Málaga: Fin a dos décadas de proyectos fallidos en el Astoria de Málaga
- Han sido nueve los proyectos que han pasado por unos suelos que costaron 21 millones al Ayuntamiento de Málaga
Hace 22 años que el Ayuntamiento de Málaga compró la parcela de los antiguos cines Astoria-Victoria. En plena Plaza de la Merced, costó 21 millones de euros. Y, pese a ser uno de los suelos más cotizados de la ciudad, ninguno de los planes del Ayuntamiento de Málaga cuajaban. Hasta que este martes se formalizó la cesión por 75 años a la Fundación Unicaja para que impulse su proyecto cultural y su sede en la ciudad en los suelos, que hasta ahora estaban en barbecho una vez demolido el edificio de los cines.
Hace más de un año que el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, volvía a meter en el cajón una idea para esos suelos. En el anterior mandato anunció, como una de sus grandes promesas, un centro multidisciplinar, centrado en la danza, con 800 butacas y que pudiera dar cabida al teatro, la música y el Festival de Cine. En su lugar, finalmente, será la Fundación Unicaja, la que levante un edificio que promete ser referente en la ciudad y la provincia.
Es el noveno de los proyectos que ha estado sobre la mesa. Para el anterior, además, se encargó un anteproyecto, concurso mediante, a la firma barcelonesa Barozzi Veiga, cuyo plazo estaba a punto de terminar y, por lo tanto, se les ha debido compensar por los trabajos.
Su adquisición en 2004 se hizo junto a la privada Promociones Baensa, del País Vasco. En 2007 se descartó una ampliación de la Casa Natal Picasso que contaría con 2.000 metros cuadrados para volver a la idea original: levantar bloques de viviendas de lujo.
Primero, se proyectaron 60 casas de alto standing sobre la parcela y se firmó un acuerdo con la administración local y la Junta de Andalucía para que una de las plantas fuese ocupada por la ya citada ampliación de la Casa Natal Picasso.
Rechazada la idea por hastío a la hora de conseguir los permisos necesarios, Promociones Baensa se decidió por reducir la capacidad del edificio a planta baja más tres alturas y ático. El resultante serían 45 viviendas sobre lo que alguna vez fueron los cines Astoria y Victoria.
Una vez asumida la parte de la hipoteca con la que había colaborado la promotora vasca, entrada la segunda década de este siglo, el alcalde se desmarcó de las viviendas de lujo, sin dejar de mirar a la ampliación de la Casa Natal del pintor malagueño. La propuesta que le acompañó durante las elecciones en 2011 fue clara: un Museo de los museos. Llegó a afirmar De la Torre que tenía contactos con distintas pinacotecas y creía en la potencialidad de la ciudad para acogerlos.
Finalmente, no fue un museo de los museos, pero sí surgió de ese germen la representación del Pompidou que se erige ahora en forma de cubo de colores en la esquina de los Muelles 1 y 2 del Puerto de Málaga y el Museo Ruso que alberga el antiguo edificio de la Tabacalera.
En 2015 el alcalde volvió a señalar hacia la colaboración público privada como garante del aprovechamiento de la parcela al este de la plaza de la Merced. Juan Cassá, aun portavoz de Ciudadanos, se mostró favorable a que se proyectara sobre la pastilla un hotel de cinco estrellas, para reforzar la ciudad como un destino turístico de interés para el turista de lujo y gran lujo.
Entró en ese baile Antonio Banderas, junto con el arquitecto José Seguí y la promotora de eventos marbellí Starlite. Su proyecto, Ecos Urbanos, ganó el concurso de ideas para grandes arquitectos que puso en marcha el Ayuntamiento para que fuese un edificio con potencialidad de ser emblemático el que acabase ocupando la zona. Tras varias polémicas, el artista decidió retirarse. Acabó con su proyecto de un teatro en la ciudad en el Soho, después de adquirir junto a CaixaBank el antiguo Teatro Alameda, renombrado como Teatro Soho Caixabank.
Una vez fuera Banderas de la ecuación, el siguiente proyecto que quiso danzar sobre junto al Monumento a Torrijos fue el bautizado como Zoco Cultural, respaldado por una empresa cordobesa. Pero en 2020, tras el derribo del edificio preexistente y la excavación de los terrenos, encontraron restos arqueológicos que no casaban con el auditorio pensado para el Zoco Cultural.