El plan de reconstrucción tras el tren de borrascas, en jaque por la guerra iraní
- Los constructores avisan: o se adaptan los contratos a la subida de materias primas o se pone en riesgo su viabilidad
La inversión de 140 millones de euros por parte de la Junta de Andalucía para reparar carreteras y vías dentro de su plan para 2026 a buen seguro, tendrá que ampliarse. La guerra de Irán ha puesto sobre la mesa la necesidad de revisar los contratos de obra pública teniendo en cuenta el aumento del coste del combustible y, por consiguiente, de las materias primas. Los empresarios de la construcción ya vienen soportando precios imposibles desde la guerra de Ucrania, que encareció las materias primas nada menos que un 50% , dejándoles apenas sin margen de beneficios. Y , ahora temen, que se repita de nuevo.
El Círculo de Empresas Andaluzas de la Construcción, Consultoría y Obra Pública (Ceacop) ha constatado que la situación es «insostenible en los actuales términos contractuales», por lo que reclama una respuesta urgente y contundente por parte de las administraciones para que revisen los precios de las obras. La patronal ha explicado que el impacto del incremento de costes ya es tangible y amenaza de forma directa a iniciativas estratégicas, especialmente el plan de inversiones extraordinario de la Junta de Andalucía para obras de asfaltado y cuyo presupuesto asciende a 140 millones de euros.
Por poner solo un ejemplo de la magnitud del problema, desde Ceacop explican que el betún, material indispensable para la fabricación de mezclas asfálticas, ha pasado de 500 a 700 euros por tonelada en tan solo unos días, lo que supone un incremento del 50%. Según Ceacop, solo este factor podría elevar el coste global del plan hasta los 170 millones de euros, desbordando las previsiones iniciales y comprometiendo su viabilidad. A ello se suman otros problemas de precio con subidas de otras materias primas como el acero, el aluminio y el petróleo y derivados, que se van constatando y que previsiblemente seguirán empeorando en las próximas semanas, advierte Ceacop: «La guerra en Irán ha desencadenado un shock energético y de materias primas de dimensiones superiores al registrado con motivo de la invasión rusa de Ucrania en 2022 y las administraciones españolas no pueden pretender que las empresas asuman en solitario este impacto», ha sostenido su secretario general, Arturo Coloma. Un hecho que se refleja en la subida del IPC, del 3,·% en Andalucía, por la vertiginosa subida de los carburantes por el conflicto iraní,