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Cádiz: Lluvia de millones para el futuro del tren mientras Algeciras sigue sin conexión ferroviaria

  • El Gobierno impulsa nuevas inversiones en la Bobadilla-Algeciras por valor de 125 millones en los dos últimos meses, mientras que la línea del Campo de Gibraltar y el Puerto algecireño sigue cortada desde febrero por las borrascas

 

Más de 125 millones para mejorar la conexión ferroviaria en una ciudad que no ve la salida ni la entrada de trenes desde hace cuatro meses. Y no se sabe cuándo volverán. La ciudad es Algeciras, cuya línea ferroviaria atraviesa uno de los momentos más contradictorios de su historia reciente. Mientras el Gobierno y ADIF aceleran inversiones millonarias para transformar el corredor estratégico del sur peninsular, el Campo de Gibraltar continúa aislado por tren desde los graves daños causados por las borrascas del pasado invierno, en una situación que amenaza con prolongarse durante más de un año.

Transportes ha iniciado esta semana el expediente para ejecutar las obras de renovación integral de vía y mejora de la infraestructura ferroviaria en el tramo de Ronda de la línea Bobadilla-Algeciras. La actuación estratégica está valorada en más de 21,6 millones de euros y se considera clave para modernizar la conexión ferroviaria con el Puerto Bahía de Algeciras, el de mayor tráfico de España.

Con esta licitación, el Ministerio de Transportes ha promovido en los dos últimos meses casi 126 millones de euros. El Ejecutivo central autorizó el 19 de mayo nuevas actuaciones por valor de más de 72,4 millones de euros destinadas a electrificar y modernizar distintos tramos de la línea. A ello se suma la licitación el 26 de abril de la subestación eléctrica de tracción de Marchenilla, en Castellar de la Frontera, con un presupuesto de 32,36 millones de euros y un plazo de ejecución de 24 meses. La infraestructura energética, considerada esencial para completar la electrificación entre Ronda y Algeciras, llega con más de una década de retraso respecto a la planificación inicial del corredor Bobadilla-Algeciras, incluido ya en los planes estatales de electrificación ferroviaria de comienzos de la década de 2010.

Con estas nuevas actuaciones, ADIF asegura haber movilizado ya más de 514 millones de euros para la transformación integral de una línea considerada estratégica tanto para el Puerto Bahía de Algeciras como para los corredores Atlántico y Mediterráneo de la Red Transeuropea de Transporte.

Sin embargo, la realidad actual dista mucho de ese horizonte de modernización. Desde febrero, el Campo de Gibraltar permanece sin conexión ferroviaria después de que las borrascas Leonardo y Marta provocaran daños de enorme magnitud a lo largo de 116 kilómetros entre Castellar de la Frontera y Almargen.

Los temporales dejaron vías sepultadas por lodo, terraplenes inestables, taludes desprendidos, drenajes colapsados y desprendimientos de grandes rocas sobre la plataforma ferroviaria. Las zonas más afectadas se localizan entre Benaoján Jimera de Líbar, con especial incidencia en los entornos de Cortes de la Frontera, Gaucín y Castellar.

ADIF calcula que las obras de emergencia para reparar la infraestructura no concluirán hasta agosto, lo que supondrá al menos seis meses de interrupción ferroviaria para pasajeros y mercancías. Mientras tanto, Renfe mantiene servicios alternativos por carretera mediante autobuses y el Puerto de Algeciras se ha visto obligado a trasladar nuevamente gran parte de su tráfico de mercancías al transporte por camión.

La situación afecta de lleno a la operativa logística del principal puerto español. Antes del corte ferroviario, desde Algeciras partían trenes diarios de mercancías con destino a Madrid Galicia. Cada convoy podía transportar el equivalente a decenas de camiones cargados de contenedores, lo que da una dimensión del impacto que la interrupción ferroviaria está teniendo sobre las carreteras y la actividad logística.

Además, la paralización de la línea amenaza con retrasar aún más otro de los proyectos clave del corredor: la adaptación de gálibos en 15 túneles entre Algeciras y Ronda para permitir el paso de los futuros trenes de la Autopista Ferroviaria Algeciras-Zaragoza.

Esta actuación, adjudicada hace casi un año por unos 65 millones de euros, requiere el corte completo de la circulación ferroviaria durante 13 meses adicionales para rebajar la plataforma ferroviaria y ampliar la altura útil de los túneles. No obstante, las graves afecciones causadas por los temporales han dejado en el aire el calendario definitivo de estas obras.

En el escenario más extremo, si los trabajos comenzaran inmediatamente después de las reparaciones actuales, la línea podría permanecer cerrada durante cerca de 17 meses consecutivos, una situación sin precedentes para la conexión ferroviaria del Campo de Gibraltar.

Pese a ello, el Ministerio de Transportes mantiene su apuesta por convertir la Bobadilla-Algeciras en uno de los grandes corredores ferroviarios de mercancías del país. Los proyectos actualmente en marcha incluyen la electrificación completa de los 176 kilómetros de la línea, la renovación integral de vías, la ampliación de apartaderos, la implantación del sistema GSM-R y la modernización de la señalización ferroviaria mediante ASFA Digital.

El objetivo final es reforzar la capacidad logística del Puerto Bahía de Algeciras, facilitar la circulación de trenes de mercancías de mayores dimensiones y consolidar un corredor competitivo y sostenible entre el sur de España y Europa. Pero mientras las inversiones avanzan sobre el papel, la realidad sobre el terreno sigue marcada por una infraestructura frágil, vulnerable a los temporales y todavía lejos de alcanzar los estándares ferroviarios que demanda uno de los principales nodos logísticos del continente.