- El Ministerio para la Transición Ecológica asegura que la retirada de sedimentos acumulados no es factible por cuestiones económicas, técnicas y logísticas y aboga por encargar un estudio
No habrá dragado en el pantano de Cordobilla, actualmente casi inutilizado debido a la gigantesca acumulación de sedimentos en la presa que bloquea el cauce del río Genil. Así lo ha comunicado el Gobierno central en una respuesta por escrito a senadores del PP, en la que se interesaban por una de las demandas del Ayuntamiento de Puente Genil, que había pedido en Pleno una limpieza integral de la infraestructura.
En la práctica, el embalse ha perdido casi toda su capacidad de almacenamiento aunque pueda tener aún alguna utilidad. La infraestructura sigue estando ahí, pero donde debería haber una gran lámina de agua (equivalente al pantano de Sierra Boyera del que se abastecen todos los pueblos del Norte cordobés), ahora solo hay tarajales, hierbas y barro que llegan casi al borde de la presa. El 99% del volumen de Cordobilla (34 hectómetros cúbicos) está copado por los sedimentos arrastrados por el río y solo hay 200.000 metros cúbicos de agua disponibles, insuficientes ni siquiera para cubrir el abastecimiento anual de un pueblo pequeño. En tales condiciones, el Gobierno central considera que «la movilización y gestión de sedimentos» resulta «técnica, económica y logísticamente inviable».
Conservación
La presa de Cordobilla está explotada por Endesa Generación, dado que existe un salto de agua para la obtención de energía hidráulica. Es la empresa quien, según el Gobierno, tiene la obligación de «la conservación y mantenimiento de las infraestructuras, así como la ejecución de las actuaciones necesarias para garantizar la operatividad de los órganos de desagüe y los elementos de seguridad de la presa».
No obstante, el Gobierno responde a la vez tanto por el Ministerio responsable (el de la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Miteco) como por Endesa: ninguno de los dos «contemplan la realización de un dragado integral del embalse», asegura en su contestación en el Senado.
Endesa ha confirmado a este medio que a pesar de las malas condiciones en que se encuentra, el embalse de Cordobilla aún sirve tanto para el abastecimiento de los regantes como para la generación de energía eléctrica.
La idea del Ejecutivo
En lugar de una solución, el Ejecutivo ha encargado estudiar el problema. Así, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ha encargado al Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedex) el estudio «Análisis de la dinámica sedimentaria en el embalse de la presa de Cordobilla (Córdoba)», tal como recoge la respuesta en la Cámara Alta. Su finalidad es «profundizar en el conocimiento del transporte de sedimentos y establecer pautas de gestión que permitan minimizar su acumulación, optimizar su tránsito natural y garantizar la funcionalidad de los órganos de seguridad y de la toma que abastece al canal Genil-Cabra».
Junto al Miteco y Endesa, hay una tercera parte afectada por la desaparición de Cordobilla. Se trata de los regantes en esta zona del Sur de Córdoba, que se abastecen en teoría de este pantano. En la actualidad casi no pueden captar agua de esa reserva (las tomas se bloquean por el barro a menudo) y están usando el canal como una especie de balsa improvisada, pero ahí también existe el mismo problema con los sedimentos.
Por todo el Ayuntamiento de Puente Genil ha pedido a la CHG un dragado de Cordobilla que ya ha sido descartado. El Consistorio cree que se pone así en riesgo la seguridad en el municipio, ya que el pantano no tiene en esta situación capacidad para laminar posibles avenidas del río Genil.
Acumulación en otras zonas
En realidad, la acumulación de limo se da en toda la margen izquierda del Guadalquivir, por donde discurren afluentes como el Genil o el Guadajoz. Los estudios de batimetría (análisis de los fondos) de la CHG han demostrado que otros grandes pantanos también se han visto ya mermados. Sólo el de Iznájar ha perdido en medio siglo de vida más de un 6% de su capacidad, unos 60 hectómetros cúbicos (todo el consumo doméstico de la provincia en un año). A largo plazo, y si no se ataja antes el problema, el mayor pantano de Andalucía sufrirá el mismo destino que el de Cordobilla.
El fenómeno de la acumulación de sedimentos se da también en el otro gran afluente del Guadalquivir por su margen izquierda, el Guadajoz. El pantano de Vadomojón, mucho más grande que Cordobilla, ha perdido 17 hectómetros cúbicos de su capacidad por los sedimentos. A su paso por Castro del Río, el Guadajoz casi ha colmatado el encauzamiento.
Un embalse útil aún para Endesa y los regantes
A pesar de la colmatación del embalse por los sedimentos, la compañía titular de la explotación, Endesa, ha asegurado a este medio que la infraestructura aún sirve tanto para generar electricidad como para abastecer a la comunidad de regantes.
En una respuesta escrita, la empresa explica que «aunque el embalse esté colmatado de sedimentos, sí es de utilidad porque de él se coge agua para producción de energía eléctrica y, a su vez, la Comunidad de Regantes del Genil Cabra coge agua para riego».
Además, la compañía asegura que lleva a cabo «las labores de mantenimiento de la presa y de la toma de agua que son necesarias y siempre con la autorización de las autoridades de Medioambiente por ser Paraje Natural».
Endesa reconoce la propiedad de la infraestructura, si bien el agua es cosa de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y la usa «siempre según indicaciones de la CHG». La empresa se escuda, al igual que el Gobierno, en la declaración de paraje natural para eludir intervenciones de calado: «El embalse está protegido para conservación sobre todo de aves acuáticas y eso conlleva que no se pueden llevar a cabo actuaciones sobre el embalse».
- Diario Córdoba

