1

Las constructoras exigirán ayudas a las obras públicas por la guerra: «Podrían abandonarse»

  • Piden recuperar el mecanismo de revisión de precios y anticipan que puede afectar también a la entrega de viviendas

 

Las constructoras permanecen ojo avizor al conflicto en Irán por la posibilidad de que desencadene otra crisis de inflación como la de la guerra en Ucrania, y piden al Gobierno por anticipado el establecimiento de mecanismos para revisar los precios de los contratos ante el riesgo de que muchas obras ya en curso dejen de ser rentables para las empresas, como ya ocurrió en 2022. En esa postura están las principales patronales del sector Seopan, CNC y ANCI, que temen a que el golpe pueda llegar en una etapa de alza en la actividad de la contratación pública en la obra civil, y también pueda afectar a la movilización de vivienda en un momento en el que las administraciones también se están volcando en este apartado.

Aunque todavía no empiezan a notarse los efectos de lleno, las constructoras comienzan a percibir que el contexto de precios disparados de hace cuatro años apunta a repetirse, en un momento en el que además la inflación continuaba al alza previamente al conflicto. «Aunque se desconoce la duración e impacto que tendrá esta crisis en la cadena logística global y en los precios de la energía, coincide con un momento de elevada actividad en la contratación pública, situación que podría requerir nuevamente la adopción de medidas excepcionales de reequilibrio y compensación para el sector de la obra civil», apunta a este periódico el presidente de la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de infraestructuras (Seopan), Julián Núñez.

La necesidad la traslada también la la asociación de las constructoras no cotizadas ANCI, que además recuerda que el sector lleva pidiendo desde hace años que la medida se mantenga de manera estructural para evitar desbarajustes en las obras ya en ejecución. La presidenta de ANCI, Concha Santos, incide en la preocupación de las empresas por encontrarse una situación como la de 2022 debido a que la actual regulación de la revisión de precios, mantiene el carácter voluntario de la misma, «por lo que muchos contratos de obra, actualmente en ejecución, no tienen la posibilidad de ajustar sus precios a la realidad del mercado».

«Independientemente de que esto nos deba hacer reflexionar sobre la necesidad de abordar, con carácter estructural, la recuperación de la obligatoriedad de la revisión de precios en todos los contratos -una reclamación recurrente del sector-, el horizonte de una nueva posible crisis de precios nos encamina a retomar medidas excepcionales de reequilibrio de los contratos, similares a las implantadas en 2022», añade la líder de la patronal.

La viabilidad de las obras, en riesgo

También la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) insiste en la urgencia de tener una herramienta que sirva de escudo ante eventuales subidas de precios. La patronal liderada por Pedro Fernández Alén «insiste» en la urgencia de cambiar la Ley de Contratos del Sector Público y revisar la Ley de Desindexación con el objetivo de que no se aplique a los contratos públicos, «ya que la falta de actualización de precios -incluidos los costes energéticos- pone en riesgo la viabilidad de los contratos y puede frenar la ejecución de las obras, tanto de viviendas como de infraestructuras».

En concreto, la CNC permanece atenta a la «previsible» subida del precio de algunas materias primas y materiales de construcción como el petróleo, el gas, el acero, el aluminio, la madera o el asfalto como consecuencia de la guerra en Oriente Próximo. «Este encarecimiento agrava la incertidumbre que ya atraviesa el sector de la construcción, en un contexto marcado por la volatilidad de los mercados y la dificultad para planificar y ejecutar proyectos con estabilidad de costes», aseguran desde la confederación a la vez que recuerdan que los costes de muchos materiales de construcción se han disparado más de un 45% desde 2021.

La CNC mete también a la vivienda en la ecuación en un momento de máxima urgencia de oferta. En este sentido, el sector recuerda que el coste de levantar obra nueva se ha alzado un 32% desde 2020 hasta los 1.105 euros de media. CNC advierte de que ante una coyuntura en la que los precios de mercado no se ajusten a los contratos públicos pueden producirse retrasos, abandonos de obras y ralentizaciones, «lo que resulta especialmente preocupante en un momento como el actual, teniendo en cuenta la posible nueva espiral inflacionario por el shock energético así como la necesidad de ejecutar los fondos europeos para la construcción de grandes obras públicas e infraestructuras».




Almería: Avanzan las obras contra el ruido en la A-7 a la altura de El Ejido y Transportes anuncia cortes de tráfico

  • El Ministerio invertirá 11,56 millones de euros de fondos europeos en la instalación de asfalto fonoabsorbente y nuevas pantallas acústicas

 

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible continúa ejecutando las obras para reducir el ruido en la provincia de Almería. Las obras forman parte del Plan de acción contra el ruido y cuentan en su totalidad con presupuesto de 11,56 millones de euros (IVA incluido) y están financiadas con cargo a los fondos europeos en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).

En concreto, se recogen seis actuaciones: cinco tramos de la autovía A-7, entre los kilómetros 805,9 y 824,7, y un tramo en sentido Granada de la Autovía A-92, entre los kilómetros 381,5 y 382,3. Actualmente, se llevarán a cabo los trabajos de sustitución del pavimento existente por un pavimento fonoabsorbente en un tramo de la A-7 donde se instalarán pantallas acústicas.

Por ello, y en aras de garantizar la seguridad de los trabajadores y usuarios, se producirán afectaciones al tráfico. Desde las 8:00 horas del lunes 9 hasta las 13:00 horas del viernes 13, se cortarán los carriles en sentido Málaga de la A-7 entre los kilómetros 824,3 y 825,5, y se cierra el ramal de acceso a la A-7 sentido Málaga, en la glorieta del kilómetro 824,5.

Posteriormente, desde las 8:00 horas del lunes 16 hasta las 13:00 horas del viernes 20, se cortarán los carriles en sentido Almería de la A-7 entre los kilómetros 825,5 y 824,3, y se cierra el ramal de acceso a la A-7 sentido Almería, en el kilómetro 825,5. En ambas afectaciones, se habilita un transfer en la calzada como desvío del tráfico a la otra calzada de la autovía, que dispondrá de un carril en cada sentido de circulación.




