La concejal de Infraestructuras, Yolanda Fernández Borastero, ha destacado que esta segunda fase permitirá profundizar en la renaturalización del parque, consolidando la línea iniciada en la primera intervención, donde ya se eliminó el eje viario norte-sur para devolver protagonismo a los espacios verdes.
Entre las actuaciones más destacadas figura la transformación del carril principal en un entorno más sostenible y permeable, integrado en el paisaje natural. A ello se suma la creación de un nuevo parque infantil que, según ha confirmado el Ayuntamiento, será de mayor tamaño y contará con mejores prestaciones que las previstas inicialmente, favoreciendo el uso inclusivo para menores de distintas edades y capacidades.
El proyecto también contempla la instalación de aseos públicos, la mejora del skate park y la incorporación de nuevo mobiliario urbano, así como sistemas avanzados de riego con depósitos de clonación. Como novedad, el contrato incluye un servicio de mantenimiento durante un año para garantizar el buen estado de las instalaciones y zonas verdes.
Pero la transformación va más allá de una simple renovación estética. La intervención se enmarca en la estrategia Reinterpretando el Parque Princesa Sofía, que persigue devolver a este enclave su valor histórico y ambiental, apostando por la sostenibilidad y la biodiversidad.
Uno de los elementos más innovadores será la creación de una gran isla bioclimática en pleno casco urbano. El proyecto prevé la instalación de 1.200 metros cuadrados de pérgolas metálicas, de las que 250 incorporarán placas solares capaces de cubrir todo el consumo energético del parque, desde el alumbrado hasta el sistema de riego.
El diseño también incluye sistemas de depuración natural del agua mediante humedales técnicos, la construcción de una cascada con materiales reutilizados y la sustitución de las actuales calzadas rectas por senderos sinuosos que se integrarán en el entorno.
Además, se reservarán zonas con acceso restringido para favorecer la presencia de aves migratorias y pequeñas especies, reforzando el carácter del parque como refugio natural en el entorno del estrecho de Gibraltar.
En el ámbito botánico, el proyecto apuesta por especies autóctonas y la eliminación progresiva de plantas invasoras como el eucalipto, junto a técnicas sostenibles como la hidrosiembra para reducir el consumo de agua.
Con esta actuación, el Ayuntamiento aspira a convertir el parque Princesa Sofía en un referente ambiental y urbano, adaptado a los retos del cambio climático y pensado para el disfrute de las futuras generaciones.