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Granada: El Aeropuerto de Granada ampliará la terminal de llegadas y asfaltará su pista de cara a 2031 tras la aprobación de su plan de mejora

  • El Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) 2027-2031 otorga 42 millones de euros al aeródromo para implementar mejoras en los próximos cinco años

 

Luz verde al nuevo plan de modernización del Aeropuerto Federico García Lorca Granada-Jaén de cara a los próximos cinco años. El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) 2027-2031, que contempla una inversión de casi 13.000 millones de euros en toda la red de aeropuertos españoles gestionada por Aena. De esa cantidad, un total de 42 millones irán íntegramente destinados al aeródromo de Chauchina, y serán destinados a la renovación del pavimento de pista de vuelos, la ampliación de la zona de llegadas del edificio terminal y la mejora de sistemas eléctricos, entre otras cuestiones.

Entre las diferentes actuaciones, la más importante será el recrecido de pista de aterrizaje y despegue, así como una nueva configuración de plataforma y la mejora de la seguridad. Unos trabajos que ya están fechados de cara al próximo mayo de 2027, concretamente entre los días 5 y 27, y que obligarán a cerrar la instalación al tráfico aéreo comercial durante ese periodo. Este reasfaltado es debido al desgaste natural que se produce en la superficie a causa del rodaje de los aviones.

Las actuaciones proyectadas de aquí a los próximos años incluyen también una ampliación de la zona de llegadas del aeropuerto granadino, donde se producen aglomeraciones sobre todo cuando hay poco espacio temporal y coinciden varios aterrizajes en pocos minutos. Por el momento Aena no ha detallado en qué consistirá esta ampliación ni como se desarrollará, pero está proyectada en para el próximo quinquenio 2027-2031.

Dentro de la inversión también se incluirán actuaciones de mejora de procesos y calidad en área terminal, la regeneración de pavimentos en accesos, marquesinas en zona de embarque y en zona de autobuses, y mejoras en el sistema eléctrico. Asimismo, se prevén mejoras en el ámbito de la sostenibilidad y de la climatización.

Todos estos trabajos requerirán de la coordinación con las aerolíneas y también posibles cambios en las operativas de las compañías, aunque Aena explica que estos trabajos se harán en horario nocturno “procurando no afectar a los vuelos programados”, salvo los trabajos en la pista de aterrizaje y despegue previstos para mayo del año que viene, que sí requerirán de la interrupción durante 21 días.

Así, en principio, se mantendrían las programaciones habituales de aterrizajes y despegues en la terminal de Chauchina. Tras las últimas confirmaciones de nuevos vuelos, a finales de este año 2026 el Aeropuerto de Granada contará con 15 destinos a los que poder volar desde el aeródromo de Chauchina, once nacionales y cuatro internacionales. Los nacionales serán Asturias, Barcelona, Gran Canaria, Madrid, Melilla, Palma de Mallorca, Tenerife, Santander, Bilbao, Valencia y el nuevo con Santiago de Compostela. Los vuelos internacionales serán Ámsterdam, Nantes, Oporto y Londres-Luton.

Financiado con tasas aéreas

Este global de inversión de 13.000 millones de euros aprobado este martes por el Gobierno que se van a movilizar durante los próximos cinco años no se financiarán con cargo a los Presupuestos Generales del Estado (PGE), sino con los ingresos del propio sistema aeroportuario español gestionado por la empresa pública Aena, dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.

El ministro Óscar Puente ha explicado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el DORA III contempla prácticamente una congelación de las tarifas, con apenas un incremento de la tarifa aeroportuaria media de tres céntimos de euro por pasajero al año de media. Una cifra que será superior en Granada, ya que Aena ha propuesto un incremento medio anual de la tarifa que, en el caso del Aeropuerto Federico García Lorca, sería de 25 céntimos, que se quedarían en 10 céntimos tras aplicarse los incentivos previstos por el Gobierno.

Según la propia compañía, su objetivo con las inversiones propuestas para el período 2027-2031 es dotar a todos los aeropuertos y helipuertos de su red en España de la capacidad necesaria para atender la demanda de tráfico futura, para garantizar que se cumplen los más elevados requisitos de seguridad y de mantenimiento, los mejores índices de calidad para pasajeros y aerolíneas y de sostenibilidad para el medioambiente, a la vez que se mantienen tarifas competitivas. Todo ello para facilitar la movilidad y el crecimiento de los territorios que albergan los aeropuertos.

Actuaciones anteriores

Estas actuaciones se añadirán a las ya realizadas o que están en marcha y recogidas en los dos anteriores Documentos de Regulación Aeroportuaria. En el periodo aún vigente (2022-26), con una inversión de tres millones de euros para el aeródromo de Granada, se ha ampliado el edificio terminal por la fachada este y se ha urbanizado el exterior de esta nueva zona, lo que se ha traducido en la incorporación de 1.185 metros cuadrados de superficie construida.

Además, se ha remodelado toda la sala de embarque, que ha ganado dos puertas que se suman a las cuatro que existían previamente, además de un núcleo de aseos. Destaca, asimismo, la mejora del control de pasaportes en la sala de preembarque para vuelos a destinos No Schengen. Por otro lado, se ha ampliado y redistribuido el filtro de seguridad por el que los pasajeros acceden a la zona de embarque con sus equipajes de mano.

En el periodo 2017-21, Aena acometió una reordenación de la zona de estacionamiento de los medios de transporte público que conectaban las instalaciones con su área de influencia. Concretamente, se habilitó una especie de área intermodal, en la que se ubicaron los autobuses, los taxis y los vehículos de transporte con conductor. El objetivo de la nueva zona intermodal era hacer más fácil la localización de esos medios de transporte por parte de los pasajeros, al estar todos situados en el mismo entorno.

Por otra parte, permitió reorganizar el trasiego de vehículos en las inmediaciones del edificio terminal, donde, debido al incremento que venía experimentando el tráfico aéreo, solía concentrarse un número considerable de pasajeros a la espera de estos medios de transporte.