Cádiz: El Gobierno reactiva el proyecto de depuración del bajo Guadiaro tras cuatro años de bloqueo

  • El Ministerio somete a información pública la adenda de la depuradora y los colectores de San Martín del Tesorillo para desbloquear las expropiaciones y relanzar unas obras clave contra los vertidos

 

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha reactivado el proyecto de saneamiento y depuración de los municipios de la cuenca del bajo Guadiaro tras años de retrasos administrativos, problemas técnicos y la resolución del contrato con la anterior adjudicataria. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el viernes el anuncio de información pública del proyecto actualizado y su adenda, junto con la relación de bienes y derechos afectados, un trámite imprescindible para desbloquear definitivamente las expropiaciones pendientes.

La actuación incluye la construcción de una estación depuradora de aguas residuales (EDAR) y la red de colectores que darán servicio a San Martín del Tesorillo, y el diseminado de Montenegral Alto y El Secadero (Casares), abarcando tres términos municipales —San Martín del Tesorillo, San Roque y Casares— y dos provincias, Cádiz y Málaga, para una población de casi 7.000 habitantes.

Durante un plazo de 20 días hábiles, los interesados podrán examinar el proyecto y presentar alegaciones, tanto en los ayuntamientos implicados como en la sede de la Dirección General del Agua y a través del portal del Ministerio.

Una obra estratégica contra los vertidos y la sanción europea

El proyecto fue declarado de interés general del Estado en la Ley del Plan Hidrológico Nacional de 2001 y figura en la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 2015 que condenó a España por incumplir la Directiva de Aguas Residuales Urbanas, debido a la falta de depuración adecuada en numerosos municipios, entre ellos San Martín del Tesorillo, que junto a El Secadero vierten directamente a los cauces de la zona (ríos Guadiaro y Hozgarganta y arroyos Hondacavada y de las Castañuelas).

La futura depuradora contará con un sistema de aireación prolongada mediante dos reactores tipo carrusel, una tecnología que permite limpiar el agua residual de forma muy eficaz, haciendo circular el caudal en grandes canales circulares donde se inyecta oxígeno para que bacterias naturales eliminen la suciedad.

Un proyecto atrapado por las expropiaciones

Aunque el proyecto fue aprobado definitivamente en enero de 2021, con un presupuesto base de 7,08 millones de euros y un plazo de ejecución de 21 meses, las obras nunca llegaron a iniciarse. El contrato, adjudicado en marzo de 2022 a la UTE Ecisa–Acinser por 5,86 millones, quedó paralizado tras la firma negativa del acta de replanteo, al no disponer de todos los terrenos necesarios.

Tras más de dos años de bloqueo, la adjudicataria solicitó la resolución del contrato en julio de 2024, que fue aprobada en abril de 2025 por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente, obligando al Ministerio a rediseñar la estrategia de ejecución para evitar que el expediente europeo derivara en sanciones económicas.

Ante la urgencia y la complejidad del procedimiento, el Ministerio optó por encargar las obras a la empresa pública Tragsa, lo que exigió actualizar el presupuesto mediante una adenda técnica, autorizada en mayo de 2025. Este documento revisa los precios, introduce ajustes técnicos y actualiza el anejo de expropiaciones, al haberse modificado la situación jurídica de varias parcelas. El presupuesto de la actuación asciende ahora a 13.139.757,34 euros.

El pasado 21 de febrero de 2026, la Dirección General del Agua autorizó formalmente la incoación del nuevo expediente de información pública, ahora publicado en el BOE, con el objetivo de culminar de una vez los trámites pendientes y permitir el arranque efectivo de las obras.

Un retraso de casi una década

El proyecto acumula más de nueve años de tramitación, desde la licitación inicial de la redacción en 2016. A lo largo del proceso, se han sucedido problemas técnicos, especialmente en la definición del suministro eléctrico, retrasos administrativos, modificaciones presupuestarias y bloqueos expropiatorios que han ido aplazando una actuación considerada prioritaria para la salud pública y la protección ambiental del valle del Guadiaro.




Cádiz: Chipiona recibirá 6,5 millones para regenerar su litoral y mejorar los accesos a las playas

  • La inversión del Gobierno central permitirá recuperar arena perdida y reparar infraestructuras dañadas tras los últimos temporales
  • Los trabajos abarcarán todo el frente costero, desde Playa de Montijo hasta Costa Ballena, con atención prioritaria a Cruz del Mar

 

El alcalde de Chipiona ha anunciado que el Gobierno central invertirá cerca de 6,5 millones de euros en actuaciones destinadas a la recuperación del litoral y la mejora de los accesos a las playas del municipio. La información se conoció tras una conversación con el jefe de la Demarcación de Costas Andalucía Atlántico, Patricio Poullet, y permitirá intervenir en distintos puntos del frente costero para recuperar la arena perdida y reparar infraestructuras dañadas por los últimos temporales.

Entre las zonas prioritarias se encuentra la playa de Cruz del Mar, una de las más afectadas por la erosión, aunque las actuaciones abarcarán todo el litoral chipionero, desde Playa de Montijo hasta Costa Ballena. Según explicó el alcalde, los trabajos de regeneración están previstos para los próximos meses y contarán con el apoyo técnico de la Demarcación de Costas, cuyos especialistas ya han visitado las playas para evaluar los daños y planificar las intervenciones.

En paralelo, el delegado de Playas, Eduardo Lorenzo, ha indicado que el Ayuntamiento ya trabaja en la remisión de la documentación necesaria para que los proyectos puedan ejecutarse. Además, el Consistorio impulsa otras actuaciones de reparación de daños provocados por las borrascas, incluyendo la mejora de caminos rurales y vías pecuarias en colaboración con la Junta de Andalucía, así como la preparación de un proyecto urgente de recuperación de daños con posibles ayudas estatales y autonómicas.

