Sevilla: La Giralda recibe luz verde para una de sus obras más esperadas: la rehabilitación del remate renacentista
- La intervención llega después de que las últimas borrascas obligaran a actuar en las azucenas tras el desprendimiento de una de ellas, y permitirá también realizar un estudio del Giraldillo 20 años después
Una nueva fase de obras está a punto de arrancar en el remate renacentista de la torre de la Giralda, uno de los monumentos más característicos y visitados de Sevilla. Precisamente en esta parte de la Giralda, donde se produjo a comienzos de febrero el desprendimiento de una de sus cuatro jarras de azucenas, es donde están previstas unas obras de rehabilitación que han recibido este martes el visto bueno de la Gerencia de Urbanismo en la reunión de su Comisión Ejecutiva, por vía de urgencia. Este proyecto, de menos de dos años de duración y bastante esperado por los técnicos, llega tras intervenciones pasadas en las que se ha actuado en la parte almohade, en las diferentes caras de la torre y en los huecos.
En 1568, el “maestro mayor” Hernán Ruiz fue quien se encargó del diseño de la parte cristiana del campanario y terminó el remate renacentista de origen almohade. Este abarca la zona por encima del cuerpo de azucenas, desde la terraza por la parte del reloj hasta el Giraldillo. También se está estudiando una intervención en la veleta.
Precisamente esta obra del remate renancentista, con la instalación de andamios, permitirá también que, por primera vez en más de viente años, se pueda realizar una inspección directa en el Giraldillo en condiciones óptimas. Todo este conjunto de nuevas actuaciones estaba pendiente de que la Gerencia de Urbanismo acelerara los trámites administrativos y concediera licencia de obra al Cabildo de la Catedral de Sevilla.
Supone la sexta fase de la rehabilitación integral de este monumento Patrimonio Mundial de la Humanidad y que data del siglo XVI. Será ahora en pleno siglo XXI cuando se aborden estos trabajos en los que se intentará que perjudiquen lo menos posible a las visitas turísticas.
Una intervención que alcanzará hasta al Giraldillo
Estas obras de rehabilitación contemplan actuar en el interior de las cuatro caras del cuerpo de campanas, en las propias campanas, el interior de la torre y el Giraldillo. Este punto cobra especial relevancia porque han pasado más de veinte años desde su última gran intervención.
El Cabildo precisamente ha firmado este mes un convenio de colaboración con la empresa de ingeniería Ayesa para el estudio técnico y científico del Giraldillo de la Catedral de Sevilla, así como de su réplica en bronce. Este acuerdo supuso la incorporación de Ayesa a los trabajos de investigación y conservación que el Cabildo viene desarrollando desde 2015 sobre la Giralda, dentro de un “programa integral” que ha permitido completar hasta la fecha cinco fases de intervención en la torre, incluidas sus cuatro fachadas y balcones.
Según informó el Cabildo, el trabajo se iniciará con el análisis de la réplica de bronce del Giraldillo, realizada en 1998 en la Fundación Codina de Madrid por el escultor José Antonio Márquez Pérez, con la colaboración de un amplio equipo de técnicos y talleres especializados. Este estudio tiene un “carácter preventivo”, ya que no puede descartarse que en una futura revisión del original sea necesario su desmontaje temporal.
En ese supuesto, la réplica debería colocarse de forma inmediata para no alterar la imagen icónica de la Giralda, inseparable de su remate simbólico. De ahí la importancia de analizar la réplica desde todos los puntos de vista, incluidos los mecánicos, para garantizar su correcto funcionamiento como veleta. Actualmente, la réplica se encuentra instalada junto a la Puerta del Príncipe, en el marco de las obras de conservación de la fachada neoclásica de la Catedral. Tras dos décadas expuesta a la intemperie, será sometida a labores de limpieza, mantenimiento y revisión técnica.
Las azucenas, afectadas por el temporal
La Catedral de Sevilla también sufrió las consecuencias de una de las borrascas más agresivas en Andalucía en lo que va de siglo. El pasado 5 de febrero, hacia las 6.15 de la mañana, un sereno captaba en su móvil la caída de uno de los elementos clave de la parte renacentista de la Giralda. Una de las cuatro Jarras de Azucenas del campanario se desprendía y caía en la Plaza Virgen de los Reyes sin causar daños personales.
Las Azucenas de la Giralda con cuatro jarras simbolizan la pureza de María y la Inmaculada Concepción. También fue Hernán Ruiz el que diseñó cuatro jarras de hierro y bronce a cargo de Bartolomé Morel y doradas por Antón Pérez. Tenían una función: contener mechas encendidas en celebraciones religiosas o victorias, visibles desde la ciudad.