Málaga: Las obras para triplicar la playa de los Baños del Carmen de Málaga a los 37 metros empiezan el lunes
- El proyecto, con una inversión de 5 millones de euros, tendrá un plazo de ejecución de nueve meses
Ya hay fecha, tres años después, para que empiecen las obras que conseguirán que la playa de los Baños del Carmen tripliquen su anchura de los 10 metros actuales a los 37 metros en total. El lunes 22 de junio empezarán los trabajos, según ha indicado el subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, que ha anunciado que ya tienen la autorización necesaria de la Junta de Andalucía. El plazo previsto para las mismas es de nueve meses, con lo que terminarían antes de la temporada de playa del año que viene, en marzo.
El proyecto contempla una inversión de 5 millones de euros y tiene como objetivo actuar sobre este enclave del litoral malagueño, mejorando el estado del frente marítimo y la playa situada en el entorno de los Baños del Carmen. Javier Salas ha explicado que, antes del comienzo de las obras, ha sido necesario analizar la presencia de especies protegidas en la zona, después de que se detectaran varias decenas de ejemplares de patella ferrugínea, una lapa endémica del Mediterráneo.
Para garantizar la protección de esta especie, una empresa medioambiental especializada realizó un estudio con el objetivo de determinar la mejor actuación. Según ha señalado el subdelegado, el informe concluye que la opción adecuada es la traslocación de los ejemplares localizados, una medida que ya se ha aplicado anteriormente en otros casos.
La encargada de hacer los trabajos es la UTE Adiante Infraestructuras-Construcciones Maygar. En mayo de 2023, el Gobierno consiguió el visto bueno de la Declaración de Impacto Ambiental para hacer crecer la playa de los 10 metros a los 37 metros en total. Nueve empresas –muchas de ellas mediante una unión temporal– se interesaron en su construcción. El presupuesto que marcó el Gobierno central asciende a los 6,1 millones de euros (poco más de 5 millones sin contar el IVA), el doble de lo que se fijó en un primer momento. El aumento de la inversión necesaria se debe a la necesidad de hacer un doble cribado a la arena antes de verterla en la playa.
El proyecto para recuperar la playa tiene su génesis en 2015 y tras distintas modificaciones en los años 2017 y 2018 se ha alcanzado el documento actual, que también recoge la construcción de un dique de 193 metros y la aportación de más de 70.000 metros cúbicos de arena. Además, las adecuaciones también contemplan la creación de un nuevo acceso que se adapte a las personas con movilidad reducida.
Bien es cierto que la primera genésis del mismo tuvo lugar en 2005 y concluyó su tramitación con declaración de impacto ambiental favorable en 2010, pero fue descartado en 2012 por los recortes.
El espigón, se construirá en la zona de poniente de la playa, con un tramo inicial emergido y otro final sumergido, con dirección norte a sur. La construcción se hará de manera totalmente terrestre y la parte sumergido contará con dos tramos, uno que descenderá hasta los dos metros bajo el nivel del mar y un segundo, más profundo, hasta los cuatro metros. El espigón es clave en la regeneración de especies marinas, contemplando el proyecto la repoblación de algas y otras especies.
Para los 73.837 metros cúbicos de arena que se aportará se utilizará arena de procedencia terrestre, sin que esto afecte a la zona de roquedal donde se sitúa el balneario. Además, se prevé la demolición de algún tramo de pavimento y bordillo en el acceso oeste –el más próximo al centro de la capital–. Además, se realizarán medidas de reposición en los huecos existentes y de los bloques caídos de la escollera delante del actual muro de de ribera, para garantizar su estabilidad.
El proyecto también contempla la construcción de un nuevo acceso a la playa por el extremo occidental. Esta irá desde la plataforma existente en la punta del Morlaco mediante una escalera en acabado rústico con los mismos materiales de rocalla para una mayor integración paisajística. Por otro lado, se habilitará y mejorará el actual acceso principal, situado a levante, para adaptarlo a personas con movilidad reducida.