Por último, la Junta de Gobierno Local ha aprobado también obras de acondicionamiento del paseo de la Cruz del Mar y otros paseos marítimos con cargo al fondo de contingencia municipal. El objetivo es que estas zonas estén en perfecto estado para la próxima Semana Santa, garantizando la seguridad y el disfrute de vecinos y visitantes, al tiempo que se refuerza la protección del litoral frente a futuros temporales.




Cádiz. San Fernando: Adjudicadas después de un año las obras de la nueva zona verde en el callejón de El Pino en San Fernando

  • La actuación está prevista en un solar de 3.430 metros cuadrados colindante al puente de La Casería

 

Un año después de que las obras fueran licitadas, el Ayuntamiento de San Fernando ha adjudicado al fin el contrato para la adecuación de una nueva zona verde en el callejón de El Pino, junto al puente de La Casería.

La actuación, demandada por los vecinos con insistencia durante años, ha estado bloqueada durante los últimos meses –desde octubre– por la interposición de un recurso. Previamente, la primera adjudicación propuesta por la mesa de contratación tras la valoración de las ofertas presentadas en plazo, tampoco logró prosperar, de ahí el largo tiempo transcurrido en un proceso de licitación, que ha resultado más complicado de lo que se preveía en un primer momento.

La obra, tras estimación del recurso presentado cinco meses atrás, se ha adjudicado por 291.744,44 euros a la empresa gaditana Boom AECSL. El plazo de ejecución del proyecto es de seis meses. Todavía, no obstante, tiene que formalizarse la firma del contrato y demás trámites previos al inicio de los trabajos.

La zona verde se desarrollará en la parcela de 3.430 metros cuadrados situada en el callejón de El Pino, concretamente en la esquina del puente de La Casería con calle Torero Rafael Ortega, en unos terrenos colindantes a la zona de servidumbre de la vía férrea. El proyecto contempla varias zonas diferenciadas, siendo una de ellas una zona ajardinada de esparcimiento con espacios para merenderos y circulación anterior. Habrá también taludes perimetrales con vegetación y arbolado.

La zona verde contará con tres accesos, uno de ellos desde el puente de la Casería, y los otros dos desde la calle Torero Rafael Ortega, uno en cada extremo. Cada uno de los accesos a la parcela se conectarán en su interior mediante caminos peatonales.

El proyecto de la zona verde fue redactado en 2023 y responde a una insistente demanda de los vecinos, que en reiteradas ocasiones han expuesto su descontento por la falta de equipamientos que existe en la zona norte del municipio. En suelos próximos –al otro lado del puente– está previsto también el parque de Fadricas II.




Cádiz: La decisión de construir viviendas en el polígono exterior de Zona Franca en Cádiz se aplaza más allá de 2027

  • El Ayuntamiento busca un cambio urbanístico en el polígono exterior que permita un uso residencial, ante la decadencia industrial
  • El Consorcio no es, por el momento, favorable a un cambio de modelo

 

Tras años hablando del agotamiento del suelo residencial en Cádiz, en los últimos meses se han puesto sobre la mesa terrenos en la ciudad donde poder construir varios cientos de nuevas viviendas, de la mano siempre de la iniciativa pública. Otra cosa es la oferta privada, cada vez más limitada por no tener terrenos donde construir.

La posibilidad que da ahora la nueva norma urbanística de la Junta de promover nuevos usos residenciales, ha permitido incluir en el listado de suelos donde construir antiguos centros educativos o espacios urbanos ahora sin uso.

Todo, sin embargo, tiene un límite de ocupación. Sumando proyecto a proyecto, incluyendo los de renta libre que están en lista de espera (como por ejemplo la mitad de la operación de Navalips), son poco más de 2.000 nuevas viviendas. Una cifra muy alejada de las necesidades actuales, y futuras, de la ciudad.

Sin embargo, fuera del listado de espacios urbanos susceptibles de convertirse en viviendas siguen estando los terrenos del polígono exterior de la Zona Franca.

Cádiz lleva hablando, sin papeles, desde hace años de la posibilidad de construir viviendas en una parte, más o menos extensa, de este medido millón de metros cuadrados. La precariedad en la que se encuentra buena parte de la industria allí ubicada anima a ello.

Este interés, en todo caso, sigue sin concretarse en un acuerdo entre el Ayuntamiento y el Consorcio que sigue en el aire. Mientras que la administración local apuesta por este cambio de uso, la Zona Franca sigue defendiendo el carácter industrial del mismo.

Lo cierto es que el polígono exterior es el único espacio urbano de grandes dimensiones donde la ciudad puede plantearse un importante crecimiento de su parque de viviendas.

Aunque en el Ayuntamiento ya se han realizado los primeros esbozos de una futura actuación, por ahora solo hay proyecciones externas del número de viviendas. Lógicamente, estas dependerán de como se reordene este espacio y del uso residencial se compatibilice con una industria limpia. Sectores inmobiliarios llegan a fijar entre 5.000 y 10.000 el número de viviendas a ejecutar.

En todo caso, y a pesar de la relevancia de esta operación como el último pulmón habitacional que le queda a la capital, las negociaciones entre las administraciones implicadas no parece que hayan priorizado este proyecto.

La previsión de actuación por parte del Ayuntamiento

Mientras que el Consorcio no da pasos en este sentido, pues no entra dentro de su plan de desarrollo, en el Ayuntamiento se maneja un calendario que deja para medio plazo una hipotética actuación en estos terrenos.

Así, el alcalde de Cádiz, Bruno García, adelantó a este diario que la intención de su gobierno es activar las negociaciones sobre el futuro residencial del polígono exterior una vez se celebren, en mayo de 2027 las próximas elecciones municipales. Siempre que las vuelva a ganar el PP, claro.

