- La mala planificación de la red hace décadas y un nivel de inversiones muy por debajo de la relevancia de la provincia en todos los sectores daña nuestro crecimiento
Juan Antonio Villar Pacheco, El Masa, tuvo una clara visión del futuro de Cádiz y su Bahía cuando, en 1990, se anunció la llegada a la capital gaditana de la Alta Velocidad ferroviaria en 1992.
Entonces ya se daban los pasos iniciales de la que sería la primera línea de AVE en España, uniendo Sevilla con Madrid. Y Cádiz, se decía entonces, también se iba a beneficiar de este moderno tren. El Masa adelantó de forma socarrona: que el AVE “llegará a Cádiz cuando se quede sin frenos”.
Tres décadas más tarde ni sin frenos ha llegado la Alta Velocidad a la Bahía. Ni ha llegado ni se le espera. Hoy más de medio centenar de grandes ciudades de todo el país tienen una parada del AVE en sus localidades. El tren llega a estacionar en pequeñas localidades donde no se llega ni al medio centenar de pasajeros al día, a pesar de la inversión realizada en esta infraestructura.
En Andalucía, tras Sevilla, Córdoba, Málaga y Granada, Almería y Huelva ponen rumbo para contar a medio plazo con este sistema de transporte. Cádiz y Jaén quedan fuera de esta planificación. Con una notable diferencia entre una y otra: la provincia de Cádiz duplica la población jiennense; triplica el número de turistas al año, además de contar con uno de cinco grandes puertos de cruceros del país (en la capital) y el segundo gran puerto de mercancías de España (Algeciras).
Y no es porque el gaditano sea reacio a utilizar este medio de transporte. Ya se superan los 5 millones de usuarios en los trenes de Cercanías; se llega a 3 millones en Media Distancia y se rozan los 800.000 en Largo Recorrido. Tres trayectos con posibilidades de crecimiento pero que se ven limitados a la hora de mejorar sus relevantes cifras (en MD el núcleo Cádiz-Sevilla es el tercero más importante del país, y los Cercanías de Cádiz también están en los puestos de cabeza).
Mejoras necesarias en todos los servicios
En Cercanías hay hueco para incrementar el número de servicios diarios entre Cádiz y Jerez y ampliar horarios hasta la medianoche para hacerlos más cercanos al lógico movimiento diario de personas en la Bahía. En Media Distancia, la falta de trenes es cada vez más evidente, lo que hace que sea a veces imposible conseguir un billete a última hora. Y en Larga Distancia, Renfe no tiene capacidad para aportar más trenes Alvia y recuperar los recorridos habituales de hace un quinquenio. La próxima entrada en uso de los trenes de la Serie-104 no parece que vaya a beneficiar a nuestra provincia.
Todo ello en un paisaje que refleja la ignorancia del problema por parte de buena parte de las administraciones, partidos políticos, asociaciones y colectivos ciudadanos, incapaces de vertebrar una reclamación común ante el gobierno Central y ante el Ministerio de Transportes para conseguir las mejoras necesarias.
Curiosamente, el titular de este departamento, Óscar Puente, reconocía hace ya meses los problemas del servicio entre Cádiz y Madrid. Se lo dijo un amigo, comentó ante la prensa. Habrá que ver si este amigo lo sigue siendo pues los problemas siguen plenamente vigentes.
La falta de trenes es un problema común para todo el país. Renfe tiene contratada con varias empresas nacionales e internacionales, la llegada de nuevas unidades para los tres servicios: Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia. Sin embargo, los plazos de entrega de estas unidades se han ido dilatando en el tiempo, provocando en determinados momentos situaciones de caos cuando una parte de lo que ahora está en uso ha dejado de funcionar por averías o por entrar en proceso de mantenimiento.
Si el material ferroviario es un problema que a medio plazo debería de estar en parte solventado, más complicado resulta solucionar los errores que en su día se cometieron a la hora de mejorar la red ferroviaria en Cádiz.
Dejando a un lado el histórico desequilibrio que soporta la provincia al no tener a sus grandes núcleos poblaciones y económicos de las dos bahías unidas por tren, algo que está pendiente desde el primer plan de ordenación del territorio que se elaboró en 1947, la ruta entre Cádiz y Jerez, y de allí hasta Sevilla, se topa con la existencia de únicamente dos vías, que soportan todo el tráfico, tanto el de viajeros como el cada vez más intenso de mercancías.
Mientras que en el resto de España se han ido creando dos pares de vías, una para la Alta Velocidad y otra para el resto de los servicios, cada una con su correspondiente ancho de vía, aquí se optó por compartir dos carriles ferroviarios para todo. E incluso más, porque desde San Fernando a la capital se utiliza también para el tranvía metropolitano.
Todo ello afecta de lleno a la organización de todo el tráfico ferroviario, aunque afortunadamente la línea Cádiz-Sevilla ya tiene en uso el sistema ERTMS, que da más seguridad al recorrido de los trenes.
Esta realidad no beneficia para nada a la economía de la provincia, e incluso le puede restan competitividad en algunos sectores y más cuando desde Europa se apuesta cada vez más por el transporte ferroviario. No podemos obviar que unas buenas comunicaciones son esenciales para activar la riqueza de un territorio. Y al déficit del tren en el conjunto de la provincia hay que unir un aeropuerto de segunda y un importante déficit en la red de carreteras, con la autopista como gran ejemplo.
- Diario de Cádiz

