• El plan entra en su fase final: los países tienen hasta septiembre para solicitar el último pago de Bruselas
  • Los Estados miembro no agotarán los 227.000 millones de euros que se quedarán sin repartir
  • En porcentaje de fondos absorbidos, España se queda muy por detrás de países como Italia, Francia o Austria

La crisis del coronavirus fue catalizador del programa de financiación que la UE dispuso para hacer frente al golpe económico de la pandemia. Los fondos Next Generation, y los planes de Recuperación de los que dependía su desembolso, se articularon como un balón de oxígeno para revitalizar la economía. Pero todo llega a su fin. Este año marcará el fin de los planes de Recuperación y la financiación que Bruselas desembolsa asociada a reformas y objetivos comprometidos por cada país.

La pandemia marcaba un antes y un después en la toma de decisiones de la UE. Era un punto de inflexión que dejaba atrás las políticas de austeridad ante las crisis y conseguía un cambio de perspectiva: la unión de los Estados miembro para realizar, por primera vez, una emisión de deuda conjunta. No es un secreto que los países frugales nunca han sido muy favorables a esta idea, sin embargo, con el COVID se conseguía algo que hasta la fecha era impensable.

¿En qué consiste?

El programa veía la luz como una fórmula para que los países de la UE pudieran dar un revulsivo a sus economías tras el parón que supuso la pandemia. El plan se compone de un total de 800.000 millones de euros, de los cuales la mitad se articulan como transferencias a fondo perdido y, la otra mitad, préstamos en condiciones favorables.

Cada país, ha presentado un plan de Recuperación con compromisos concretos en el ámbito de inversiones y reformas. Unos hitos y objetivos que debe cumplir para que la Comisión Europea desembolse la financiación asociada, una vez haya verificado y evaluado los compromisos. Es decir, el dinero está condicionado al desempeño de cada país.

¿Cuáles son los plazos?

A finales de este año, es decir, como muy tarde a cierre de diciembre 2026, la Comisión Europea podrá hacer el último desembolso de la financiación asociada al plan de Recuperación. Es por ello que el propio programa entra en la recta final de su existencia.

Los plazos son claros y fijos: los Gobiernos tenían hasta el 31 de agosto, esta misma semana, para cumplir con los objetivos comprometidos con Bruselas. Es decir, todos las reformas e inversiones que no fueran realizadas para esta fecha no se valorarán. El próximo mes, a finales de septiembre, termina el plazo para que cada país presente la última solicitud de pago. Posteriormente, el Ejecutivo comunitario tiene hasta cierre de año para realizar la última transferencia.

 

¿Cuál es la situación para España?

Nuestro país disponía de un total de 163.000 millones de euros en el plan de Recuperación. Se trata del segundo programa con mayor dotación económica de toda la UE, solo por detrás de los 193.000 millones de euros de Italia.

El caso es que, finalmente, los plazos y la realidad han hecho que España haya pedido muchos menos fondos de los que tenía asignados. De esos 79.900 millones de euros en ayudas y 83.200 millones de euros en préstamos, ha recibido 78.000 millones de euros. Una cuantía distribuida en seis pagos y que se reparte en 61.000 millones en transferencias y 17.000 millones en préstamos.

¿Qué le queda por pedir a España?

En el plazo de un mes, nuestro país puede acceder a unos 25.000 millones asociados al séptimo y último pago del plan de Recuperación. Son 21.000 millones en ayudas y casi 4.500 millones en préstamos que se asocian a 148 hitos y objetivos.

De recibir luz verde en su evaluación final, España recibirá un total de 103.800 millones de euros. Sin embargo, está por ver si Bruselas evalúa positivamente los compromisos asociados.

¿Cuál es la posición de España en relación a otros Estados miembro?

España es el segundo país que ha recibido más financiación por parte de Bruselas. Si bien las cifras distan de cumplir con lo que aglutinaba la dotación total en un inicio, nuestro país ha recibido 78.000 millones de euros. Esto supone colocarlo en segunda posición, solo por detrás de Italia que ya en mayo había captado 153.000 millones, el 79% de su asignación total.

España se situaría muy por detrás de Italia en absorción en términos absolutos, con un 48% hasta la fecha, un 79% si el séptimo pago se desembolsa totalmente.

En tercer lugar, se situaría Francia, que ha recibido unos 34.100 millones de un total de 40.000 millones de euros, si bien su plan de Recuperación consta principalmente de fondos y no contempla préstamos. Así que en términos relativos, Francia se situaría a la cabeza con la absorción del 84,7% de su financiación asignada.

¿Cómo se posiciona España en relación al total de financiación?

Si se evalúa que porcentaje del total de fondos ha recibido España, su desempeño se queda muy por detrás del de otros países. Es cierto que en este cómputo cabe valorar que España es el segundo país con mayor asignación de fondos. Sin embargo, Francia se sitúa a la cabeza al haber absorbido el 84,7% de fondos asignados. Seguido de Austria con una absorción total del 84%

Le sigue en la lista Italia, con un 79%. En todo caso, España se sitúa lejos de las primeras posiciones en cuanto a desempeño y rendimiento de su propio plan de Recuperación si se toma como referencia la dotación original.

¿Cuál es el balance global hasta la fecha?

El Ejecutivo comunitario ha entregado, por el momento, 440.000 millones de euros y espera poder entregar 133.000 millones de euros más hasta cierre de año. De este cómputo total de 573.000 millones de euros, 360.000 millones se corresponderían con ayudas y 213.000 millones con préstamos.

Este computo dejaría a la UE lejos de cumplir con el total de financiación dispuesta al amparo del plan, esos 800.000 millones de euros.