Destaca el alcalde que ahora el Ayuntamiento se encuentra inmerso en el desarrollo de numerosos proyectos de vivienda en toda la ciudad. Algunos ya están en ejecución, otros tanto están en su fase administrativa, y el resto (entre ellos operaciones de calado como el anunciado en el antiguo colegio Adolfo de Castro), iniciando la modificación del suelo para darle un uso residencial.

Hay que tener en cuenta que en 2027 es también año de elecciones generales, si no se adelantan antes, y no se puede obviar que la dirección de la Zona Franca depende del gobierno central. Un cambio o no en la situación actual podría incidir de forma notable en estas futuras negociaciones.

En todo caso, este proceso urbanístico no será sencillo de sacar adelante. Ya se ha visto con Navalips, que acumula ya cuatro años de trámites administrativos y todavía no se ha puesto la primera piedra de la promoción.




Granada: Granada pide a la Junta 2,3 millones para 20 actuaciones urgentes por los efectos del tren de borrascas

  • Urbanismo, Mantenimiento, Limpieza y Políticas Sociales son las áreas de actuación previstas

 

El Ayuntamiento de Granada sigue con la evaluación de los daños del temporal y acaba de presentar ante la Junta una solicitud de ayudas extraordinarias de 2,3 millones de euros para acometer un total de 20 actuaciones urgentes derivadas de los graves daños en infraestructuras, instalaciones y servicios municipales del tren de borrascas, que afectó gravemente a barrios como el Sacromonte, Barranco del Abogado, la Fuente del Avellano, Camino Viejo, Carretera de Murcia o Lancha del Genil, entre otros.

Así, tal y como ha anunciado la alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, “el Ayuntamiento está agilizando los trámites, activando recursos y movilizando las ayudas de todas las administraciones competentes con la máxima rapidez para poder afrontar la recuperación con garantías y completar la recuperación de los daños, priorizando la seguridad en las zonas más duramente golpeadas”.

Tal y como ha detallado la regidora, esta solicitud se enmarca en la convocatoria extraordinaria activada tras la declaración de situación excepcional por parte del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, que reconoció la especial gravedad de los efectos producidos en toda Andalucía durante ese periodo.

En concreto, estos 2,4 millones de euros se destinarán a una veintena de actuaciones prioritarias que se distribuyen en cuatro grandes áreas de actuación: urbanismo (1.805.940,05 euros), mantenimiento (438.000 euros), limpieza (139.973,99 euros) y políticas sociales (15.720,77 euros).

Actuaciones por áreas

Así, en el capítulo de mayor envergadura, el de urbanismo, se desarrollarán nueve intervenciones tras la inspección que llevaron a cabo entre el 6 y el 9 de febrero los servicios técnicos municipales en distintos puntos del Sacromonte, Valparaíso y Camino de Beas. En esos trabajos detectaron situaciones de riesgo que requieren de intervenciones estructurales definitivas para la estabilización de taludes en la Callejuela de la Viña y la calle Santo Sepulcro, la reconstrucción de caminos en el Barranco de Valparaíso, la reparación de muros en la Lancha del Genil y la calle Rector Gallego Morell, la estabilización urgente del muro de contención de la Cuesta del Rey Chico y la rehabilitación integral de la cubierta de un edificio BIC en el Paseo del Violón.

Junto a esto, también se abordarán arreglos de mantenimiento por los daños provocados por las lluvias en múltiples elementos urbanos: hundimientos y baches en 95 puntos de la red viaria, la caída de 164 árboles en toda la ciudad, el colapso de muros en el Palacio de los Córdoba y el Palacio de Quinta Alegre, la inestabilidad en taludes de la Carretera de la Sierra y La Chumbera y el desprendimiento de losas de mármol en las escaleras exteriores del Palacio de Congresos. Junto a estas actuaciones, ha apuntado la regidora, también se contempla una revisión visual extraordinaria y urgente de todo el arbolado municipal, compuesto por más de 55.000 ejemplares.

“Muchas de estas actuaciones no solo nos van a permitir reparar los daños ocasionados, sino que nos van a ayudar a prevenir riesgos futuros en infraestructuras clave como muros de contención y taludes, asegurando la resiliencia de la ciudad ante próximos fenómenos climatológicos extremos”, ha valorado la regidora.

Las ayudas completarán todas las acciones especiales acometidas durante el temporal por el área de Limpieza Viaria, que desplegó maquinaria de forma ininterrumpida para retirar derrumbes y lenguas de barro en puntos críticos como el Camino del Sacromonte, el Camino de Beas, Siete Cuestas o el Barranco del Abogado, así como para el retén de emergencia de 24 horas que se estableció el 4 de febrero para evitar el aislamiento del barrio del Sacromonte ante la alerta naranja. Además, la inversión se destinará para reparar los daños que sufrió el vertedero municipal clausurado de Víznar debido a deslizamientos de ladera que afectaron a caminos de servicio, zanjas de drenaje y conducciones, requiriendo una reparación integral presupuestada en más de 109.000 euros.

Por último, las ayudas irán destinadas a cubrir los gastos de la habilitación del Pabellón Deportivo Municipal Paquillo Fernández en colaboración con Cruz Roja del 24 al 29 de enero y del 3 al 5 de febrero como albergue de emergencia para personas sin hogar. El dispositivo atendió a un total de 138 personas en situación de vulnerabilidad, con hasta 100 camas operativas, suministro de alimentos, mantas, kits de higiene y atención social y sanitaria básica y se registraron 27 asistencias sanitarias y 4 traslados hospitalarios.

La alcaldesa ha recordado que el pasado 12 de febrero, apenas unos días después de las fuertes precipitaciones, el Ayuntamiento celebró un pleno extraordinario y urgente con el acuerdo unánime de todos los grupos para solicitar al Gobierno de España, la Junta de Andalucía y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir la adopción inmediata de medidas extraordinarias para hacer frente a los graves daños ocasionados en la ciudad por el tren de borrascas y en el que también se aprobó una modificación presupuestaria para movilizar un total de 1.300.000 euros en recursos municipales de forma urgente.

