- Cuatro empresas se presentan a la licitación lanzada desde Cultura de la Junta de Andalucía que ya ha seleccionado a una de las firmas a la que se le requiere más información sobre su oferta
Los problemas estructurales que sufre uno de los edificios más característicos de la capital gaditana, y que es Bien de Interés Cultural, el Balneario de la Palma y el Real, van camino de encontrar, después de años de espera, una solución. Así, la licitación de las obras que se publicó en agosto ha recibido la respuesta de cuatro empresas, una de ellas, ya en el punto de mira de la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía, que es la institución que financia los trabajos.
Es Detección y Soluciones Estructurales Sociedad Limitada la firma mejor posicionada para hacerse con la intervención en el edificio enclavado en la playa de La Caleta que cuenta con un presupuesto base de 338.270,01 euros (409.309,71 euros con IVA incluido) y que la licitadora baja en un 15,90%, por lo que ha ofrecido 284.500 euros (a falta de añadir el IVA).
De esta forma, la Mesa de Contratación que rige el proceso ha propuesto adjudicar la obra a esta empresa almeriense frente a las ofertas del resto de licitantes: Modo Caste (296.600 euros), Retineo Ingeniería (303.225,24 euros) y Canteros Artesanos Almenara (319.908 euros). Sin embargo, según la documentación entregada en el proceso, Detección y Soluciones no ha acreditado su solvencia económica, financiera y técnica exigida en este proceso, por lo que la firma tendrá ahora que enviar la información que se le reclama a riesgo de ser excluida del proceso y quedarse con la adjudicación la siguiente empresa mejor clasificada, es decir, Modo Caste.
Unas obras que atajan lo que quedó por hacer en 2024
La firma que resulte adjudicataria tendrá un plazo de 6 meses para llevar a cabo las labores de una más que necesaria reparación de elementos estructurales que ya se detectaron en el año 2023 y se corroboraron en 2024, según dos informes técnicos encargados desde la propia Consejería de Cultura sobre el estado de este edificio monumental que es, además, la sede del Centro de Arqueología Subacuática (CAS), es decir, un centro de trabajo en activo.
Y es que el edificio, localizado en la Avenida del Duque de Nájera, 3, sufre desde hace años una serie de grietas y fisuras que se han traducido en estos problemas estructurales que, incluso, provocaron algunos desprendimientos. Ante esta situación, y según los resultados, sobre todo, del último informe de 2024, se decide vallar el Balneario y redactar el proyecto previo para atajar una obra de emergencia que garantizara la estabilidad del edificio. El resultado fueron los trabajos que se iniciaron el 16 de octubre de 2024 y culminaron a finales de febrero de 2025.
Estos trabajos se centraron en la reparaciones de las grietas en los elementos de hormigón y en el arreglo de las cornisas, molduras y remates de pretiles dañados para evitar filtraciones de agua y daños mayores en la estructura. Pero en los miradores, donde se había detectado un mayor daño, sólo se sellaron y repararon las fisuras de las bóvedas interiores, pero se advirtió que necesitaban de una intervención de mayor calado que excedía el alcance de la emergencia.
De esta forma, en la intervención que ahora está cerca de adjudicarse, se recogen las actuaciones necesarias para terminar las reparaciones en los elementos estructurales y para proteger la estructura ante la entrada de humedad y sales del ambiente marino y evitar nuevas oxidaciones de armaduras, garantizar la seguridad estructural, restituir la capacidad resistente y prolongar la vida útil del esqueleto del Balneario.
- Diario de Cádiz

