institución todavía no ha decidido qué alternativa desarrollará. «Tenemos que analizar las alternativas internamente y, junto con las necesidades de la Universidad, preparar la licitación de la redacción del proyecto de ejecución», explica la vicerrectora. La intención es licitar esa redacción durante 2027, siempre que exista disponibilidad presupuestaria.
Edificio en el Vial Norte
Entre todas las actuaciones, el edificio del Vial Norte es una de las más avanzadas. El proyecto permitirá ampliar la Facultad de Ciencias del Trabajo mediante la construcción de un nuevo inmueble junto al actual edificio de Ucoidiomas. Se trata de una iniciativa que acumula años de tramitación. El Ayuntamiento cedió la parcela a la Universidad en 2021, posteriormente se redactó el proyecto y en 2025 la institución obtuvo la licencia municipal de obras, por lo que únicamente resta disponer de financiación para sacar la obra a licitación. El presupuesto necesario se cifra en 13 millones de euros, según hizo público el rector durante su campaña.
Sin embargo, la situación apenas ha cambiado desde que Torralbo afirmara en primavera que solo faltaba financiación. «Seguimos en la misma situación que en abril. Falta la financiación, como para el resto de inversiones necesarias», resume la vicerrectora.
Edificio de la calle Manríquez
Mientras la Zona Militar avanza como proyecto de largo recorrido, la Universidad espera poder aliviar antes la falta de espacio de la Facultad de Filosofía y Letras mediante el edificio de la calle Manríquez. La cesión del inmueble fue anunciada por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, durante el acto de investidura de Manuel Torralbo como rector, el pasado 29 de junio.
La idea no es nueva. Desde hace tiempo que la Universidad considera que este edificio puede servir como solución transitoria mientras se desarrolla la futura ampliación en la Zona Militar.
El objetivo es habilitar principalmente nuevas aulas y despachos para el profesorado mediante una intervención relativamente sencilla. Sin embargo, una vez que la cesión sea efectiva, la UCO analizará primero el estado del edificio, estudiará la planimetría y redactará un proyecto de adecuación adaptado a las necesidades que plantee el decanato de Filosofía y Letras, según explica García.
Ampliación de Derecho
Otra de las actuaciones estratégicas de la Universidad es la ampliación de la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales. El proyecto pretende resolver la falta de espacio de uno de los centros con mayor actividad docente mediante la construcción de nuevas aulas, despachos y dependencias de apoyo.
No se trata de la primera actuación en el edificio. En 2022 la Universidad inauguró una primera ampliación con 14 despachos para profesorado, aunque aquella intervención solo cubría una parte de las necesidades existentes.
Actualmente la ampliación definitiva encara la recta final de su tramitación administrativa. Según explica Amanda García, están terminando las excavaciones arqueológicas necesarias para obtener la licencia municipal de obras. Una vez superado ese paso, el proyecto quedará preparado para ejecutarse y, de nuevo, cuando exista financiación.
Modernizar Rabanales
La reurbanización del Campus de Rabanales constituye uno de los proyectos más ambiciosos de la Universidad, aunque su objetivo no es levantar nuevos edificios, sino renovar las infraestructuras del campus. El plan contempla la modernización de viales, acerados, redes de abastecimiento y saneamiento, alumbrado, accesibilidad y espacios verdes.
El plan global se divide en cinco fases. La primera ya se ejecutó en su tramo inicial (fase 1.A), centrada en la renovación del eje principal del campus. Actualmente se desarrolla la fase 1.B.1, mientras que la siguiente etapa, la fase 1.B.2, ha sido diseñada como parte de una misma intervención que ha debido dividirse en dos por su elevado coste. Según la documentación del proyecto, la fase 1.B, con un presupuesto aproximado de 4,2 millones de euros, se ha fraccionado en dos actuaciones para poder ajustarse a los límites de gasto autorizados por la Junta de Andalucía.
Estas dos subfases contemplan la intervención en la zona de aparcamientos del campus y la renovación de los viales situados al sur del edificio Leonardo da Vinci y su conexión con el entorno del complejo deportivo Monte Cronos. En conjunto, estas actuaciones completarán la reurbanización de toda la zona oeste del campus, desde Monte Cronos hasta los accesos desde Rabanales 21.
La Universidad prevé que estas intervenciones puedan ejecutarse en distintos ejercicios presupuestarios, en función de las autorizaciones anuales de la Junta para 2025 y 2026.
Actuaciones de menor calado
Junto a las grandes infraestructuras, la Universidad mantiene preparadas otras intervenciones de menor dimensión, pero que considera igualmente necesarias para mejorar sus instalaciones.
Entre ellas figuran la reforma del salón de actos del Colegio Mayor Nuestra Señora de la Asunción, la rehabilitación exterior de varias viviendas de la Colonia de San José y la reforma de los baños del Aulario Averroes, todas ellas incluidas en el paquete de actuaciones que la UCO podría licitar de forma inmediata si dispusiera de los recursos económicos necesarios. A estas grandes inversiones hay que añadir la necesidad de inversión en mantenimiento en todas las instalaciones.
Como resume Amanda García, «si contásemos con ese dinero, podríamos licitar la ejecución de todos esos proyectos. Sin un escenario económico cierto no podemos calendarizar, pero todos son prioritarios en la medida en la que atienden una necesidad de la Universidad».
- Diario Córdoba