“Tras la catástrofe, este equipo de gobierno movilizó 700.000 euros procedentes del fondo de contingencia del Ayuntamiento y 600.000 euros del área de Urbanismo para poder iniciar las actuaciones en los puntos especialmente sensibles con la máxima rapidez y con mayor atención puesta en las zonas más afectadas por los episodios de lluvia y con riesgo de desprendimientos”, ha indicado.

La iniciativa, ha apuntado la alcaldesa, contemplaba igualmente la necesidad de instar al Gobierno de España a solicitar de forma inmediata la ayuda del Fondo de Solidaridad de la Unión Europea (FSUE), principal instrumento comunitario para canalizar apoyo financiero ante grandes catástrofes naturales y centrado en el restablecimiento del funcionamiento de las infraestructuras y el equipamiento de zonas afectadas, además de la puesta a disposición de alojamientos provisionales, financiación de servicios de auxilio para la población afectada, aseguramiento de las infraestructuras de prevención, medidas de protección del patrimonio cultural y limpieza de las zonas siniestradas, entre otros.

“Esta solicitud de ayuda a la Junta de Andalucía, elaborada desde el máximo rigor técnico, es un nuevo ejemplo de trabajo coordinado entre áreas municipales y gestionado por la de Sostenibilidad, Agenda Urbana y Fondos Europeos y que permitirá financiar parte de las intervenciones necesarias para restituir plenamente la seguridad y funcionalidad de los espacios y equipamientos públicos afectados”, ha incidido la alcaldesa, quien ha remarcado que “la ciudad Granada no sólo está plenamente preparada para responder ante emergencias de manera integral con todos sus servicios, sino que es un modelo en ejecución de fondos para paliar los daños y mejorar sus capacidades de actuación futuras”.




Huelva: La provincia de Huelva concentra diecinueve infraestructuras críticas en zonas inundables

  • Un informe del Observatorio de Sostenibilidad y la Fundación Savia detecta nueve focos de riesgo en la capital y diez más en la provincia, con impacto en educación, movilidad, seguridad, energía y servicios básicos

 

El mapa del riesgo en la provincia de Huelva muestra una concentración significativa de infraestructuras estratégicas ubicadas en zonas con peligro de inundación. El análisis forma parte del informe elaborado por el Observatorio de Sostenibilidad junto a la Fundación Savia, que examina la exposición de equipamientos críticos en Andalucía frente a escenarios de crecida con un periodo de retorno de 500 años.

En el conjunto de la comunidad autónoma se identifican 501 infraestructuras críticas situadas en áreas inundables. De ellas, el 76% presenta una situación de peligrosidad muy grave, un 6% grave y un 12% leve. Son 111 los municipios andaluces afectados por esta realidad.

Dentro de ese marco regional, Huelva y su provincia concentran un total de 19 infraestructuras críticas. Nueve están ubicadas en la capital y diez se distribuyen en distintos municipios costeros e industriales. De ellas, 13 presentan una catalogación de peligrosidad muy grave; tres una clasificación grave y las tres restantes leve.

En Huelva capital, nueve infraestructuras aparecen dentro de la lámina de inundación. Cuatro corresponden al ámbito educativo. El I.E.S. Pablo Neruda figura con riesgo grave; el C.E.I.P. José Oliva presenta afección leve; y los centros C.D.P. Molière y C.D.P. Virgen de Belén están clasificados en situación muy grave.

La presencia de centros escolares en zonas inundables introduce un factor de vulnerabilidad directa sobre la comunidad educativa. También obliga a contemplar protocolos específicos de prevención y evacuación ante escenarios extremos.

En materia de transporte, la Estación Huelva-Término registra afección leve, mientras que la Estación de Autobuses aparece en situación muy grave. A estas infraestructuras se suma el Puerto de Huelva, catalogado en situación grave.

El puerto constituye uno de los principales motores económicos del territorio. Su actividad industrial, energética y logística depende de su operatividad, por lo que la exposición a riesgo hidráulico tiene implicaciones estratégicas que trascienden el ámbito urbano.

El ámbito de la seguridad también aparece afectado. La S.M.P. de la Guardia Civil en Huelva figura con calificación muy grave y la Comisaría de la Policía Nacional presenta nivel grave.

El hecho de que dependencias clave para la gestión de emergencias y el mantenimiento del orden público estén ubicadas en zonas vulnerables añade complejidad a la capacidad de respuesta institucional frente a inundaciones.

El hecho de que dependencias clave para la gestión de emergencias y el mantenimiento del orden público estén ubicadas en zonas vulnerables añade complejidad a la capacidad de respuesta institucional frente a inundaciones.

En Isla Cristina aparecen una infraestructura de agua y la EDAR del municipio, ambas calificadas como muy graves. Esto evidencia la exposición de servicios básicos esenciales en un entorno costero sometido a presión hídrica y climática.

En Lepe se registran cuatro puntos críticos: el Camping Antilla con clasificación muy grave; la EDAR La Antilla con una entrada en nivel leve y otra en nivel muy grave; y el I.E.S. El Sur también en situación muy grave. La coexistencia de actividad turística, equipamientos educativos e instalaciones de saneamiento dentro de áreas inundables refleja una superposición de usos del suelo que incrementa la exposición al riesgo.

En Ayamonte figura la instalación industrial Enernova Ayamonte S.A., clasificada como muy grave dentro del apartado de emisiones industriales. Esto introduce un componente ambiental y productivo relevante en un municipio con fuerte actividad económica vinculada a su posición fronteriza.

En Cartaya aparece el Puerto Pesquero de El Rompido, igualmente en situación muy grave. Es una infraestructura esencial para la economía local, cuya ubicación en zona inundable incrementa su vulnerabilidad estructural.

En Moguer se identifica una infraestructura energética con calificación muy grave, mientras que en Palos de la Frontera figura la EDAR municipal, también catalogada como muy grave.

La suma de estos diez puntos con los nueve de la capital confirma el total de 19 infraestructuras críticas expuestas en la provincia.

