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Sevilla. Alcalá de Guadaíra: Llegan los primeros trenes del tranvía de Alcalá de Guadaíra tras 18 años de espera

  • El compromiso de la Junta es tener listos todos los trenes en el primer semestre de este año y poner en servicio esta línea a lo largo de este 2026

 

Los primeros trenes del tranvía del Alcalá de Guadaíra han llegado al municipio tras 18 años de espera desde que las obras empezaron allá por el año 2008 y luego fueron abandonadas. El compromiso de la Junta es tener listos todos los trenes en el primer semestre de este año y poner en servicio esta línea a lo largo de este 2026. Esta línea tranviaria conecta con el Metro de Sevilla en la parada de la Pablo de Olavide.

Oficialmente, la obra del tranvía de Alcalá comenzó en febrero de 2008 con las catas y servicios afectados, aunque años después vino la crisis, se paralizó la obra, luego fue vandalizada y por fin se reactivaron definitivamente los trabajos con el Gobierno del PP de Juanma Moreno.

La consejera de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, Rocío Díaz, ha supervisado los dos primeros trenes, que llegaron este miércoles por la mañana al Parque Empresarial Cabeza Hermosa y posteriormente fueron trasladados por las vías del tranvía hasta el nuevo recinto de talleres y cocheras.

Los trenes que han llegado hoy forman parte del contrato suscrito con la empresa CAF para el suministro de seis unidades del modelo URBOS 100, con una inversión superior a los 32,5 millones de euros. Son trenes de última generación similares a los que circulan en otros ferrocarriles urbanos andaluces, con una longitud de 33 metros y capacidad para 208 viajeros.

La consejera Rocío Díaz ha destacado que la presencia de los trenes es la “muestra más clara del compromiso claro del Gobierno de Juanma Moreno con el tranvía que llevan esperando más de veinte años los alcalareños”.

La consejera ha incidido en que la “inversión de 178 millones de euros para terminar toda la obra pendiente del tranvía empieza a dar sus frutos, ya no sólo con los trenes, sino con las estaciones prácticamente finalizadas y con las vías montadas del recinto de talleres y cocheras”. Sobre este punto, ha manifestado que ahora son “más de 200 trabajadores los que están volcados en la puesta en servicio del tranvía”.

En los próximos meses llegarán los cuatro que faltan

Los trenes serán ahora ensamblados en las instalaciones de talleres y cocheras tras su llegada en diferentes vagones. Una vez acoplados, se realizarán las pruebas y verificaciones en taller para comprobar el comportamiento de todos los equipos del material móvil. En cuanto al resto de trenes, ya se encuentran todos completamente fabricados y acopiados en las instalaciones del fabricante y está previsto que vayan llegando progresivamente a Alcalá en los próximos meses.

Los trabajos para la finalización de las obras siguen, por tanto, su curso.

El resultado final será un trazado de más de 12 kilómetros entre Montecarmelo, en Alcalá de Guadaíra, y la Universidad Pablo de Olavide que va a enlazar con la Línea 1 de Metro de Sevilla. La demanda inicial será de algo más de dos millones de pasajeros al año.

La puesta en funcionamiento del tranvía supondrá que más de 2.500 personas dejen de usar el coche solo el primer año de funcionamiento y 2.100 toneladas de CO2 menos en emisiones. Así, beneficiará tanto a los vecinos de Alcalá de Guadaíra como a los trabajadores de las empresas de los polígonos y los estudiantes de la Universidad Pablo de Olavide.

El Gobierno andaluz ha desarrollado un intenso trabajo para rescatar un proyecto que, cuando llegó a principios de 2019, estaba totalmente abandonado. Se habían invertido 113 millones de euros, pero las obras no sólo estaban incompletas y paralizadas, sino también abandonadas y vandalizadas. Incluso se habían perdido incluso los fondos europeos para poder finalizar las obras y poner en servicio el tranvía.

La Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda ha logrado revertir la situación, después de presentar un nuevo proyecto y recuperar así la confianza y los fondos de la Unión Europea que habían perdido los anteriores gestores. Además, se destinaron 4,3 millones de euros en la reparación de los daños por expolios, robos y vandalismo sufridos durante los años de abandono de la infraestructura antes de sacar a concurso todos los contratos pendientes, tanto de obra e instalaciones como de fabricación de los trenes. Entre los trabajos en ejecución se encuentra el sistema de electrificación, los sistemas ferroviarios, los acabados arquitectónicos e instalaciones no ferroviarias (como paradas y estaciones) y el recinto de talleres y cocheras, no sólo los edificios y su equipamiento sino también la playa de vías para la llegada de los trenes.

