Adif perdió 83 millones en 2025 pese a la mejora del tráfico ferroviario
Adif cerró con pérdidas su ejercicio 2025 después del beneficio récord obtenido un año antes gracias a la venta de los terrenos ferroviarios de Madrid Nuevo Norte. El administrador de la red convencional registró unos números rojos de 83,3 millones de euros, frente a las ganancias de 384 millones alcanzadas en 2024, un resultado que estuvo condicionado por las plusvalías derivadas de la enajenación de los suelos de la antigua Operación Chamartín.
Al margen de ese efecto extraordinario, la actividad ordinaria del gestor ferroviario continuó mejorando en un año complejo por la sucesión de obras e incidencias operativas. La cifra de negocios aumentó un 1,9%, hasta los 632,8 millones de euros, impulsada por el crecimiento de los ingresos procedentes del uso de estaciones, talleres y otras instalaciones, mientras que los cánones por utilización de la red se mantuvieron prácticamente estables. Los ingresos de explotación también crecieron un 4,4%, hasta alcanzar los 1.098 millones de euros, apoyados en la evolución de los servicios de administración de infraestructuras y de las actuaciones realizadas para terceros.
Sin embargo, la mejora de los ingresos no fue suficiente para compensar el incremento de los costes asociados a la creciente actividad y el mayor esfuerzo de conservación de la red. Los servicios exteriores, la principal partida de gasto de Adif, cifrada en 987 millones, aumentaron un 9%, hasta 986,7 millones de euros. De ese importe, 619 millones correspondieron a trabajos de conservación de la infraestructura ferroviaria y de los edificios, 26 millones más que un año antes.
En el ámbito financiero, Adif continuó reduciendo su endeudamiento con entidades de crédito, que descendió un 12,1% durante 2025, hasta situarse en 115 millones de euros, frente a los 131 millones del ejercicio anterior. Esta menor deuda, unida al incremento de los ingresos financieros, permitió elevar el resultado financiero hasta 39,7 millones de euros, frente a los 1,8 millones de 2024. Los ingresos financieros crecieron un 48%, hasta 38,4 millones, mientras que los gastos financieros se mantuvieron prácticamente estables, con un ligero descenso desde 10,8 hasta 10,3 millones de euros.
La situación financiera de las dos entidades ha llevado a Adif y Adif Alta Velocidad a negociar con el Ministerio de Hacienda un nuevo convenio de financiación que incluirá una senda de reducción del endeudamiento. El presidente del grupo, Luis Pedro Marco, avanzó en mayo que el acuerdo se encuentra en su fase final y defendió la necesidad de rebajar una deuda conjunta que supera los 21.000 millones de euros. Según explicó, el actual volumen de pasivo “devora” más de 500 millones de euros anuales en recursos operativos, por lo que el nuevo marco buscará compatibilizar el mantenimiento del esfuerzo inversor con una reducción progresiva de la deuda y una mayor sostenibilidad financiera.
El crecimiento de la actividad también se trasladó al empleo. Adif elevó su plantilla media hasta 13.314 trabajadores en 2025, un 3,5% más que el año anterior, cuando contaba con 12.860 empleados. El aumento se concentró principalmente en el personal operativo, que pasó de 8.197 a 8.611 efectivos, mientras que los mandos intermedios se mantuvieron prácticamente estables (2.544 frente a 2.537) y el personal de estructura aumentó de 2.126 a 2.159 trabajadores. Como consecuencia de este refuerzo de plantilla, los gastos de personal crecieron un 4,6%, hasta alcanzar los 787 millones de euros.
El resultado conjunto de Adif y Adif Alta Velocidad volvió en 2025 a niveles habituales de la última década. Una vez sumados los -193 millones de euros registrados por la filial de alta velocidad, las pérdidas agregadas ascendieron a 276 millones de euros, una cifra similar a las registradas antes de la liberalización, y muy alejada del beneficio excepcional contabilizado en 2024 por la venta de suelos.