El conjunto de datos revela un patrón territorial claro: concentración de infraestructuras estratégicas en franjas litorales, estuarios y entornos industriales donde históricamente se ha desarrollado buena parte de la actividad económica y urbana.

Las categorías afectadas abarcan centros educativos, instalaciones de transporte y nodos logísticos, dependencias de seguridad, sistemas de saneamiento y abastecimiento, infraestructuras energéticas e instalaciones industriales y portuarias. Se configura así un escenario de exposición transversal que afecta a múltiples ámbitos esenciales para el funcionamiento del territorio.

Los responsables del informe advierten de que la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos tenderá a incrementarse en un contexto de cambio climático, lo que obliga a incorporar medidas estructurales de adaptación y prevención en la planificación territorial.

Fernando Prieto, director del OS señala es necesario el “señalizar las infraestructuras criticas mas inundables, especialmente donde esta la población más vulnerable, escuelas de niños, residencias de ancianos, para preparar protocolos específicos de aviso, evacuación y sobre todo de prevención para que no vuelvan a pasar”.

Por su parte Antonio Aguilera secretario general de la Fundación Savia indica que “en un escenario de cambio climático cada vez serán mas frecuentes estos fenómenos meteorológicos extremos y es necesario el estar preparados”.

Entre las propuestas planteadas destacan la implantación de sistemas de alerta temprana con protocolos obligatorios, la creación de una herramienta de clasificación que permita etiquetar las infraestructuras según su nivel de exposición al riesgo de inundación, el retranqueo de edificaciones en zonas vulnerables y la paralización de nuevas construcciones en áreas inundables.

También se propone la revisión de planes urbanísticos vigentes, la adaptación o sustitución progresiva de infraestructuras críticas y la aplicación de soluciones basadas en la naturaleza como la restauración de riberas, la ampliación de meandros y la creación de parques inundables. El objetivo es reducir la exposición y aumentar la resiliencia territorial ante escenarios futuros de mayor intensidad hídrica.




Málaga: La avenida Valle Inclán, al límite: Málaga prepara el gran ‘bypass’ del norte

  • El Ayuntamiento de Málaga invertirá 30,6 millones de euros para remodelar la avenida Valle Inclán, afectada por el colapso del tráfico, sumando el futuro hospital y el centro comercial Salyt

 

La avenida Valle Inclán lleva años funcionando como un cuello de botella en la entrada norte de Málaga. No es solo una percepción vecinal ni un problema que figure en la agenda municipal: la Dirección General de Tráfico (DGT) la ha señalado como uno de los puntos más conflictivos para la movilidad en la capital. Y el escenario amenaza con tensarse aún más: a la futura área comercial de Salyt —en los suelos de la antigua fábrica de ladrillos— se sumará el Tercer Hospital de Málaga, que la Junta de Andalucía sitúa ahora en 2032 y que se denominará Virgen de la Esperanza. Dos polos de atracción de viajes que, juntos, dibujan un escenario de saturación si no se refuerzan los accesos y el transporte público. El tráfico se va multiplicar en una zona que ya vive al borde del colapso.

Un tapón diario en una de las entradas clave de Málaga

Valle Inclán es una de las arterias más utilizadas para conectar barrios del norte con el Centro y el resto de la ciudad. También una de las más saturadas: en horas punta se registran retenciones recurrentes, y el viario actúa como un auténtico tapón cuando se produce el menor problema en el entorno.

 

Los datos municipales lo retratan con claridad. Según las últimas cifras públicas del Ayuntamiento, correspondientes al segundo cuatrimestre de 2025 (mayo-agosto), la intensidad de tráfico en Valle Inclán (sentido este) la sitúa como la segunda vía con mayor presión de vehículos en Málaga, solo por detrás de avenida de Andalucía, con ambas por encima de las 32.000 circulaciones diarias. En el sentido oeste, la cifra se mantiene también en niveles muy altos, superando los 25.000 movimientos.

Este nivel de ocupación explica por qué la avenida funciona como un punto frágil: cuando sube el volumen o aparece una incidencia, la retención se multiplica y el atasco se propaga a conexiones y barrios cercanos.

Una obra de calado: el soterramiento como pieza central

El Ayuntamiento de Málaga plantea un paso inferior en la avenida Valle Inclán, una intervención pensada para dar continuidad al flujo principal y reorganizar los cruces con el Camino Suárez y la calle Martínez de la Rosa. En palabras del alcalde, Francisco de la Torre, se trata de una obra “importante” para “resolver” un nudo que condiciona la movilidad del norte.

Con el Presupuesto del Ayuntamiento de Málaga para 2026 ya aprobado por el Pleno y publicado en el BOP, el Consistorio activa el primer paso para una intervención de gran calado: una remodelación que pretende “desatascar” el acceso norte y reducir la fragilidad del entorno, donde cualquier incidencia mínima se convierte en atasco. El primer movimiento, que contemplan las cuentas de este años, reservan 400.000 euros para redactar el proyecto de la remodelación de la vía. El objetivo, sin embargo, va mucho más allá del trámite técnico: la planificación municipal prevé una inversión global de 30,6 millones de euros en los próximos años para reordenar y aumentar la capacidad de este eje clave.

La partida de 2026 se centra en el proyecto, pero la magnitud real aparece en la programación de inversiones a varios años, donde se dibuja el desembolso para ejecutar una transformación completa de este acceso. En la planificación cuatrianual, el grueso del gasto se distribuye en los siguientes ejercicios, con partidas principales a partir de 2027.

La clave: lo que viene disparará los desplazamientos

Aquí entra el factor decisivo: el futuro crecimiento de la demanda. Un estudio de movilidad sobre las grandes actuaciones previstas en la zona norte cuantifica lo que supondrá el tercer hospital Virgen de la Esperanza y el desarrollo comercial de Salyt. El documento calcula que el tercer hospital generará 2.040 viajes por hora en el sector durante la hora punta de la mañana y 2.103 viajes por hora en la hora punta del turno vespertino. Es decir, un volumen de desplazamientos capaz de tensionar por completo el entorno si no se actúa con infraestructuras adicionales.

