Por el momento sigue abierto al tráfico de vehículos, en la calzada principal, y de peatones y ciclistas, en la vía multimodal que a diario es tan utilizada. Algunas plataformas ciudadanas y usuarios particulares han alzado la voz estos días reclamando garantías de seguridad para el uso público del puente.
Aunque desde la Junta no ha habido un pronunciamiento expreso en este sentido, sí se ha lanzado “un mensaje de tranquilidad a la población” desde la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural a raíz del incidente. Y se ha informado, del mismo modo, que las actuaciones realizadas, y las programadas para la próxima semana, han permitido la reapertura inmediata para el paso de vehículos y peatones, en los mismos términos que estaba operativo.
Desde que en junio de 2023 reabriera tras una remodelación integral que se extendió durante casi dos años, han sido varias las ocasiones que se han vuelto a ejecutar trabajos de reparación y mantenimiento en una infraestructura clave para Huelva.
Varias obras recientes
La última vez, el 27 de agosto, cuando se cerró para acometer “obras de carácter urgente” durante una semana en las conducciones de agua. Antes, en junio, durante otras tres semanas, se cerró de forma parcial, por las mañanas, para mejorar la seguridad. Y a primeros de año, y por otros veinte días, de lunes a viernes, también se realizaron “actuaciones de reparación periódicas” programadas, según se dijo entonces, “por la edad” de las tuberías y de la propia plataforma del puente.
Esas actuaciones se han sucedido a pesar de que cuatro años atrás, en septiembre de 2021, arrancó la mayor intervención realizada en los últimos años en el puente sifón Santa Eulalia. Esas obras debían concluir en un año, pero se acumularon retrasos que alargaron el cierre durante 21 meses. En esta actuación integral se reforzó y aseguró la estructura del viaducto y se revisaron completamente las tuberías que llevan el suministro de agua desde el embalse del Piedras hasta la capital, Palos y toda su industria y agricultura.
Ya en la reapertura se advirtió que pese a las mejoras realizadas era aconsejable aplicar una serie de medidas preventivas en el tráfico viario, precisamente para no contribuir a un deterioro mayor. Fue cuando se empezó a limitar la velocidad a 40km/h y se prohibió el paso a vehículos con un peso superior a 3 toneladas y una altura por encima de los 2,20 metros. La explicación de estas limitaciones, según se apuntó, es la necesaria reducción de vibraciones en la estructura del puente, para evitar un posible impacto en las conducciones de agua, con casi 60 años en servicio.
No han trascendido las causas de la rotura el lunes de una de las cinco tuberías de agua que pasan bajo el tablero del puente, pero esa es una de las opciones que han manejado los técnicos. Y aún así, y pese a esas limitaciones, ya hay colectivos que vuelven a plantear un posible cierre de la circulación de vehículos de motor, como un paso más para garantizar la seguridad de los usuarios.
El puente sifón Santa Elalia fue proyectado inicialmente como acueducto e inaugurado en 1969 para garantizar el suministro para la industria implantada en la capital y en Palos de la Frontera con el polo fabril.
Se convirtió al mismo tiempo en el primer puente en la capital sobre el río Odiel, que permitió la conexión directa por carretera con Aljaraque y, al mismo tiempo, con Punta Umbría, El Portil y el resto de la costa occidental, sin necesidad de desplazarse antes hasta Gibraleón. Desde 1993 es una vía secundaria pero necesaria aún en la capital, que empuja a una alternativa si se llega a plantear su cierre al tráfico.