Diez carreteras de Andalucía aún presentan cortes por los daños de las lluvias de febrero
- Los trabajos comenzaron el 7 de febrero y ya han permitido la apertura de 45 vías afectadas
- Se actúa para garantizar la seguridad tanto en daños en taludes y deslizamientos
El 5 de febrero, la Junta ordenaba el desalojo preventivo de todos los vecinos de la localidad de Grazalema. Las imágenes de la lluvia saliendo desde el suelo, por enchufes y anegando buena parte de ellas, tardarán en borrarse. Los daños producidos no sólo en esa localidad, sino en todas las provincias andaluzas, tampoco lo harán. Según ha podido conocer este periódico de fuentes de la Consejería de Fomento, cuatro meses después del desconocido frente de tormentas, todavía hay diez carreteras afectadas por cortes e itinerarios alternativos. Los destrozos han sido más que importantes y afectan a la seguridad del tráfico y a los usuarios de las mismas, por lo que la Junta ha llevado a cabo un plan de reconstrucción sin precedentes. Pese a actuar desde el primer minuto, lo que queda por hacer, todavía llevará tiempo.
La Junta tomó las riendas desde un primero momento y el 7 de febrero de este año declaró hasta 45 obras de emergencia dentro del denominado Plan Andalucía Actúa. Se trataba de un despliegue sin precedentes hasta ese momento, que incluyó la movilización de 620 trabajadores de empresas adjudicatarias de estos en los tajos abiertos en las carreteras, a los que se sumaron los más de 500 empleados de los equipos de conservación de carreteras de la propia Junta que también trabajan en la vialidad de la red viaria autonómica.
Se trata, según las mismas fuentes, de “la mayor inversión que se ha realizado en obras de emergencia en carreteras, con 283 millones de euros, acorde a la situación insólita que se ha vivido en los meses de febrero y marzo con el tren de borrascas”. Estas obras de emergencia afectaron a cerca de mil kilómetros de vías en las ocho provincias que precisaban actuaciones inmediatas en la retirada de desprendimientos, firmes deteriorados y problemas estructurales y que afectaba directamente a la seguridad del tránsito por las mismas.
Fruto de este trabajo se ha conseguido reabrir 45 carreteras autonómicas gravemente dañadas, muchas de ellas en tiempo récord. La última de ellas fue precisamente en abril, en un tramo dañado de la carretera A-372 de Grazalema a Benamahoma, en la provincia de Cádiz. Con esta última apertura al tráfico, en la comunidad autónoma sólo quedan diez vías cortadas al tráfico “por razones evidentes de seguridad vial y, en su mayoría con itinerarios alternativos de fácil acceso para los vecinos o con franjas”, según añaden desde la Consejería.
Desde la Junta consideran que las obras marchan al ritmo previsto, aunque varían en función de la gravedad y la tipología de los daños ocasionados por el tren de borrasca. “Tenemos tajos que ya han terminado completamente, como las obras en carreteras de la provincia de Sevilla, como la Lora del Río-Peñaflor (A-431) o la de Carmona a la A-92 (A-8100), que requerían de una profunda mejora del firme, y otras en avanzado estado como la reparación de carreteras que conectan municipios de la Campiña Sur y la Subbética Cordobesa o de la comarca de la Sierra de las Nieves”.
También quisieron dejar claro que “los daños producidos no han sido por falta de mantenimiento, sino por un tren de borrascas insólito, con cifras récord de precipitación. Se está actuando sobre todo en daños en taludes y deslizamientos, no por el estado de la vía. Precisamente son estas obras las que requieren de más tiempo de ejecución, ya que no sólo depende de maquinaria, sino que depende de trabajos especializados, de gran complejidad y que requiere de equipos humanos sobre la ladera”. Es el caso de carreteras de la Sierra de Cádiz, de la Serranía de Ronda o el acceso a Sierra Nevada.
Sirva como ejemplo que en Cádiz se detectaron 200 incidencias en 32 carreteras; en Málaga, sobre todo en la Serranía de Ronda, hubo nueve obras de emergencia valoradas en 47 millones de euros; en Jaén llegaron a 97 incidencias en 40 carreteras, cifras que en Granada eran 61 en 25 respectivamente. Por último Córdoba precisó actuaciones en 24 carreteras, en Sevilla en 3, en Huelva 18 y en Almería, la menos afectada sólo precisó actuar en dos incidencias en la red autonómica.
Estas actuaciones de emergencia van en paralelo a otras intervenciones de calado para la mejora de la red autonómica de carreteras, como el nuevo Plan de Asfaltado, que cuenta con 151 millones de euros para la renovación del firme, una cifra 17 veces superior a la que habitualmente se destina a esta materia. Los contratos del Plan de Asfaltado, divididos por provincias, están en su mayoría adjudicados. Los primeros trabajos de este plan comenzarán en el mes de junio.