El mismo estudio estima que el centro comercial de Salyt provocará 437 viajes por hora en la hora punta de la mañana y 545 viajes por hora en la hora punta de la tarde. Un impacto menor que el hospital, pero significativo en un área que ya opera con saturación.

El Ayuntamiento de Málaga aprobaba este 26 de febrero de forma definitiva el Plan de Reforma Interior (PRI) ‘Tejar de Salyt’, el documento que reordena la antigua fábrica de ladrillos Salyt en el distrito Bailén-Miraflores para dar paso a una transformación completa del ámbito: cambio de usos, renovación urbana del entorno, zonas verdes y un rediseño de accesos y ramales de conexión con el sistema viario del área. Se trata, por tanto, de un paso decisivo para convertir este área fabril en un enclave comercial que, además, salvará el pronunciado desnivel que separa los barrios de Carlinda y la Granja de Suárez, incluyendo mejoras en las conexiones viarias.

Salyt se convertirá en un espacio de comercio minorista levantado sobre los terrenos donde hasta 2011 estuvo la fábrica de ladrillos, lo que inevitablemente canalizarán más tráfico hacia el entorno de Valle Inclán y su red de conexión.

Nuevo acceso para evitar el colapso de Málaga

El estudio no se queda en el diagnóstico: señala como imprescindible un nuevo acceso noroeste a Málaga para evitar una situación de “colapso”. La razón es clara: permitiría enlazar con vías de alta capacidad mediante itinerarios alternativos, reduciendo la intensidad de tráfico en los corredores ya sobrecargados y repartiendo los flujos.

Dicho de otro modo: no basta con mejorar Valle Inclán si el resto del sistema sigue obligado a concentrar los movimientos en los mismos embudos. El acceso noroeste se plantea como una válvula de escape estructural.

Metro hasta el Hospital Civil: transporte público para “viabilizar” el tráfico

La dimensión del cambio obliga a pensar en modo red. El documento recalca que tres actuaciones son “completamente necesarias” para viabilizar el tráfico generado por las grandes infraestructuras del norte: el soterramiento de Valle Inclán, el nuevo acceso noroeste y la prolongación de la línea 2 del Metro de Málaga hasta el Hospital Civil.

Este último elemento cobra un papel estratégico: si el área va a convertirse en un gran polo sanitario-comercial, el refuerzo del transporte público —y especialmente la conexión directa mediante metro— se considera clave para absorber parte de la demanda y evitar que todo el crecimiento se traduzca en más coches y más atasco.

Con estos números sobre la mesa, el diagnóstico es difícil de edulcorar: el norte de Málaga se encamina hacia una concentración de actividad capaz de disparar los desplazamientos. El hospital Virgen de la Esperanza aportará un caudal de viajes de escala metropolitana; Salyt añadirá un flujo extra constante asociado al comercio; y el sistema viario actual ya muestra signos de agotamiento.


Las obras de la antigua Salyt conectarán Carlinda con la Granja Suárez

La transformación de los terrenos de la antigua Salyt en una futura zona comercial servirá también para coser dos barrios de Bailén-MirafloresCarlinda y La Granja Suárez, hoy separados por la MA-20. El plan incluye la apertura de un nuevo vial entre la parcela y el campo de fútbol de Carlinda, con rotonda, que permitirá enlazar calle Galeno con el carril de Salyt sin tener que rodear por el trazado actual.

Además, el proyecto prevé dos rampas peatonales para salvar el talud que separa Carlinda de la antigua fábrica, conectando desde el aparcamiento de calle Padre Martín.

En paralelo, la actuación incorpora nuevos ramales de entrada y salida hacia la MA-20 y conexiones con Valle Inclán y el parque del Arroyo del Cuarto, pensadas para ordenar los accesos al futuro desarrollo.




Andalucía tiene obras hidráulicas pendientes por valor de 721 millones

  • La falta de embalses incrementa la vulnerabilidad ante inundaciones y sequías, dejando proyectos clave sin ejecutar desde 2009
  • En 17 años hay otros tantos proyectos inacabados en las ocho provincias con infraestructuras sin empezar

 

Andalucía debería haber iniciado al menos diez grandes obras de regulación hidráulica en los últimos 17 años, según los proyectos que constan en la planificación hidrológica oficial. El mejor ejemplo de la situación en la que se encuentran es el de la presa de Alcolea en la provincia de Huelva, que comenzó y se paralizó cuando se encontraba al 23% de su ejecución. Hoy sigue pendiente de que la Junta y el Gobierno central firmen un convenio para que sea la administración autonómica la que se haga cargo de la conclusión de la misma, a pesar de que es competencia de la segunda. Ambas partes llegaron a un acuerdo para que fuera así y desde hace meses no han encontrado una fecha para rubricarlo. Sobre ella pende también la controversia sobre la calidad del agua. Depende quién lo diga; mientras unos defienden la idoneidad de la misma, para otros los sedimentos de la cuenca minera la hacen inviable.

Otro ejemplo. La desaladora del Bajo Almanzora en Almería fue destruida en 2012 como consecuencia de unas inundaciones. Todavía sigue sin ponerse en funcionamiento en una provincia que depende de esos recursos tanto para el abastecimiento humano como para el riego de sus cultivos.

Las últimas lluvias, lejos de apaciguar el debate sobre las infraestructuras relativas al mejor aprovechamiento de los recursos hídricos que, pese a que los embalses de la comunidad autónoma presentan niveles de capacidad por encima del 80% algo que no ocurría desde hacía años, siguen siendo escasos.

