Las constructoras alertan de sobrecostes de hasta un 4,7% en la obra pública por el cierre de Ormuz
- Seopan expone el alza de los precios de la energía y los materiales de construcción y reclama al Gobierno medidas compensatorias
La tensión bélica que no desaparece del estrecho de Ormuz preocupa a las grandes constructoras. La patronal Seopan ha alertado de que un agravamiento de la situación comprometerá aún más la ejecución de la obra pública en España, con sobrecostes que alcanzan un 4,7% en el caso de las 6.425 actuaciones licitadas entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, que con un presupuesto de 6.898 millones de euros, afrontan un incremento de costes irrecuperable de 327 millones antes incluso del inicio de los trabajos.
En un comunicado, la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras de España sostiene que es prioritario resolver esta situación, que califica de “crítica” y que coincide con un momento de elevada actividad en la contratación pública, con 33.143 millones de euros licitados en 2025. Seopan reclama al Gobierno la adopción de medidas urgentes para hacer frente al grave impacto inflacionista sobre el sector.
La organización pone como ejemplo las obras portuarias, viarias, ferroviarias e hidráulicas, que registrarían pérdidas económicas equivalentes al 8,3%, 8,1%, 6,3% y 4% del presupuesto licitado, respectivamente. El impacto sería aún mayor en los 180 contratos de refuerzo de firmes y asfaltado, con un presupuesto de licitación de 200 millones, donde las pérdidas alcanzarían el 21,3%.
Esta situación también afecta a los 39 contratos de emergencia para reparación de firmes autorizados por el Consejo de Ministros desde abril de 2026, con un presupuesto base de licitación de 266,9 millones de euros.
Sobrecostes de 868 millones en contratos ya licitados
Seopan estima además que el coste de ejecución de los 33.103 contratos de obras licitados entre diciembre de 2024 y noviembre de 2025, con un presupuesto base de licitación de 24.519 millones de euros, aumentará de media un 3,5%, lo que supondrá un sobrecoste agregado de 868 millones.Los incrementos más significativos corresponden a las obras portuarias, viarias, ferroviarias y aeroportuarias, con alzas del 6%, 5,3%, 4,6% y 4,6%, respectivamente.
La patronal subraya que estos sobrecostes superan el beneficio neto sectorial recogido en la última Central de Balances del Banco de España correspondiente a 2024, que situó dicha rentabilidad en el 3,48% para las constructoras con una cifra de negocio anual superior a 50 millones de euros.
Incrementos “desorbitados” de energía y materiales
La organización asegura que la situación en el estrecho de Ormuz desde el pasado 28 de febrero está afectando “gravemente” a la ejecución de la obra civil por el incremento “desorbitado” de los precios de la energía, las materias primas y los materiales básicos de construcción.
De acuerdo con los datos del Instituto Valenciano de Edificación (IVE), los índices de precios entre marzo y mayo de 2026 reflejan aumentos del 42% en materiales bituminosos y del 41% en energía. También registran incrementos del 14% en aluminio, del 10% en productos químicos y del 9,3% en materiales cerámicos. En el caso de los materiales siderúrgicos y el cobre, las subidas alcanzan el 6,5% y el 6,1%, respectivamente.
Medidas similares a las de la guerra de Ucrania
Ante este escenario, Seopan ha trasladado al Gobierno una propuesta para aplicar medidas similares a las aprobadas en 2022 con el fin de mitigar los efectos inflacionistas derivados de la pandemia y de la guerra de Ucrania. Entre las iniciativas planteadas figura una revisión excepcional de los índices de precios de la energía y de la mano de obra, además de otras modificaciones normativas.
La patronal también advierte de que las medidas de reequilibrio actualmente vigentes excluyen a los contratos públicos de obras y servicios, mientras permiten a las empresas de transporte reclamar incrementos de costes. A su juicio, esta situación dificulta la actividad de las constructoras, que no pueden repercutir esos aumentos pese a afrontar dichas reclamaciones.
A estas advertencias se suman las constructoras no cotizadas agrupadas en Anci, que cifran entre el 25% y el 30% los sobrecostes en las rehabilitaciones de firmes por el encarecimiento de materiales asociado a las tensiones en Oriente Medio. La asociación considera que este escenario genera un “elevado riesgo” de ruptura del equilibrio económico en obras adjudicadas con precios anteriores a febrero de 2026.