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Granada: Los regantes de la Costa reclaman a los partidos un “compromiso firme” con las canalizaciones de Rules

  • Piden una implicación real que permita acabar con una reivindicación de más de dos décadas

 

En la Costa Tropical saben bien que para conseguir avances e infraestructuras es necesario luchar con uñas y dientes por la comarca y que nada llega sin haber sudado previamente la gota gorda pateando despachos, llamando a muchas puertas y reivindicando, aunque eso incomode a alguien. Motivo por el que la Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo ha remitido una carta a los diferentes representantes políticos que concurren a las próximas elecciones autonómicas andaluzas para solicitar un compromiso firme, público y verificable con la ejecución definitiva de las canalizaciones del sistema Béznar–Rules.

Los regantes han trasladado a los distintos partidos una de las demandas históricas del sector, que considera esta infraestructura “imprescindible para garantizar el desarrollo económico, social y ambiental de la comarca”, y para que el agua llegue por fin a todos los rincones del litoral para que en épocas de sequía los agricultores no tengan que cortar sus plantas, como ya ha ocurrido con anterioridad.

“La agricultura representa cerca del 70% de la economía comarcal y se encuentra en un riesgo real si no se actúa con urgencia”, señalan desde la Comunidad de Regantes, que apunta que uno de los principales obstáculos al que se enfrentan es el modelo de financiación de las canalizaciones, al que no pueden hacer frente porque supondría “la ruina” para los agricultores.

De hecho, el pasado 13 de abril la Plataforma por las Infraestructuras de la Costa Tropical constituyó la mesa del agua para que todas las administraciones hablasen sin filtros para trabajar de la mano y remar en la misma dirección para que los distintos proyectos de las canalizaciones del Sistema Béznar-Rules sean una realidad. En la reunión se abordó, entre otras cuestiones, el desglosado 3 o qué administración debe hacer frente a los proyectos 1 y 2, que no cuentan con regantes.

El presidente de la Comunidad de Regantes del Bajo Guadalfeo, Maximino Prados, explicó entonces que estaban pendientes de saber si ACUAES aprobaba la ampliación del tiempo de pago, de 30 a 50 años, para que el agricultor pueda hacer frente al desembolso sin problemas. “Los regantes estamos pendientes a que se haga esa ampliación, pero más pendientes aún del 1 y el 2, que no tienen regantes y sabemos que la cuantía económica se elevaría el doble. Algo difícil para una economía bastante boyante como la de la Costa Tropical de subtropicales y hortícolas”.

Un sobrecoste al que no pueden hacer frente

A finales de 2025, este periódico avanzó que el proyecto de las canalizaciones de Rules sufrían un sobrecoste de cerca de 200 millones de euros, de forma que la inversión actualizada de todo el proyecto superaba los 500 millones de euros. Una cuantía económica a la que los regantes no pueden hacer frente sin comprometer la viabilidad de sus explotaciones ni el necesario relevo generacional.

En la misiva remitida a todas las formaciones, los regantes instan que se incluyan en sus programas electorales la ejecución prioritaria de las canalizaciones Béznar–Rules con un calendario realista; un modelo de financiación justo, que no recaiga principalmente sobre los agricultores; la implicación coordinada de todas las administraciones públicas.

También solicitan que se busque una financiación pública suficiente, incluyendo fondos europeos o se creen espacios de diálogo permanente con el sector agrícola.

Al hilo, apuntan que las canalizaciones no son solo una obra hidráulica, sino una infraestructura estratégica de interés general que permitirá generar empleo y fijar población en el territorio, garantizar la sostenibilidad del sistema agrícola, mejorar la gestión del agua y reducir la sobreexplotación de acuíferos.

La Comunidad General de Regantes del Bajo Guadalfeo hace un llamamiento a la responsabilidad de todas las fuerzas políticas para que asuman este reto histórico. “Los agricultores no pueden ni deben asumir en solitario el coste de una infraestructura que es estratégica para toda la sociedad. Sin agua, no hay agricultura. Sin agricultura, no hay futuro”, concluyen.