Según reconocían a este periódico desde la Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía (Feragua)desde el año 2009, cuando entró en servicio la presa de La Breña II, no se ha completado ninguna nueva obra de regulación en Andalucía. Los proyectos aprobados en los planes hidrológicos vigentes llevan más de una década bloqueados, según denuncian sectores agrarios y expertos en gestión del agua. La falta de ejecución de estas infraestructuras estratégicas ha debilitado tanto la garantía de suministro como la capacidad de protección ante fenómenos meteorológicos extremos. Esta inacción “no solo ha debilitado la garantía de suministro de agua en un contexto de escasez hídrica estructural, sino que ha incrementado gravemente la vulnerabilidad del territorio frente a episodios de lluvias torrenciales y avenidas extraordinarias”. Feragua reconoce que “la situación hidrológica que atraviesa Andalucía no es fruto del azar, sino consecuencia directa de la falta de voluntad política en una actuación preventiva de inversiones en obras hidráulicas”.

Casos como la presa de San Calixto, incluida desde 2009 en el Plan Hidrológico del Guadalquivir y considerada estratégica para la prevención de inundaciones en Écija y Palma del Río, ilustran de forma especialmente clara las consecuencias de esta inacción. De haberse ejecutado, esta infraestructura habría contribuido de manera decisiva a laminar avenidas y reducir los daños provocados por las lluvias intensas registradas en los últimos años. Lo mismo puede afirmarse de otras presas previstas y nunca ejecutadas, como Velillos, Cerrada de la Puerta o Gibralmedina, así como de actuaciones de recrecimiento y modernización que habrían permitido una gestión más segura y eficiente de los recursos hídricos.

El total de obras pendientes acumulan una falta de inversión cifrada en el entorno de los 721 millones de euros, sin incluir la desalación. Entre ellas, la presa de la Coronada, con 126 millones de euros es la que mayor presupuesto tenía. Junto con la de Pedro Arco, también en la provincia de Huelva, constituyen un complemento al trasvase de agua a la zona del Condado, aprobado pero todavía en espera de su ejecución. La de Gibralmaedina todavía es incluso más cara; situada en el afluente del Guadiaro en Jimena, tendría una capacidad de almacenamiento de 45 hectómetros cúbicos para el Campo de Gibraltar; lo cierto es que las inundaciones vividas en la comarca, justifican más que sobradamente su puesta en funcionamiento.

Tal y como reconocía a este periódico la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Gloria María Martín Valcárcel, en la actualidad “hay dos presas que están en nuestro plan que son Cerrada de la Puerta, que está en el límite de Jaén y Granada y está pendiente de licitación y la redacción del proyecto. Y luego hay otra que es la de San Calixto, entre Puente Genil y Écija, que se va a adjudicar. El resto de presas, no es que no queramos hacerlas, es que no se han visto más sitios viables en los que se puedan poner. Estamos en una cuenca ya muy regulada y no es tan fácil que se cumplan todos los criterios medioambientales”.

Cuando se acaba de terminar un episodio nunca visto de temporales e inundaciones en casi todos los puntos de la geografía andaluza, cabe recordar que los embalses cumplen una función estratégica en la laminación de avenidas y reducen los caudales punta en episodios de lluvias intensas. Los regantes recuerdan que “la ausencia de estas infraestructuras estratégicas ha dejado a amplias zonas rurales andaluzas expuestas a fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes. Las lluvias torrenciales registradas recientemente en Andalucía han vuelto a demostrar que muchas de las presas previstas en la planificación hidrológica, de haber sido ejecutadas en tiempo y forma, habrían permitido amortiguar las avenidas, proteger cultivos, caminos rurales, infraestructuras agrarias y salvaguardar poblaciones especialmente vulnerables”.

La cartografía de las obras pendientes en la comunidad autónoma es un catálogo de falta de interés por poner en marcha las infraestructuras básicas que precisa en todos esos ámbitos la comunidad autónoma de Andalucía. Salvo la ya referida presa de Alcolea, el resto de las infraestructuras presenta un grado de ejecución prácticamente nulo. En muchos casos, la tramitación administrativa ni siquiera se ha iniciado. Las actuaciones más avanzadas se encuentran todavía en fase de redacción de proyecto y en todo caso su ejecución requiere entre diez y quince años.

Baste el ejemplo de las desaladoras en las que se precisa una importante inversión pública y que tienen su ejemplo más palmario en Almería y Málaga. Además de la ya referida del Bajo Almanzora, quedan por construirse (a pesar de que se han prometido en varias ocasiones) la planta desaladora Bajo Almanzora 2 y Carboneras 2, además de la planta desaladora de la Axarquía, que están paralizadas desde hace años por parte del Ministerio de Transición Ecológica y que fueron declaradas como de interés general del Estado.

Desde 2013 hasta los dos pasados ejercicios se administraba situaciones de sequía, traducidas en restricciones al regadío (este año, por fin los productores tendrán una campaña normal) y tensiones crecientes en el abastecimiento. Como contra punto el riesgo de inundaciones era extremo por la ausencia de infraestructuras capaces de regular los caudales, algo que en el último mes se ha comprobado en varios puntos de la comunidad autónoma.

Para los regantes “la inexistencia de embalses estratégicos y la paralización de los ya aprobados han convertido la planificación hidrológica en un ejercicio meramente teórico, incapaz de traducirse en una mejora real de la seguridad hídrica”. Según Feragua “no es tarde para evitar que esta situación se repita en el futuro. Con los instrumentos legales adecuados, y con voluntad política, en los próximos quince años podría ejecutarse gran parte de lo que no se ha hecho en los quince anteriores”.

Para ello ponen como ejemplo la experiencia de los gobiernos de Felipe González, en los que se impulsó la construcción de veinte grandes presas en Andalucía en apenas tres legislaturas, gracias a la Ley 6/1983 de medidas excepcionales contra la escasez hídrica, que declaró de interés general y urgente diez presas. Aquella política permitió aumentar la capacidad de almacenamiento en un 30% y dotó al territorio de una red de embalses que aún hoy sigue protegiendo a Andalucía tanto frente a la escasez como frente a las avenidas. Tres décadas después seguimos igual.