La construcción pierde fuelle tras el impulso de los fondos europeos, aunque la vivienda seguirá tirando del sector
- El Informe Euroconstruct prevé que el crecimiento pase del 4,3% registrado en 2025 al 3,2% este año, el 2,4% en 2027 y el 1,8% en 2028
La construcción española encara un cambio de ciclo. Después de varios años creciendo muy por encima de la media europea gracias al impulso de los fondos Next Generation y a una fuerte demanda residencial, el sector se prepara para una desaceleración progresiva que marcará el final de una etapa expansiva. Así lo advierte el informe de verano de Euroconstruct presentado este miércoles en Barcelona por el Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña (ITeC), que prevé que el crecimiento pase del 4,3% registrado en 2025 al 3,2% este año, el 2,4% en 2027 y el 1,8% en 2028.
El diagnóstico llega apenas una semana después de que los datos del mercado inmobiliario apuntaran a un primer enfriamiento de la escalada de precios de la vivienda. Tras varios ejercicios de fuertes incrementos, el crecimiento comienza a estabilizarse, confirmando un cambio de tendencia que, según los expertos, no supone un desplome de la actividad sino una vuelta a ritmos más sostenibles, en un contexto de elevada demanda y escasez estructural de oferta.
Aun así, España seguirá situándose entre las economías más dinámicas del continente. Mientras el conjunto europeo acumula una caída del 2,3% desde 2022, la construcción española habrá crecido un 9,8% en ese mismo periodo, un comportamiento diferencial que la sitúa junto a Portugal, Reino Unido y los países nórdicos entre los mercados con mejores perspectivas.
El gran sostén del sector seguirá siendo la vivienda de nueva construcción. El informe prevé crecimientos cercanos al 5% tanto en 2026 como en 2027 y del 4,5% en 2028, impulsados por un déficit estructural de oferta que continúa presionando el mercado, especialmente en las grandes áreas metropolitanas y los principales polos económicos.
La previsión coincide con el escenario que viene describiendo el mercado inmobiliario en los últimos meses. La moderación del crecimiento de los precios no responde a una caída de la demanda, sino a una cierta normalización después de varios ejercicios de incrementos muy intensos. La falta de vivienda disponible continúa siendo el principal problema y explica que las promociones que llegan al mercado se absorban con rapidez.