- El Ayuntamiento diseña un plan integral para reorganizar la frontera, estudiar el tráfico sin controles y abrir una nueva etapa de cooperación con el Peñón a partir del 15 de julio
El 15 de julio marcará un antes y un después para La Línea de la Concepción. La desaparición de los controles terrestres en la frontera con Gibraltar obligará a redibujar uno de los espacios más sensibles del municipio, y el Ayuntamiento ya trabaja en un plan para adaptar la ciudad a una realidad inédita en más de un siglo. La reorganización del entorno fronterizo, los nuevos flujos de tráfico y la cooperación con las autoridades gibraltareñas centran una hoja de ruta que pretende convertir este cambio histórico en una oportunidad para el desarrollo.
Con ese objetivo, el alcalde de La Línea, Juan Franco, ha mantenido este lunes una reunión de trabajo con el Grupo Transfronterizo, encabezado por su presidente, Darren Cerisola, y su vicepresidente y portavoz, Lorenzo Pérez Periañez. El encuentro ha servido para analizar las actuaciones que deberán ponerse en marcha ante la entrada en vigor, de forma provisional, del nuevo marco de relaciones entre España y Gibraltar prevista para el próximo 15 de julio.
La principal prioridad del equipo de gobierno es la elaboración de un Masterplan que permita ordenar de forma integral todos los espacios municipales situados junto a la frontera. El documento incluirá un estudio específico sobre cómo cambiarán los flujos de tráfico una vez desaparezcan los controles terrestres, con el objetivo de anticipar los efectos sobre la movilidad y reorganizar los accesos a la ciudad.
El plan no se limitará al ámbito urbanístico. También contempla proyectos estratégicos como la creación de un centro tecnológico y el desarrollo de nuevas vías de cooperación técnica con Gibraltar. En este sentido, Juan Franco ha explicado que ya se han celebrado reuniones con el Gobierno gibraltareño para constituir un equipo de trabajo conjunto encargado de estudiar las cuestiones que afectan a ambas administraciones y planificar las futuras actuaciones.
El alcalde ha valorado de forma positiva el acuerdo que permitirá la supresión de los controles fronterizos y ha apelado a la colaboración institucional para afrontar un escenario completamente nuevo. “Se van a producir situaciones nuevas que hasta ahora ninguno hemos conocido, porque la situación actual se remonta a hace más de 100 años, y ahora hay que tener la altura de miras necesaria para trabajar de forma conjunta”, ha señalado.
Además, Franco ha anunciado que mantendrá nuevos encuentros con el Grupo Transfronterizo para informar de los avances del proyecto y recoger las aportaciones del colectivo, al que considera un interlocutor clave en este proceso de transformación.
Por su parte, los representantes del Grupo Transfronterizo trasladaron al Ayuntamiento su plena disposición para colaborar en todas aquellas cuestiones logísticas y laborales que puedan surgir con la nueva situación. La organización, que representa tanto al tejido empresarial como a los trabajadores que desarrollan su actividad a ambos lados de la frontera, considera que la coordinación será fundamental durante los primeros meses.
El vicepresidente y portavoz del colectivo, Lorenzo Pérez Periañez, destacó la importancia de reforzar las alianzas entre empresas de ambos territorios y de ofrecer asesoramiento a los profesionales transfronterizos. “A partir de ahora vamos a crecer y no hay más remedio que estar juntos en esta nueva aventura tan importante. Aunque al principio podamos tener problemas de carácter técnico, ya hay que empezar a trabajar para que desaparezca la verja y creo que tendremos un futuro bastante esperanzador”, afirmó.
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