Con esta convocatoria se busca acercar a los posibles licitadores toda la información sobre terreno de unos trabajos presupuestados en 409.309,71 euros (IVA incluido) y con un plazo de ejecución de 6 meses.
Una intervención dirigida a la más que necesaria reparación de elementos estructurales –tal y como desde 2023 venían recogiendo distintos informes técnicos– de un edificio monumental que, además, de ser protagonista de una de las estampas más reconocidas de Cádiz, es la sede del Centro de Arqueología Subacuática (CAS), es decir, un centro de trabajo.
Sin embargo, el antiguo Balneario de la Palma y El Real y actual CAS, localizado en la Avenida del Duque de Nájera, 3, sufre desde hace años una serie de grietas y fisuras que se han traducido en problemas estructurales que, incluso, provocaron algunos desprendimientos.
Dos informes advierten de las deficiencias
Ante esta situación, en el año 2023 se encargó al laboratorio Labrum un estudio de la estructura del edificio donde se constató la existencia de numerosos elementos estructurales degradados por la corrosión y una laminación de la armadura de acero en el interior de estos elementos. Así, aunque el estudio apuntaba a un grado de seguridad elevado del edificio, es decir, que a pesar de la pérdida de sección de las armaduras, las vigas y pilares podían resisten los esfuerzos a los que se ven sometidas, sí se recomendaba la reparación de todos los elementos de hormigón, ya que por las fisuras que tenía el edificio penetraba la humedad, el proceso de oxidación se acelera y, con el tiempo, el deterioro de la estructura podría ser cada vez mayor.
Después de la redacción de este informe, se vuelven a producir desprendimientos. Por lo que en junio de 2024 se encarga un nuevo informe, esta vez al laboratorio Cemosa Ingeniería y Control, que un mes después entrega su diagnóstico.
El nuevo documento es mucho más rotundo y se describe la existencia de oxidaciones tan avanzadas que se recomienda actuar de manera inmediata en las vigas y pilares del Balneario de la Palma, ya que “suponen un riesgo estructural importante y posibilidad de desprendimientos que pueden causar un riesgo para las personas que circulen bajo la misma”, se recoge.
Las obras de emergencia
Efectivamente, el Balneario se valla y en agosto de 2024 se redacta un informe previo de obra de emergencia en el que se proponía las actuaciones necesarias para garantizar la estabilidad de los elementos estructurales del edificio y evitar el daño que se pudiera causar a las personas. El 30 de septiembre se declaró oficialmente la emergencia de las obras y se ordenó su inicio inmediato. Todo lo inmediato que permite la burocracia, así que el 16 de octubre comenzaron los trabajos a cargo de la empresa Astreo que culminó su intervención el 24 de febrero de 2025.
Obras que se centraron en la reparaciones de las grietas en los elementos de hormigón. Las más pequeñas se sellaron con un tratamiento protector contra la corrosión y para reparar las grandes, y de mayor riesgo, se picó y limpió la zona, se reparó la armadura y se protegió con mortero de resinas recubriendo con un mortero de reparación pero dejando un rehundido para que en una actuación futura –la que ahora se plantea– se aplicase la terminación.
También se arreglaron las cornisas, molduras y remates de pretiles dañados para evitar filtraciones de agua y daños mayores en la estructura. Y en los miradores, donde se había detectado un mayor daño, sólo se sellaron y repararon las fisuras de las bóvedas interiores, pero se advirtió que necesitaban de una intervención de mayor calado que excedía el alcance de la emergencia.
Las próximas obras
De esta forma, en el presente proyecto, al que las empresas pueden presentar ofertas hasta el 11 de septiembre, se recogen las actuaciones necesarias para terminar las reparaciones en los elementos estructurales y para proteger la estructura ante la entrada de humedad y sales del ambiente marino y evitar nuevas oxidaciones de armaduras, garantizar la seguridad estructural, restituir la capacidad resistente y prolongar la vida útil del esqueleto del Balneario.
Unos trabajos que se ciñen al proyecto básico y de ejecución redactado por el arquitecto Pedro Lobato Vida, que cuenta con informe favorable de Cultura con fecha del 10 de julio.