1

Cádiz: Adif licita por 32 millones la subestación para completar la electrificación de la línea Algeciras-Ronda

  • La actuación, clave para llevar la corriente a la catenaria del corredor Bobadilla–Algeciras, reactiva una infraestructura prevista desde la planificación de 2011 y postergada tras los recortes de la crisis

 

Adif ha sacado a licitación la construcción y mantenimiento de la subestación eléctrica de tracción de Marchenilla, en Castellar de la Frontera, con un presupuesto de 32,36 millones de euros (con impuestos), clave para completar la electrificación de la conexión ferroviaria entre Algeciras y Ronda. El contrato, con un plazo de ejecución de 24 meses, llega con más de una década de retraso respecto a su inclusión inicial en la planificación de la electrificación del corredor Bobadilla–Algeciras, prevista ya desde comienzos de la década de 2010 en la planificación del sector eléctrico 2015-2020, y posteriormente aplazada tras los reajustes del sistema eléctrico estatal.

El contrato, cofinanciado con fondos europeos Feder, contempla tanto la ejecución de las obras como el mantenimiento de la subestación y de los centros de autotransformación asociados al corredor ferroviario Bobadilla–Algeciras, considerado uno de los ejes logísticos clave para el transporte de mercancías en el sur de España.

El expediente, en fase de licitación, fija un presupuesto base de 26.749.166,88 euros sin impuestos y un valor estimado de 27.377.026,41 euros. Su objetivo es construir la subestación de Marchenilla y los centros de autotransformación del tramo Ronda–Algeciras y garantizar su mantenimiento preventivo y correctivo una vez entren en servicio.

El sistema previsto para el tramo es de 2×25 kV en corriente alterna a 50 Hz, una solución técnica que permite aumentar la distancia entre subestaciones, reducir pérdidas energéticas y mejorar la estabilidad del suministro eléctrico en la línea. La subestación de Marchenilla se alimentará desde la instalación de Castellar de la Frontera (Red Eléctrica, 400 kV) y contará con transformadores de 400/2×27,5 kV de 30 MVA, además de autotransformadores de 10 MVA distribuidos a lo largo del trazado.

El proyecto incluye además el edificio de control, sistemas de media tensión, pórticos de catenaria y feeder, redes de tierras, drenaje, alumbrado, protección contra incendios y sistemas de seguridad, así como estudios ambientales, geotécnicos y de interoperabilidad ferroviaria.

El ámbito de actuación abarca toda el área eléctrica 412, desde la Serranía de Ronda hasta Algeciras, con centros previstos en Arriate, Ronda, Jimera de Líbar, Cortes de la Frontera, Jimena, San Roque y Algeciras, además de Marchenilla. Estas instalaciones serán esenciales para distribuir la energía a la catenaria y garantizar el funcionamiento de los futuros trenes eléctricos en el corredor.

El contrato establece un sistema de mantenimiento preventivo y correctivo con planificación anual, mensual y semanal, además de índices de fiabilidad, disponibilidad y respuesta obligatoria ante incidencias. La empresa adjudicataria deberá contar con personal especializado en alta tensión, sistemas de guardia permanente, medios técnicos específicos, gestión de materiales y cumplimiento estricto de normativa de seguridad laboral y medioambiental.

Una infraestructura clave que llega con años de retraso

La subestación de Marchenilla fue incluida ya en los planes de electrificación de la línea Algeciras–Bobadilla para el periodo 2015-2020, pero quedó fuera de la planificación vinculante del sistema eléctrico tras los ajustes presupuestarios derivados de la crisis económica, según explicó en 2017 el entonces presidente de Red Eléctrica, José Folgado, en un foro económico organizado por Europa Sur.

Aquella decisión situó la electrificación del corredor en un horizonte más lejano, aplazando durante años una infraestructura considerada esencial para conectar el Puerto de la Bahía de Algeciras con la red ferroviaria nacional y los corredores europeos de mercancías.

Un eje estratégico para el transporte ferroviario

La electrificación del tramo de 176 kilómetros entre Bobadilla y Algeciras es una de las actuaciones estratégicas del sistema ferroviario español. Su puesta en servicio permitirá la circulación de trenes eléctricos de mercancías y viajeros, mejorando la eficiencia energética y reduciendo emisiones. El proyecto se enmarca en un plan más amplio de modernización que incluye renovación de vía, señalización, comunicaciones, telemando de energía y ampliación de infraestructuras, con inversiones que ya superan varios cientos de millones de euros.

La entrada en servicio de la subestación de Marchenilla supondrá un avance decisivo para la conexión ferroviaria del Campo de Gibraltar, al permitir la electrificación real del corredor hacia Algeciras y reforzar la competitividad del principal puerto del país, clave en el tráfico de mercancías hacia Europa.