Según la información del proyecto al que ha tenido acceso Granada Hoy, se contempla la creación de un depósito superior de agua, la propia central hidroeléctrica que bombeará agua desde el embalse de Rules hasta la balsa y una línea eléctrica de evacuación que irá desde la subestación de la central (SET Guájares) hasta la SET Mizán. La mayoría de las infraestructuras planteadas se localizarían en la ladera derecha del embalse, en los términos municipales de Vélez de Benaudalla, El Pinar, Los Guájares y Padul, mientras que el trazado de la línea eléctrica discurriría por los municipios de El Pinar y Vélez de Benaudalla.
La balsa proyectada se ubicaría en una divisoria de cuencas, en concreto en una zona de monte que se quemó hace tres años en el incendio de Los Guájares, y constituye el depósito superior de la central reversible, ocupa una superficie de unas 24 hectáreas y dispone de un volumen de 1,4 Hm3 (1 Hm3 útil), y aunque no está previsto que reciba aportaciones naturales de vaguadas próximas, iría provista de un aliviadero que solo entrará en funcionamiento en el caso en el que, por una circunstancia accidental, fallen todos los elementos de seguridad de la central.
La previsión es que la central funcione en modo turbinación unas 1.460 horas al año, y teniendo en cuenta que contaría con una potencia cercana a los 357 Mw, aseguran que podría equivaler a una producción energética anual de 521 GWh y abastecer a unos 150.000 hogares españoles. Por otra parte, indican que esta instalación evitaría la emisión de más de 200.000 toneladas de CO2 a la atmósfera de forma anual.
La central figura entre los siete proyectos seleccionados en la segunda convocatoria del programa de incentivos para iniciativas innovadoras de almacenamiento energético mediante bombeo reversible. La convocatoria se enmarca en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y la financiación se canaliza a través del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
En este marco, el Ministerio para la Transición Ecológica concedió a la iniciativa de Los Guájares una ayuda de 23 millones de euros para impulsar su desarrollo.
Las centrales hidroeléctricas reversibles están llamadas a desempeñar un papel relevante en la transición energética, ya que permiten almacenar electricidad y recuperarla cuando resulta necesario. Este funcionamiento facilita compensar las variaciones en la producción de fuentes renovables como la solar y la eólica, cuya generación depende de las condiciones meteorológicas.
Además, estas instalaciones contribuyen a reforzar la seguridad del suministro, reducir los excedentes de energía renovable que no pueden aprovecharse en determinados momentos y aumentar la capacidad del sistema para integrar electricidad de origen limpio.
La autorización de Los Guájares se enmarca en la estrategia estatal para ampliar la capacidad de almacenamiento energético. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030 establece como objetivo alcanzar los 22,5 gigavatios (GW) de capacidad de almacenamiento instalada al final del periodo.
En los últimos años, el Ministerio para la Transición Ecológica ha concedido más de 1.500 millones de euros en ayudas destinadas al impulso de tecnologías de almacenamiento, consideradas fundamentales para avanzar hacia un sistema eléctrico con una mayor presencia de energías renovables.