Contenido magnífico que merece un continente que garantice “unas condiciones mínimas de seguridad y funcionalidad”, que es lo que viene a devolver esta obra de reparación de la visera aquejada de problemas en su medianera colindante con el edificio de la Casa del Obispo. Así se reflejaba en la licitación de estos trabajos a los que se ha presentado una sola empresa, Rhodas Albañilería en general, cuya propuesta ya ha sido analizada por la Mesa de Contratación con dictamen favorable por lo que esta firma chiclanera ya ha sido propuesta adjudicataria del contrato.
Esta decisión se tomó hace casi dos meses, a principios de agosto, sin embargo, todavía se está a la espera de formalizar este contrato y, a continuación, comenzar la obra que aspira a que Entrecatedrales vuelva a tener el estado óptimo requerido.
¿En qué consiste la reparación?
Según el proyecto de reparación del mirador de Entrecatedrales, y que afectará sobre todo a esa medianera que colinda con la Casa del Obispo, la idea es levantar la visera eventual colocada, también sus marcos, con medios manuales y medios auxiliares, para después cortar y retirar la vegetación existente en la zona y proceder a su limpieza.
Además, se contempla la construcción de un nuevo voladizo mediante perfiles de acero laminado en caliente, que estará soldados a tope sobre la estructura existente y sobre planchas de acero de remate, de forma que se evite el apoyo de esta construcción sobre el aplacado de piedra ostionera de la Casa del Obispo.
Cierto es que este aplacado es un añadido actual que no tiene valor alguno, con lo que se trata de repararlo en una franja de un metro sobre su unión con la nueva visera. Con esta acción se pretende evitar la entrada de agua por filtraciones, uno de los problemas que más ha sufrido el monumento en estos años.
En este sentido, también se construirá una nueva canal de recogida de aguas pluviales de hormigón prefabricado con fibras, que verterá las aguas, mediante un bajante, directamente al acerado público.
Con esta intervención, además de resolver la seguridad del conjunto, se busca también “evitar la entrada de personas en el recinto” -entendemos que personas sin hogar que se refugian de la intemperie- según se reconoce en el mismo proyecto.
Esta no es la primera obra a la que se somete el espacio Entrecatedrales que ya en 2024 fue objeto de una reparación de numerosos desperfectos en la estructura, y también en su zona expositiva. Esto permitió que en el pasado septiembre se pudiera abrir por primera vez el yacimiento que se volvió a cerrar en este mismo año por un tiempo debido a diferentes deficiencias detectadas por el Servicio de Riesgos Laborales del Ayuntamiento de Cádiz se apresuraron en subsanar.