Con ese crecimiento del 5%, Huelva supera en 1,8 puntos la media andaluza y en 2,2 puntos la nacional. Málaga ocupa la segunda posición, con un incremento del 3,7%, seguida de Sevilla (3,6%). Granada igualó la media regional, con un 3,2%, mientras que Almería y Cádiz crecieron un 2,9%, Córdoba un 2,5% y Jaén apenas registró un avance del 0,1%.
La distancia entre Huelva y el resto de provincias refleja el comportamiento especialmente intenso de su economía durante 2025, un ejercicio en el que coincidieron la consolidación de grandes inversiones industriales, el buen comportamiento de la actividad exportadora y la fortaleza de sectores como el turístico y el agroalimentario.
El informe de Unicaja sitúa el consumo privado como uno de los principales motores del crecimiento andaluz, apoyado en la evolución positiva del mercado laboral, mientras que la inversión volvió a desempeñar un papel decisivo gracias, entre otros factores, al dinamismo del mercado inmobiliario.
También el empleo acompañó ese crecimiento. Andalucía incrementó un 3% el número de ocupados durante 2025, según la Encuesta de Población Activa, mientras que las afiliaciones a la Seguridad Social aumentaron un 2,3%, especialmente en actividades relacionadas con la sanidad, los servicios sociales, la hostelería, la construcción y la industria.
Pese al repunte de la inflación provocado por el encarecimiento de la energía durante la segunda mitad del año, el consumo de los hogares mantuvo un comportamiento sólido, permitiendo sostener el crecimiento económico de la comunidad.
El sector exterior, aunque con menor intensidad que en ejercicios anteriores, volvió a aportar cifras relevantes. Andalucía exportó mercancías por valor de 40.433 millones de euros, el segundo mejor registro de su historia. El aceite de oliva siguió encabezando las ventas al exterior, mientras que las frutas, hortalizas y legumbres representaron ya más del 21% de todas las exportaciones andaluzas.
En el caso de Huelva, el informe confirma el momento de fortaleza que atraviesa su economía. La provincia vive uno de los ciclos inversores más importantes de las últimas décadas, impulsado por grandes proyectos ligados a la transición energética, el hidrógeno renovable, los nuevos combustibles sostenibles, la minería metálica, la actividad portuaria y la industria química, a los que se suma el buen comportamiento del turismo y el peso creciente del sector agroalimentario, con los frutos rojos a la cabeza.
Las previsiones, no obstante, apuntan a una moderación del crecimiento durante 2026. Analistas Económicos de Andalucía estima que la economía regional avanzará un 2%, dos décimas menos que el conjunto nacional, en un escenario condicionado por la incertidumbre internacional, el conflicto en Oriente Medio, la evolución de los precios energéticos y las consecuencias de las inundaciones registradas a comienzos de año.
Dentro de ese nuevo escenario, Málaga (2,4%) y Sevilla (2,3%) volverían a situarse como las provincias con mayor crecimiento previsto. Aun así, el balance de 2025 deja una fotografía poco habitual: Huelva se convirtió en el territorio que más riqueza generó en términos relativos dentro de Andalucía, confirmando el creciente peso que la provincia está adquiriendo en el mapa económico regional.