Málaga: La venta del Puerto de San Andrés entra en velocidad de crucero: está en el proceso de auditoría externa
- El principal colocado para hacerse con la compra es Ocean Platform Marina, de la que recientemente adquirió una participación Rafa Nadal
La venta del puerto deportivo de San Andrés toma cada vez más forma. El fondo ligado a la familia real cataría Al Alfia coge velocidad de crucero en el pase de Málaga Marina San, la empresa creada para levantar la marina. En estos momentos, la operación se encuentra en la fase de due diligence, una auditoría externa necesaria para conocer el estado real de la empresa. El principal situado para la compra es Ocean Platform Marina (OPM), empresa de la que el extenista Rafael Nadal ha adquirido recientemente una participación minoritaria y que está dirigida por José Luis Almazán.
Los cataríes llevan meses buscando el pase de Marina Málaga San, la empresa con la que obtuvieron la concesión para construir en Málaga un puerto deportivo que, según las previsiones del Puerto de Málaga debería estar ya en obras desde el pasado verano. A comienzo de año, desde la Autoridad Portuaria, incluso mandaron un escrito para apremiar a la concesionaria a pedir la licencia de obras. Para obtener este trámite está todo listo en la Gerencia de Urbanismo, la empresa sólo debe pedirla, y por tanto pagarla, para que puedan empezar los trabajos.
Esta parálisis viene generando preocupación en el seno del Puerto, que ve cómo uno de sus proyectos más importantes no toma impulso. Su presidente, en enero, reconocía a este periódico que “la reestructuración” de la concesionaria era el motivo del retraso en las obras. Cabe recordar que hace tres años que se le concedió la adjudicación de la marina y que han acumulado varios retrasos en el pago del canon que deben abonar dos veces al año. El último este mismo año.
Según los plazos que se marcaron en un primer momento, el Puerto Deportivo debería estar abriendo este año. Aún no se ha pedido siquiera la licencia de obras. De haber empezado a operar, a la tasa de ocupación se le sumaría un segundo pago por parte de la concesionaria: la tasa de actividad. Esta dependerá de la operativa de la marina, pero estiman que será de, al menos, unos dos millones de euros anuales. El Puerto no ingresará este montante hasta que no opere.
El pasado mes de marzo el extenista balear se hizo con una acción minoritaria de OPM a través de su holding de inversión, Aspemir. La empresa está liderada por José Luis Almazán, la familia Matutes e, incluso, el empresario malagueño Domingo de Torres. La empresa ya gestiona muelle de megayates del Puerto de Málaga, una de las infraestructuras náuticas de mayor categoría del Mediterráneo español. Las instalaciones, ubicada entre los Muelles 1 y 2 del Puerto de Málaga, cuentan con un total de 33 amarres para superyates de entre 20 y 180 metros de eslora.
Marina Málaga San, la empresa con la que los cataríes se hicieron con el concurso, no actualiza sus cuentas desde 2023, cuando contaba con un capital social de 2,96 millones de euros y un patrimonio neto de algo más de 200.000 euros. Su admnistrador único era Christopher Joseph Rodia –el mismo que el de su otro gran activo de los cataríes en Málaga, la concesión de la torre del puerto–, aunque durante tres años lo fue el expresidente del Real Madrid y abogado José Ramón Calderón. Al Alfia es el único socio de la empresa que ha contrado con tres ampliaciones de capital, dos de 800.000 euros en 2021 y otra de 1,35 millones en 2023.
El puerto deportivo en Huelin está llamado a ser parte de la renovación de todo este núcleo urbano, junto al futuro Auditorio de la Música y la renovación urbana de El Bulto, torre de más de 20 plantas del estudio de Zaha Hadid incluida. Muchos le han puesto el sobre nombre del Puerto Banús de Málaga.
Casi 600 atraques
¿Cómo será la Marina de San Andrés? Ocupará un espacio de más de 100.000 metros cuadrados, contará con una zona comercial y tendrá capacidad para 566 embarcaciones de recreo de entre 8 y 30 metros de eslora. Además, tendrá 451 plazas de aparcamiento (146 bajo rasante y 305 en superficie), que superan las 300 que pide el Plan Especial del Puerto.
La instalación se ubicará en la zona oeste del puerto de Málaga, en la margen derecha del río Guadalmedina, en unos suelos junto a los terrenos que reservados para el futuro Auditorio de la Música, y se estima que el impacto socioeconómico será de unos 15,7 millones de euros al año.
Para uso comercial se reservan 3.000 metros cuadrados en planta baja (las edificaciones previstas deberán estar separados del muelle de ribera una distancia mínima de entre 19,90 y 20,20 metros). El complejo náutico ocupará 2.200 metros cuadrados y planta baja más uno (8 metros) y torreón (sin superar este los 100 metros). Destina a escuela de vela 380 metros, a usos varios 5.000 metros cuadrados de techo, en planta baja más uno como máximo y una capitanía y torre control con 425 m2 de techo y planta baja más tres y control.
Mismos concesionarios que la torre del puerto
Cabe recordar que Al Alfia también forma parte de la sociedad Andalusian Hospitality II, junto con el grupo hotelero Hesperia, que promueve la torre de 144 metros en el dique de Levante del Puerto de Málaga. La misma la firma David Chipperfield, premio Pritzker de arquitectura en 2023, y cuyo proyecto definitivo fue presentado en marzo del año pasado. Ahora, sin embargado, se encuentra parado a la espera de que se pronuncien los juicios que tiene pendientes.
También recibió un informe contrario de Puertos del Estado, en el que certificaba la falta de documentación necesaria para un proyecto de este calado y pedía que se justificara convenientemente el interés general del proyecto. Además, pedía volver a hacer el trámite de competencia al entender que, por un lado, se producen cambios sustanciales respecto al primer proyecto, firmado por José Seguí (que es el autor de la Marina de San Andrés a la vez) y que habían pasado suficientes años para replantear si es el proyecto más adecuado en la actualidad para el Puerto.