En total son 110 viviendas de nueva planta, que se unen a las 92 que se entregaron hace ya unos meses en la vecina promoción de San José. Más de 200 pisos que, en clave gaditana, es una cifra muy elevada.
Enfila la última fase de construcción las promociones que están en manos de Procasa (28 viviendas) y el Grupo Q (55 unidades de protección oficial). La misma promotora sevillana tiene muy adelantada la construcción de la Torre Victoria, con 12 pisos de renta libre, y ya tiene licencia para construir dos nuevos edificios en la zona, con 14 viviendas de renta libre uno, y 29 de protección oficial, el segundo.
De esta forma se completará la ordenación de esta inmensa manzana que hace apenas una década estaba ocupada por viejos talleres y viviendas de planta baja, en lo que era la continuación del barrio de San José, nacido hace dos siglos.
Pero no es esta la última operación pendiente en los Chinchorros.
Atendiendo al planeamiento urbanístico diseñado en 1984, y que se mantiene en el PGOU actualmente en vigor, el Ayuntamiento aún tiene que acometer la culminación de la reordenación de todo el entorno de la plaza del Santo Ángel, una operación muy complicada y costosa pues afecta a propietarios privados y a la necesidad de ejecutar numerosas expropiaciones.
Así, está pendiente desde hace cuatro décadas el futuro de las históricas construcciones que ocupan la manzana entre las calles San Bartolomé y Arcángel San Miguel. El PGOU prevé su derribo para transformarlo en un bulevar, uniendo la Avenida con el futuro parque del cementerio. Sin embargo, el coste de las expropiaciones es muy elevado, además de existir en la zona varios comercios y viviendas en uso.
En la mesa del Ayuntamiento está la posibilidad de mantener estas construcciones, algunas con más de un siglo de antigüedad, como ejemplo del barrio de pescadores que se levantó en esta zona de extramuros.
También está pendiente la culminación de la reordenación de la plaza del Santo Ángel con la construcción de un edificio de nueva planta, para viviendas de renta libre.
Este inmueble, sobre un solar de 996 metros cuadrados, contará, si se construye alguna vez, con 40 nuevas viviendas de renta libre, según el PGOU. Completaría el semicírculo iniciado con el Residencial San José, continuado con el edificio levantado hace años junto a la calle Sánchez Caviades y que debería de cerrrarse con este inmueble.
No hay, en todo caso, ningún movimiento sobre la que sería la última promoción en Los Chinchorros. En su día se llegó a plantear su desarrollo unido a la eliminación de las casas bajas en San Bartolomé, reubicando en el nuevo edificio a las familias afectadas por el derribo, aunque nada más se supo.
Junto al desarrollo inmobiliario, la culminación de la reforma integral de este histórico barrio está pendiente de la conversión del viejo cementerio en un gran parque. Aquí el Ayuntamiento está terminando ya el proyecto que tiene que esperar antes al desalojo de las fosas que sigue ocupadas. Se convertirá con todo ello en el referente del renovado barrio.