- La actuación planteada alcanza una cifra sin precedentes que supondría además la inversión más elevada acometida históricamente por el Ayuntamiento de San Fernando
La actuación que el Ayuntamiento de San Fernando planea acometer en el conjunto de los Polvorines de Fadricas superará los 22 millones de euros, según las estimaciones que se recogen en el proyecto que ahora se está tramitando y que, precisamente este martes, inicia su periodo de exposición pública y presentación de alegaciones.
La elevada inversión prevista hace de esta intervención la más costosa -y por ende también la más ambiciosa- de todos los acometidas históricamente por el Consistorio isleño, que de entrada cuenta también -al menos en una parte- con el aval de los fondos europeos de la EDIL (Estrategia de Desarrollo Integrado y Local).
Concretamente, el proyecto cifra las actuaciones previstas en un total de 22.208.378,72 euros, de las que 18.354.032 euros corresponden a los costes totales de la intervención y 3.854.346,72 euros al IVA correspondiente.
Dentro de esos cálculos, se destinan 601.121 euros a la realización de las actuaciones previas, redacción de proyectos, seguimiento de las obras y gestión mientras que las obras a realizar sobre el espacio libre alcanzan los 9.100.359 euros. Asimismo, los costes de los trabajos a realizar para la rehabilitación de las edificaciones -los polvorines- se cifran en 7.559.832 euros. De esta manera, el total de las obras sobre el terreno asciende a 17.261.312 euros. A este estimación económica hay que añadir también las infraestructuras y servicios exteriores al ámbito que son necesarios para el desarrollo, que supondrían 1.092.720 euros.
El proyecto previsto por el Ayuntamiento de San Fernando pasa por adecuar toda la zona como un inmenso parque con vistas a la Bahía que discurrirá no solo por un paisaje natural envidiable que iría desde Bahía Sur-Caño Herrera hasta La Caería sino también por ese conjunto patrimonial que integran los 26 polvorines existentes, las murallas que los rodean, el embarcadero y el espigón del siglo XVIII que se conserva en la zona. La idea inicial es que cada depósito de los históricos polvorines tenga un uso diferente como centro de interpretación de la historia del lugar, espacios singulares de restauración o equipamientos culturales y de ocio.
Concretamente, el proyecto abarca en su totalidad una superficie de 145.380,63 metros cuadrados que lindan en su mayor parte con la zona de Dominio Público Marítimo Terrestre. Su tramitación se inició a principios de octubre con un decreto de Alcaldía y este lunes el Boletín Oficial de la Provincia cumplimentaba el trámite de publicidad dando apertura al correspondiente periodo de información pública y presentación de alegaciones, que será de un mes.
La actuación planteada en los Polvorines es un sueño largamente acariciado por el gobierno municipal de Patricia Cavada y una cuestión que en La Isla se remonta más de 20 años atrás en el tiempo y que ha pasado por numerosas vicisitudes sin avances hasta hace dos años.
Fue en abril de 2024 cuando el Consistorio isleño formalizó con el Ministerio de Defensa la adquisición de los polvorines por 428.631,47 euros con la idea de recuperar estos suelos para impulsar un ambicioso proyecto: una amplia zona verde que discurrirá a modo de corredor entre Bahía Sur-Caño Herrera y la Casería. Era, además, una de las actuaciones punteras con las que optaba a la convocatoria de los fondos europeos de la EDIL (Estrategia de Desarrollo Integrado y Local), con la que en octubre de 2025 el Consistorio isleño consiguió que se le adjudicaran 11,9 millones de euros.
En el pasado mes de abril, el Ayuntamiento dio también otro paso decisivo para el desarrollo de ese gran parque proyectado en los Polvorines de Fadricas gracias a la firma de un convenio con la familia De la Flor, que permite poner a disposición municipal unos 46.000 metros cuadrados de suelos de su titularidad que se incluyen en el ámbito de actuación a cambio del consiguiente aprovechamiento urbanístico en el futuro desarrollo de todo el área. Porque junto a los suelos adquiridos a Defensa hace dos años, el proyecto planteado discurre también en parte por parcelas privadas, por lo que se hacía necesario cerrar este tipo de acuerdos urbanísticos antes de afrontar su tramitación.
El proyecto que ahora se tramita, concretamente, ha sido elaborado por los técnicos municipales del Servicio de Planeamiento y Gestión Urbanística.
La zona comprende también el conjunto histórico de Punta Cantera, que alberga 26 polvorines construidos entre 1730 y 1975, conectados por caminos y rodeados por una muralla del siglo XVIII. Cuenta además con dos muelles históricos -uno se destinaba al comercio con América y otro al transporte de pólvora a la marina borbónica- y, además, posee un alfar romano aún sin estudiar.
Desde su origen en 1730, fue un área militar restringida destinada al almacenamiento de pólvora para la Real Marina, lo que permitió en gran medida la preservación de su estado original. Sus elementos incluyen la muralla del siglo XVIII, un muelle de 1776 y el muelle de Fadricas. Este aislamiento protegió su patrimonio arquitectónico y ambiental, aunque limitó su conocimiento público. De hecho, no fue hasta que perdió su uso militar en 2001 y hasta su posterior desafectación en 2003 cuando La Isla empezó a fijarse en estos de terrenos y a pensar en su desarrollo.
- Diario de Cádiz