La consejera de Fomento ha estado acompañada en esta visita por el viceconsejero de Fomento, Mario Muñoz-Atanet, y el director general de Infraestructuras del Transporte, Eduardo Gutiérrez.




Sevilla: El Zona Este se transformará en un complejo terciario con edificios de hasta 40 metros de altura

  • La actuación conservará el aparcamiento subterráneo y hasta un 60% de la planta baja, sobre la que se levantará la nueva edificación en altura.

 

El futuro del centro comercial Zona Este, que cerró sus puertas en diciembre después de casi 20 años de actividad, comienza a definirse. El Pleno del Ayuntamiento de Sevilla va a someter a votación este jueves la aprobación definitiva del estudio de detalle para la nueva edificación en el antiguo complejo, situado en la Glorieta Palacio de Congresos de Sevilla Este.

La principal novedad del proyecto será la construcción de tres edificios, dos de ellos de seis plantas y un tercero de nueve alturas, que alcanzará casi 40 metros. El conjunto se destinará a “nuevos usos terciarios”, aún sin concretar.

La parcela, con una superficie de 10.386 metros cuadrados, es propiedad de Gestión de Inmuebles y Solares S.L., entidad que fue responsable del centro comercial hasta su cierre a finales del pasado año. La Junta de Gobierno de la Ciudad de Sevilla aprobó inicialmente el estudio el 31 de octubre de 2025, y el pasado 5 de febrero la promotora presentó una nueva versión para su aprobación definitiva, que ahora será sometida al Pleno.

Tres edificios de seis y nueve plantas

El estudio de detalle, redactado por Orfila 11 Arquitectos, plantea la transformación de un espacio actualmente ocupado por una edificación terciaria compacta —con dos plantas de sótano y tres sobre rasante— que albergaba locales comerciales y cines. El suelo mantiene la ordenanza de servicios terciarios en Edificación Abierta (ST-A).

La propuesta contempla una edificación escalonada, con dos edificios de planta baja y 6 plantas (29 metros) y uno de planta baja y 9 en altura (39,5 metros). Además, se prevé mantener parcialmente la edificación existente en planta baja —hasta una ocupación máxima del 60%— y conservar las dos plantas bajo rasante destinadas a aparcamiento. Sobre esa base, se levantará la nueva volumetría.

El documento recoge también medidas para integrar el nuevo complejo en su entorno, planteando “retranquear las alturas a la Avda. Alcalde Luis Uruñuela (fachada Fibes)” y “dar la posibilidad de alineación a la calle Tigris”, con el objetivo de mantener una edificación “abierta”.

El proyecto busca desarrollar una edificación “con una tipología acorde al entorno conforme a los nuevos usos a implantar en la parcela”, sin modificar el uso urbanístico del suelo ni incrementar el aprovechamiento, ni alterar las condiciones de ordenación de las parcelas colindantes. Entre sus objetivos destacan dotar al conjunto de una singularidad volumétrica, ordenar los volúmenes y alturas y adaptarlos a nuevas tipologías terciarias, ante la inviabilidad del modelo de gran superficie comercial en este enclave.

El declive del centro comercial

El estudio de detalle no solo plantea un nuevo paisaje urbano, sino que justifica la necesidad del cambio por la situación de declive irreversible que arrastraba el centro comercial. El documento explica que “los problemas de inviabilidad de la actividad comercial actual han llevado a la actual edificación a su cierre paulatino” . La propuesta llega para “evitar la situación de abandono y discontinuidad urbana actual, procurando un uso viable en las edificaciones futuras a ejecutar”.

La propuesta plantea así “la sustitución de la edificación existente sobre rasante desde la planta baja” para generar un entorno “más amable, de mayor permeabilidad y acorde a los nuevos usos”, manteniendo parcialmente la base construida y el aparcamiento subterráneo.

El deterioro del centro se hizo evidente desde el Covid-19, con el cierre escalonado de los negocios que se intensificó en el último año. El cine cesó su actividad el 13 de noviembre, mientras que el resto de locales que aún permanecían abiertos lo hicieron poco después, el 1 de diciembre, fecha del cierre definitivo del complejo.

Actualmente, el único servicio que sigue en funcionamiento en el complejo es el gimnasio de la cadena Basic-Fit. La instalación, que ocupa más de 2.100 metros cuadrados en una de las esquinas del edificio, cuenta con acceso directo desde el exterior por la avenida Alcalde Luis Uruñuela. De momento, la actividad de este negocio sigue activa al margen del proceso de transformación urbanística.